*El ciudadano samario en el fin de semana volvió a ponerse el jean, las botas y la cachucha del ‘chavo del 8’ o sin ella, para recorrer la ciudad y seguir sembrando árboles, regar y mantener los ya diseminados en la ciudad.

El árbol no se demora en crecer, nos demoramos en sembrarlo//

Luis Vives Lacouture, cada vez tiene más socios en su noble tarea de entregarle a la tierra alimento para que pueda respirar mejor, Luis Mario Nisperuza Polo, su hijo Sebastián Daniel Nisperuza Castro y Hayder Cárdenas, se han sumado a la causa.

Sembrar un árbol no es una tarea común y corriente, recuerden que si la tarea no se hace bien, ‘el palo’, como se dice popularmente pueda que no crezca y pronto se muera en el lugar  plantado, por eso el exsenador de la República da las indicaciones precisas, “Sebastián, lo primero que hay que hacer es tener amor y cariño por ese árbol que vas a sembrar, lo demás es mecánico, un buen hueco, con la profundidad necesaria para que sus raíces tengan el espacio de crecer y pronto veremos una nueva vida entre nosotros”. Le dice a su nuevo compañero de tarea.

Desde hace ya varios años Luis Vives, ‘Lucho’ como le dice casi todo el mundo al empresario samario, viene en esta tarea que empezó en solitario y por donde usted menos crea y piense hay una Acacia Roja, Guayacán o Campano sembrado.

Su lema es de una filosofía innata y certera, de acción y punto, no hay que hablar mucho y hacer más… “Los árboles no se demoran en crecer. Nos demoramos en sembrarlos”. Y con ella lleva aproximadamente unos 2000 sembrados, pueden ser más o un poco menos, pero la tarea de Luis Vives es para un reconocimiento en ‘Titanes Caracol’. Se ríe y ante la mención responde… “nombe que, esta es una acción del corazón y amor por la ciudad, por la tierra, por la misma vida, cada árbol sembrado es una oportunidad de respirar mejor, mucho de los que he sembrado luego el gobierno los arrancó, pero otros han sobrevivido, mira estos que ya tienen tres años aquí en la Troncal frente a la venta de arepas, ya están creciendo muy bonitos, los hemos cuidado y regado, ellos lo agradecen”.

Para Luis Vives Lacouture, su tarea es genuina y no necesita ni de patrocinadores, ni reconocimiento, siembra árboles en cualquier época del año y en este pasando alguna circunstancia especial en lo político y social, él solo aplica su consigna y la hace realidad. ¡Los árboles no demoran en crecer…Nos demoramos en sembrarlos!