*El día domingo en horas de la mañana se reportó el caso de un menor de 13 años de edad que había muerto por un contundente golpe en la cabeza y en su cuerpo se encontraron signos de maltrato. Diputada Claudia Patricia Aaron rechazó el hecho y citó a debate a varias instituciones entre ellas el ICBF.
La investigación policial no demoró en señalar que los responsables de la muerte de Juan Sebastián, fueron su padre Juan Carlos Jiménez Granados y su madrastra María Tomasa Montenegro, “los hemos capturado y puesto a ordenes de Fiscalía por el delito de homicidio y tortura, lamentamos y rechazamos este doloroso hecho que no queremos que se repita nunca más en Colombia”, dijo la coronel Adriana Paz Fernández.
La noticia se rego como pólvora y el estupor en el sector de los Cardonales en Gaira, se regó por Santa Marta y Colombia, un segundo caso de un padre asesinando a su hijo se registraba en el país en menos de 40 días.
El cuerpecito del niño tenía marcado sus días de tristeza y dolor y de acuerdo a las investigaciones, corroborada por el dictamen del instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses que reveló, “cuadro de desnutrición severa, una contusión en el cráneo, hematomas en brazos y cuello y heridas con arma cortopunzante.
“Este niño venía con un sistemático tema de maltrato, en el celular de su padre hay videos en donde lo ponían a pelear con hermanito”, indicó también la comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta, coronel Adriana Paz
Pero Juan Carlos Jiménez Granados y su mujer María Tomasa Montenegro, podría decirse que son expertos en temas de maltrato a menores, a parte de la versión que ella buscaba a otros niños para que golpearan a Juan Sebastián, ya tienen antecedentes registrados por las autoridades.
Tras la captura y en la revisión de antecedentes se pudo comprobar que en el año 2020 fue rescatada una menor hermana del niño fallecido por parte de unidades de infancia y adolescencia de la Policía, ante la denuncia ciudadana de que era víctima de maltrato en ese núcleo familiar.
A tiempo se actuó y la niña fue protegida por la Policía y dejada bajo custodia del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar restableciéndosele sus derechos, es decir, el domingo el pequeño Juan no corrió la misma suerte de su hermana y murió.
“La Policía Nacional rechaza rotundamente la violencia contra nuestros niños y niñas, de igual forma invitamos a la comunidad a denunciar cualquier hecho que afecte su integridad”. Dijo la coronel Paz. El hecho provocó un rechazo unánime de la sociedad, una de las que se pronunció fue la diputada Claudia Patricia Aaron Viloria quien reclamo un castigo ejemplar y acción desde el gobierno a fin de generar políticas sociales en favor de la niñez de Santa Marta.