*El polémico dirigente a quien por mucho tiempo llamaron pastor Saade envió por su cuenta de X extraños mensajes, pidió la renuncia de Petro y Benedetti, como también Perdón a Dios.
La Procuraduría General de la Nación acaba de suspender provisionalmente al embajador de Colombia en Brasil, Alfredo Saade, por presunta participación en política indebida.
El autodenominado “pastor” pidió al ministro del Interior, Armando Benedetti, renunciar argumentando que “él sabe para qué” y al presidente también. A este le dijo que “el país lo necesita libre de ataduras, renuncie al cargo”; en el mismo mensaje escribió “victoria o muerte”.
El embajador en Brasil ha hecho llamados explícitos al presidente Gustavo Petro y a ministros a que dejen su cargo para meterse de lleno en la campaña de Iván Cepeda, como ya lo ha hecho el primer mandatario.
El exjefe de gabinete y actual embajador en Brasil encendió las redes sociales con exigencias radicales y un inesperado cambio en su discurso, despertando curiosidad y múltiples interpretaciones sobre sus pronunciamientos.
Lo que ha provocado su suspensión por parte del procurador Gregorio Eljack se consigna en lo escrito en su cuenta de X el líder religioso y aliado del oficialismo lanzó exigencias directas que impactan la línea de mando del Gobierno Nacional.
Las declaraciones, marcadas por un tono de confrontación e incertidumbre frente al futuro de la coalición con miras a los comicios presidenciales de 2026, generaron curiosidad inmediato entre las bases del petrismo por la naturaleza de los reclamos, ya que tienen tintes de doble sentido.
El pronunciamiento más disruptivo de Saade estuvo dirigido directamente al primer mandatario, a quien instó a apartarse de la Casa de Nariño de forma provisional para entrar en una abierta disputa electoral de cara al futuro político del país.
En su cuenta de X, el pastor redactó textualmente:
“Presidente Gustavo Petro, victoria o muerte. El país lo necesita libre de ataduras, renuncie al cargo demuestre como es que se ponen 15 millones de votos en las urnas. Levántate Colombia”.
Esta propuesta de medición de fuerzas electorales directas frente a la ciudadanía coincide con los movimientos internos de la izquierda, donde figuras clave del movimiento, como el senador y candidato Iván Cepeda, buscan alternativas para consolidar y reorganizar los cuadros de la coalición oficialista. Este trino se entiende como si la renuncia del actual presidente fuese fundamental para que Cepeda gané las próximas elecciones, pues recordemos que el presidente de la república no puede participar en este tipo de política.
La ráfaga de mensajes del dirigente político no se limitó al despacho presidencial. Saade enfocó sus críticas hacia la representación diplomática en el exterior, emplazando de forma tajante al exjefe de gabinete y actual embajador en Brasil. “Le pido a Armando Benedetti que renuncie ya…él sabe para qué”, disparó el líder en la plataforma digital, generándole a la opinión pública más dudas sobre lo que está sucediendo en el círculo cercano del Ejecutivo,
Asimismo, el político arremetió contra los sectores de la oposición, señalando directamente las posturas del senador Enrique Gómez, líder del partido Salvación Nacional, como una supuesta amenaza institucional para la libertad de prensa si la centroderecha recupera el poder.
“Ojo Colombia, así como habla el senador Gómez de salvación nacional, el partido de ‘Abe’ (refiriéndose a Abelardo De la Espriella) es lo que se viene si ganan. Van a cerrar medios de comunicación van a callar a los periodistas van a destripar a todos. Ojo”, advirtió Saade.
Minutos después de encender la polémica en las redes sociales con sus exigencias radicales, el comportamiento del pastor dio un giro drástico hacia una retórica espiritual y de reconciliación nacional. Saade matizó la hostilidad de sus declaraciones previas pidiendo disculpas públicas a quienes hubiese ofendido durante el actual periodo de tensiones políticas.
“Si he ofendido a alguien durante este periodo de elecciones le pido perdón delante de Dios. El país necesita unidad y aceptación unos con otros”, matizó en una publicación posterior. Y cerró su intervención ratificando de manera tajante su lealtad absoluta al proyecto del Ejecutivo: “Yo también soy Colombia y soy petrista”.
