*El delegado del Estado para la Zona Franca de Cádiz y nuevo Doctor Honoris Causa de la Universidad del Magdalena, Frank Gonzales, dejó una visión contundente luego del evento organizado por la U y el rector Pablo Vera Salazar: Santa Marta no está hablando de mar, está hablando de futuro.

No fue un evento más. InnovAzul Caribe 2026, desarrollado en Santa Marta y organizado por la Universidad del Magdalena bajo el liderazgo del rector Pablo Vera Salazar, acaba de recibir un espaldarazo muy importante desde Europa. Lo hizo el español Fran González Pérez, delegado del Estado para la Zona Franca de Cádiz, presidente de CEI·MAR y desde hace unos días, Doctor Honoris Causa en Ciencias del Mar por la Universidad del Magdalena.

En su columna titulada “Santa Marta, un horizonte azul para Latinoamérica”, González no habla como un invitado. Habla como lo que él mismo dice que ya es: un hijo más de la UNIMAGDALENA. Y su lectura convierte a un evento local en un proyecto con fundamento nacional e internacional.

1.El mar no es un paisaje, es el futuro

Una primera gran idea lo cambia todo: “Hay lugares en los que uno descubre que hablar del mar es, en realidad, hablar de futuro. Santa Marta es uno de ellos”. Para González, la relación de Santa Marta con el Gran Caribe, con la Sierra Nevada, con sus ecosistemas y sus comunidades, le da condiciones extraordinarias para que la Economía Azul sea mucho más que una estrategia de desarrollo: una verdadera oportunidad de transformación. No es sembrar lechugas en el mar. Es cambiar el modelo de vida de una ciudad que por siglos le dio la espalda al agua.

2. La Universidad del Magdalena: El motor del ecosistema

El segundo concepto que resalta es el papel de la institución organizadora. “Hay una institución cuyo papel me parece esencial, la Universidad del Magdalena. Su capacidad para conectar conocimiento, territorio, innovación y sociedad está siendo determinante”. González afirma que la UNIMAGDALENA está construyendo un nuevo ecosistema alrededor de la Economía Azul y el desarrollo regenerativo. Y lo dice con sentido de pertenencia: “Es ya mi universidad, como lo es la Universidad de Cádiz”.

3. El puente Santa Marta-Cádiz: No copiar, compartir:

Aquí está el corazón internacional de InnovAzul. El vínculo entre Santa Marta y Cádiz no es casualidad. Nace del mar. Y se está materializando en una alianza de alto nivel: Desde la Universidad de Cádiz y CEI·MAR: capacidades científicas y académicas a ambos lados del Atlántico. Desde la Zona Franca de Cádiz: experiencia en ecosistemas de emprendimiento azul con iniciativas como Incubazul y Blue Core. Pero con una aclaración clave del español: “No se trata de trasladar un modelo. Se trata de compartir experiencias para que Santa Marta pueda construir su propio modelo, desde sus capacidades, sus necesidades y su extraordinaria singularidad”.

4. La pieza que lo hace real: El Distrito de Innovación azul

No es discurso. Hay proyecto. González revela que, con el apoyo de CAF, el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, se avanza en la estructuración de lo que puede ser un antes y un después: Un Distrito de Innovación en Economía Azul y Desarrollo Regenerativo con vocación de convertirse en referencia para otros territorios. Cuando se juntan UNIMAGDALENA (liderazgo y conocimiento), Cádiz (ciencia), Zona Franca (emprendimiento) y CAF (estructuración financiera), “hablamos realmente de un ecosistema”.

5. La definición más potente: ¿Qué es economía azul? Este es el concepto que González quiere que entienda Santa Marta y el Caribe: “Ese ecosistema puede demostrar algo muy importante: que la Economía Azul no consiste únicamente en proteger el mar. Consiste también en aprender a generar conocimiento, innovación, empleo y oportunidades a partir de él, protegiéndolo y regenerándolo al mismo tiempo”. El mar como fuente de vida, de trabajo y de desarrollo.

Esa es la visión. Santa Marta tiene todo, pero, sobre todo: Voluntad

El cierre de su columna es una declaración de fe en Santa Marta y en un nombre: Pablo Vera Salazar. “Santa Marta tiene todos los ingredientes: territorio, talento, conocimiento, biodiversidad, universidades, instituciones y una posición privilegiada en el Gran Caribe. Pero, sobre todo, tiene algo que considero imprescindible: la voluntad, de gente como el rector, Pablo Vera Salazar, y todo su equipo, en convertir ese potencial en un proyecto de futuro”. Y remata con una frase que ya es titular: “El futuro azul de Latinoamérica puede comenzar en muchos lugares. Y tengo el convencimiento de que uno de ellos es Santa Marta”. InnovAzul Caribe 2026 no fue solo un evento. Fue la presentación en sociedad de la Santa Marta que mira al mar para volver a nacer. Y si lo dice alguien que vino desde Cádiz para quedarse como Doctor Honoris Causa de la UNIMAGDALENA, es porque el horizonte pinta de color azul.