*En rueda de prensa se dio una declaración de varios actores que señalaron hacer parte del Frente Amplio que apoya en un principio al presidente Gustavo Petro y hace unión para otro tipo de acciones políticas.
Hace ya varios años cuando las fuerzas políticas en Colombia se dividían entre liberales y conservadores porque las fuerzas de izquierdas eran paupérrimas, cuando alguien se pasaba de un lado a otro, le gritaban ¡pastelero!
De los dos grandes partidos para que nunca le llamaran pasteleros grandes lideres, unos y poderosos políticos otros, les dieron nombres a sus ideas separatistas y por ejemplo Luis Carlos Galán dio nacimiento al Nuevo Liberalismo, Uribe al partido de la U, que le dejó a Santos y luego creo el Centro Democrático, mientras que Germán Vargas dio origen a Cambio Radical.
En la izquierda colombiana también se fue evolucionando, nació la Unión Patriótica, exterminada por los violentos, el M19 también parió un partido, nació el Polo Democrático el MOIR creció, Gustavo Petro dio nacimiento a Colombia Humana, otros más como MAIS y Carlos Caicedo a Fuerza Ciudadana.
Unos grandes, otros medianos y unos más pequeños partidos de la izquierda que desde las elecciones pasadas fueron el brazo fuerte para llevar a la presidencia a Petro Urrego en lo que llamaron el Pacto Histórico.
De este colectivo se ha desprendido una idea que han llamado El Frente Amplio, que busca en la diversidad unificar criterios y hoy, por ejemplo, sabemos que llevada a cabo la consulta del Pacto Histórico para escoger candidato presidencial, la cual ganó Iván Cepeda, ahora este puede que se vida a hombres o mujeres del FA a fin de escoger un solo aspirante presidencial.
Si aterrizamos a la parroquia el galimatías de la izquierda hay que decir que hace meses Rafael Noya se mostraba como el más más de los abanderados de esta colectividad, los viejos militantes zurdos, hay que decirlo siempre lo miraron con desconfianza, puesto que su postura llegaba producto de una gran diferencia con otro de la izquierda, nada más y nada menos que Carlos Eduardo Caicedo Omar. Sin duda el más exitoso político de esta ideología en toda la historia del Magdalena y se puede decir del Caribe, solo Gustavo Petro, podría superar los triunfos hoy a nombre del progresismo del padre de Fuerza Ciudadana.
Hasta hace poco, volviendo al cuento, Rafael Noya se vendió como representante del Pacto Histórico para ganar las elecciones atípicas a la Gobernación, pero con los días le fueron llegando apoyos muy distantes de esta idea ideológica como Centro Democrático y Cambio Radical, hoy los más feroces contradictores del gobierno de izquierda. Se sabia que era casi insostenible en el tiempo esa fotografía, (imagínese una foto Ángela Cedeño-Noya-Patricia Caicedo) nunca, de tal manera que debía haber una chispa para el escandalo ¡Fueraaa! Se prendió.
Fue un comunicado de hace algunas horas que aseguraba que el Pacto Histórico como un todo apoyaba al candidato de ‘En el Magdalena cabemos todos’, ese fue el florero de Llorente y la vaina estalló. En la mañana de este lunes festivo 17 de noviembre se dio una rueda de prensa a la cual acudieron la gran mayoría de los voceros que se reúnen en el Frente Amplio y al unísono le dieron su respaldo a Margarita Guerra como candidata a la Gobernación del Magdalena.
Los presentes firmaron un documento, además, donde dicen entre otras muchas cosas. “Durante más de una década hemos acompañado —con sacrificio, con coherencia y muchas veces contra la corriente— el proceso alternativo que abrió paso a la dignidad del pueblo magdalenense frente a las élites tradicionales que por décadas se apropiaron del Estado como si fuera una empresa privada”.

Además, dijeron. “Hoy, ante la elección atípica del 23 de noviembre, enfrentamos uno de los momentos más decisivos de la historia reciente del departamento. Y es nuestra responsabilidad decirlo con claridad: lo que está en juego no es un nombre ni un liderazgo, sino el rumbo histórico del Magdalena. Porque más allá de las tensiones internas de cualquier proceso alternativo, más allá de las diferencias con figuras o estilos de liderazgo, lo que no podemos permitir —política, ética e históricamente— es que el departamento vuelva a caer en manos de los clanes y maquinarias que lo saquearon, lo empobrecieron y lo condenaron al atraso durante décadas”.
La gente de la izquierda entre quienes hay pensionados, sindicalistas, precandidatos a las elecciones del próximo año y la nueva fuerza de la izquierda representada en mujeres como Yamilex Charris Polo y Anabel Zúñiga. Este grupo de mujeres y hombres afirmaron en su comunicado:
1. NO respaldaremos a un candidato avalado por Cambio Radical y el Centro Democrático.
No podemos —ni ética ni políticamente— acompañar a un candidato cuyo proyecto hoy está sostenido por los mismos partidos, familias y dirigentes responsables de la corrupción estructural, la compra de votos, la persecución política y la captura mafiosa del Estado en el Magdalena.
Esos sectores no solo representan el pasado más oscuro del departamento: son también quienes han saboteado en el Congreso las reformas del presidente Gustavo Petro, negando derechos, frenando el cambio y protegiendo privilegios. Respaldarlos sería traicionar al pueblo del Magdalena.
2. Respaldamos a Margarita Guerra porque el Magdalena enfrenta una encrucijada histórica que no admite neutralidades.
La alianza que está detrás del otro candidato no es casual ni espontánea: es la convergencia de los clanes derrotados, los poderes económicos de siempre y los partidos tradicionales que buscan recuperar, a toda costa, el control del departamento.
Han financiado su campaña, han puesto su maquinaria a marchar y han unido fuerzas con sectores que históricamente han hecho de la política un negocio y del Estado un botín.
Si ese proyecto llega al poder, no gobernará para las comunidades: gobernará para esos intereses.
3. Respaldamos a Margarita porque representa la continuidad del proyecto alternativo que el pueblo ha respaldado durante más de una década.
Su candidatura significa proteger los avances sociales, defender las reformas, fortalecer los programas destinados a los más vulnerables y asegurar un modelo de gobierno que, con aciertos y errores, ha demostrado que es posible gobernar sin arrodillarse ante las roscas.
Margarita es, hoy, el muro de contención frente al retorno de la derecha tradicional y sus viejas prácticas de corrupción y exclusión.
4. Sabemos lo que está en juego: no permitiremos que el Magdalena retroceda.
Si la derecha vuelve al poder:
Regresará la corrupción estructural que vació los recursos del departamento.
Volverán las redes clientelistas que perseguían a los líderes sociales y cerraban el paso a cualquier disidencia.
Se reinstalará la exclusión de los pobres y el abandono de las comunidades rurales y periféricas.
Tendremos gobiernos departamentales que bloquearán las reformas que el pueblo exige en pensiones, salud, educación y trabajo.
El Magdalena no puede entregarse a quienes históricamente lo han oprimido.