*Alerta en Colombia habla de la intensificación de las lluvias, los vientos y las olas del mar según el UNGRD.

Para el caso de Santa Marta y el Magdalena, el día domingo paso ileso y este lunes, aunque la mañana arrancó un poco fría, no hay una alerta consumada que se vivirá el fenómeno de mar de leva y amenazas de inundaciones y deslizamientos.

Lo que sí dejó claro la alerta del IDEAM es que Colombia debe estar preparada para una semana nuevamente compleja en materia meteorológica. Carlos Carrillo, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), lanzó la advertencia sobre el estado del clima que enfrentará el país a partir desde ayer domingo 22 y hasta el jueves 26 de febrero.

Según el funcionario, la influencia de un nuevo Frente Frío, en combinación con otros fenómenos atmosféricos, provocará un recrudecimiento de las precipitaciones que ya vienen golpeando con fuerza a varias regiones.

«Esta semana en Colombia se tendrá nuevamente la influencia de un Frente Frío. De acuerdo con el IDEAM, entre el 22 y el 25 de febrero en las regiones Caribe, Andina y Pacífica se prevé un aumento de las precipitaciones», explicó Carrillo.

San Andrés y la Costa en riesgo

El director enfatizó que el impacto no se limitará al continente; en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, así como en los cayos del norte, el fenómeno tendrá una incidencia directa, pudiendo ocasionar fuertes vientos y mar de leva, especialmente entre el 24 y el 26 de febrero.

El anuncio de la UNGRD llega en un momento crítico. Durante las últimas semanas, lo que debería ser una temporada de menores lluvias se ha transformado en una emergencia nacional. 

Datos recientes de organismos de socorro revelan que las lluvias en febrero ya han dejado pérdidas superiores a un billón de pesos, afectando a más de 54.000 familias en ciudades como Montería, Riohacha y Santa Marta para el caso de la capital del Magdalena más de 3 mil familias quedaron afectadas y damnificadas con el primer fenómeno.

En el departamento de Bolívar, la situación ha escalado al punto de que las autoridades declararon la calamidad pública en 15 municipios, mientras que, en Córdoba, el desbordamiento del río Sinú y los altos niveles del embalse de Urrá mantienen en vilo a las poblaciones ribereñas. Según reportes oficiales, más de 200.000 personas se encuentran actualmente en zonas de alto riesgo por inundación en ocho departamentos.

Prevención y protección animal

Ante este panorama de vulnerabilidad, Carrillo fue enfático en la necesidad de una respuesta articulada: «Mantenemos activa la coordinación con los consejos departamentales y municipales de gestión del riesgo. Llamamos a fortalecer los planes de contingencia y monitoreo permanente».

Un punto clave en el discurso del director fue la inclusión de los seres sintientes en la gestión de desastres. Carrillo reiteró que es fundamental que los planes de respuesta contemplen de manera obligatoria el protocolo para la atención de animales en situación de emergencia, un aspecto que ha cobrado relevancia ante la pérdida de ganado y mascotas en las inundaciones recientes.

El IDEAM ha señalado que los mayores acumulados de lluvia se esperan en Antioquia, el Eje Cafetero, Santander, Cundinamarca (incluyendo Bogotá), así como en el piedemonte andino-amazónico. El riesgo de crecientes súbitas y deslizamientos de tierra es alto, por lo que el director de la UNGRD concluyó con una recomendación vital para evitar la desinformación: «El llamado a la ciudadanía es a mantenerse informada exclusivamente a través de canales oficiales y seguir las indicaciones de las autoridades locales».