*El estadio Finel De los Ríos fue el escenario para el llamativo y valioso evento de la mañana del domingo.

Antes que finalizara diciembre, la esposa, los hijos y familiares de William Altahona, organizaron sentido homenaje a su memoria, se jugaría un partido de fútbol en su honor y las tribunas se llenaron para vivir el momento lleno de sentimiento y sin duda amor por el ser querido ausente.

El pasado domingo 22 de marzo, hubo una nueva cita, pero esta vez el homenajeado sigue entre nosotros, apenas el pasado 3 de enero llegó a sus primeros 70 años, lleno de vida, con la mente lucida y dispuesto a seguir hablando de fútbol, Enio Enrique Madero Cervantes, fue sorprendido por su familia con un cálido homenaje a su vida y a su aporte a la sociedad desde su pasión, el deporte del fútbol.

A las 8 en la mañana Jhon Althahona, uno de los lideres de la propuesta ya estaba en el escenario deportivo, al fondo solo se escuchaba la alabanza a Dios de la iglesia cristiana que queda a espaldas de la gradería:

 Oh, alaba
Simplemente alaba
Estás llorando, alaba
En la prueba, alaba
Estás sufriendo, alaba
No importa, alaba
Tu alabanza, Él escuchará.

Poco a poco comenzaba a llegar el personal, jugadores y acompañantes, la idea matriz fue de la familia Althaona-Madero-Cervantes, entre ellos podrían hacer hasta 3 equipos de 11 jugadores, decidieron que los uniformes serían del Unión Magdalena el equipo de los amores de Enio y el Junior, el otro equipo querido en la familia.    

El hoy técnico del equipo Deportivo Retén, no tenía mayores detalles del homenaje, solo su compañera Glenis le dijo que tenía que tener la pinta, lo llevó a motilar arreglo de uñas y pies y le preguntó ¿Enio te teñimos el cabello? Pa’ que fue eso… ¡No señor hasta allá tampoco, muero con mi identidad! Exclamo ante la dueña del salón de belleza.

A los tres apellidos con el arribo de la gente se fue ampliando el espectro en la familia hay De La Cruz, Rudas, Ferrer, Pertuz, González, estaban, hermanos, tíos, sobrinos y nietos, “esa familia es grande compa”. Dijo Pablo Blanco, un viejo amigo de Enio que llegó acompañar el homenaje, así como lo hicieron otros que llegaron de Barranquilla, las veredas y hasta su prima Miriam De Los Ríos que arribo de Orlando La Florida Estados Unidos.    

Se escuchó un grito ¡Pilas ya vienen! Entonces los dos equipos y demás familiares que también estaban uniformados hicieron un camino ceremonial para recibir al homenajeado.

Por el Junior estaban:

Jhonny Frank Cervantes

Junior Madero  

Jhon Altahona

Luis Alfonso Madero

Lizandro Meza

Sebastián Cervantes

Marcial De La Cruz

Mauro De La Cruz

José González

Wilfrido Madero

William Madero

Chewy Madero

Y por el Unión Magdalena

Eder Madero

Jhonny Madero

Roger Madero

Oscar Altahona

Ramón Ferrer

Kenny Pertuz

Marlon De La Cruz

Juan José Altahona

Jhon Cervantes

Keyler Pertuz

Marcial Jr. De La Cruz

Y William Rudas

Como las paredes de las tribunas quitan visibilidad, Enio solo alcanzó a ver la calle de honor cuando se topó con ella, una salva de aplausos, un pendón con su foto y un hermoso texto, abrazos y mucho cariño, acabaron con su fuerzas y se vino el llanto… ¡No me imaginaba esto, me habían contado algo, pero lo que veo es maravilloso, gracias familia! Alcanzó a decir en medio del abrazo que le daba su compañera.

El homenaje familiar a uno de los hombres más destacado del fútbol local, también dejó una gran enseñanza, en familia se pueden hacer reconocimientos que trasciendan en los más pequeños, porque al final la fama es efímera, se acaba, en cambio el reconocimiento queda para esta y la otra vida.