*La obra al servicio del deporte más importante de todos los tiempos en El Retén comenzó a construirse en el mes de enero pasado de este 2024.
Como es costumbre en Colombia cuando se habla de lo público, podríamos definir tres fases para hablar de obra de gobierno. El anuncio-la construcción-la terminación.
En el primero apenas se ANUNCIA que construirán X obra, de inmediato sea presidente, gobernador o alcalde, comienza su contacto con amigos, contradictorios, seguidores y opositores como la comunidad en general, hoy con las redes sociales, entran en acción los optimistas, que respaldan y los detractores que atacan ¡Que linda obra alcalde! Escribe el profe César Ramírez, ¡Que va eso es embuste! Se lee desde un perfil que podría ser falso por su característica. La gente en redes siempre ataca por la espalda.
El Finel De Los Ríos, nació una mañana en donde el alcalde Checho Serrano sentado en una banca del Parque diagonal a la iglesia san Juan Bautista, recibió la visita precisamente del viejo Fine, con su acostumbrada mamadera de gallo, el mandatario 2019-2023, le dijo ¿es verdad que tú eres el mejor jugador de la historia del fútbol retenero? Y agregó con sorna… Yo no creo tanta belleza, para mí era Pipelón. Picándole la lengua a Finel.
Checho Serrano celebró con Finel sus primeros 80 años, el pudin en la cara del maestro del fútbol, corrió por cuenta de Ramón Madero (qepd)
Con su inteligencia natural el hijo del señor Roque le respondió. !Irá, nojoda, Pipelón eran un crack pero puedes preguntá del puente de los vara’os pa allá, y te van a decir que yo! Checho reafirmó lo que ya tenía en el corazón y ahora materializaba en su mente. “Fine, quiero presentar ante el gobierno nacional un proyecto de un estadio de fútbol para hacerlo allá en la INA donde fuiste grande y quiero que lleve tu nombre”. Finel le respondió. “Que vaina buena alcalde y me puede dar las escrituras”. (risas).
Ese día Serrano Casalins, salió convencido era el año 2020 y empezó la articulación del proyecto el cual fue presentado ante el gobierno nacional, trámites iban y venían, sabía que no sería fácil la apuesta, que ese proyecto es muy grande, que es mucha plata, que su municipio es de sexta categoría, se sumaron muchas cosas, pero Checho, avanzó.
El alcalde recibió una primera respuesta positiva, le dijeron que el estadio de fútbol iría que costaría unos 11.900 millones de pesos, con aforo de 1.000 personas, sillas para discapacitados, red contra incendios, camerinos para los equipos, batería sanitaria e iluminación para partidos nocturnos.
Era la dura época de la pandemia y el ministro del deporte Ernesto Lucena, a quien el presidente Iván Duque, le había dicho “Que sea el ministerio de los deportistas”. Era el hombre a buscar, una y otra vez el alcalde Checho Serrano tocó su puerta. “Valoro la insistencia, perseverancia, y ganas de trabajar por su pueblo”, le diría un día en Bogotá.
Mientras tanto en El Retén, la incertidumbre aumentaba, había en plena época de pandemia, galleras, corralejas humanas y hasta cabalgatas, el pueblo se hizo famoso por esto y por el estadio en honor al crack del fútbol y hermano de Dhortys, Miriam y Leda.
Con el paso de los días, el gobierno Duque se creó lo que llamó Pacto Funcional por el Magdalena, hizo el gran lanzamiento en la Zona Bananera y allí estaba escrito el nombre de Estadio Finel De Los Ríos. Sin embargo, el ministro Lucena había habia trazado unas líneas. Según su visión los territorios tendrían que tener un propósito a fin y entonces se acordó que El Retén había tenido campeones mundiales y dijo que no habría estadio, sino coliseo de boxeo.
“Ministro es cierto, tuvimos campeones y nos gustaría promover más el boxeo, pero desde hace meses hemos entusiasmado a la gente del fútbol con esta noticia, no le podemos romper su ilusión, háganos las dos obras”. Le dijo el alcalde Checho Serrano.
No sabemos si por castigo o decisión meramente administrativa, pero ajá así es sórdida tecnocracia cachaca, y llegó la noticia que el estadio tenía que ser por un monto económico menor. Así las cosas, el alcalde le dijo a Finel, “champú de cariño, la obra va porque va, pura milonga, pero va Mancel”.
El ministro Lucena salió y lo reemplazó Guillermo Herrera Castaño, con él nuevo ministro empezó una nueva lucha y pese a los ajustes económicos, las trabas y 100 vainas más el alcalde Serrano no se dejó amilanar y le finalmente le dijeron, ¿Su obra va, tiene 6 mil millones de pesos para hacerla acepta?
A lo que el alcalde Checho Serrano, dijo “Ministro como dijo el doctor Lobito, peor es ná, la gente de mi pueblo quiere un estadio muy grande o pequeño, pero lo quiere para el fútbol y las nuevas generaciones que practican este deporte”.
Este viernes 1 de marzo, los nuevos tropiezos, el dolor del parto, construcción de la obra, costos, detalles, tiempo de ejecución.