*Terminaron los Juegos Nacionales ACORD Colombia para periodistas deportivos en la ciudad de Ibagué Tolima, considerados por su presidente Faiver Hoyos como los mejores de la historia.
El pasado 18 de marzo del año 2024 desde la ciudad de Cartagena Ángel Rafael Flórez Pérez, transmitió a Dairo Pérez Salas, la triste noticia de la muerte de su hijo Ángel Moisés Flórez Castellano. A su vez Dairo publicó en el grupo de WhatsApp de ACORD Magdalena la lamentable pérdida. “Hermano mío bendiciones. Que sea Dios llenando tu vida de paz. No es fácil perder a un hijo y sobre todo con tantas vivencias. Edgar lo sufrió, yo lo sufrí y ahora usted es mi querido primo. Fortaleza para toda la familia. Cuentas con nosotros”.

Ángel comenzó a recibir todo tipo de mensajes llenos de solidaridad, amor y lamento de sus compañeros periodistas, él lleno de valor pudo enviar con voz entrecortada y un nudo en la garganta el agradecimiento, destrozado, llegaría de Cartagena con el cuerpo de su hijo para darle cristiana sepultura.
Un año antes, del deceso, Ángel Jr., luchaba estoicamente contra el cáncer, su padre había ido convencido a los Juegos Nacionales de Pereira, dispuesto a ganar en Atletismo medallas para darle ese regalo, pero un error técnico lo privó de participar en las pruebas de 100, 200 y 400 metros planos, solo lo hizo 4×100 metros relevo y ahí junto a Martin Caballero, Peter Robles y Dairo Pérez, ganó la medalla de bronce.

Esa vez Ángel lloró de impotencia y frustración, se había preparado para competir, pero no lo pudo hacer. Ya en el 2013 en Bogotá había subido al pódium, y sabía que él podía dar la pelea en las carreras de atletismo en los Juegos Nacionales de ACORD que se desarrollan cada dos años.
El dolor, pero fundamentalmente el recuerdo de su hijo en el cielo, lo volvieron a incentivar para prepararse y regresar a una justa nacional, esta vez sería Ibagué Tolima 2025, el tiempo pasa volando y dos años de espera acababan de terminar, todas las mañanas cruzaba en su moto para entrenar en la cancha de fútbol de Mamatoco, “me gusta correr en la tierra, siento que me da más potencia”. Comentaba.

El pasado 11 de abril, fue uno integrantes de la delegación de ACORD Magdalena en subirse al bus rumbo a Ibagué, llevó consigo a su estrellita de la buena suerte, su nieto-hijo Miguel Ángel, quien sería acompañante permanente y fiel en esta cruzada ibaguereña.
Si bien el ‘grone’ como también le llaman sus compañeros, aportaría al equipo de Fútbol de Salón en calidad de arquero, su meta estaba en regresar a la pista de carrera, allí concentraba no sólo su apuesta, sino su fe, Ángel tenía un compromiso de corazón quería dedicar un triunfo a su hijo en el cielo.

El martes 15 de abril sería su primera puesta en escena, parecía un espartano lleno de esparadrapo por todas las piernas ¡Vas a la guerra negro! Le diría Edgar Salas… La jornada fue de noche y la noche se vio cargada de estrellas para él, luego de la medalla de Plata en 100 metros planos para Yannis Moscote Castillo y del mismo valor para Carlos William Ibarra Díaz en 800 metros planos. Llegó el turno para Ángel Rafael Flórez Pérez en la categoría E y allí tal como lo prometió a su hijo en el cielo se subió al pódium ganando la medalla de bronce.

Pero habrían más oportunidades para volver a correr y volver a ganar, los juegos de Ibagué estaban hechos a la medida de Ángel, entonces el miércoles 16 regresó a la pista y en los 200 metros planos alcanzó la medalla de plata y subió por segunda vez al pódium y esa misma mañana se hizo el carrerón de su vida y en los 4×100 relevó, remató el último tramo y por solo dos milésimas de segundo no se ganó la de Oro, esta vez Ángel, subió a reclamar la medalla de Plata junto a Martín Caballero Blanquicett, Yannis Moscote Castillo y Edgar Salas Ballesteros, que por primera vez llegaba a la competencia.

Al final la actuación de ACORD Magdalena en la disciplina de atletismo, podría ser calificada de proeza, ante la ausencia del medallista de Oro Dairo Pérez, 5 atletas lograron ganar 6 medallas de Plata y 2 de Bronce para un total de 8 preseas.

Ángel Flórez Pérez logró su objetivo en el 2025, corrió como quiso, lloró de emoción, se arrodilló, agradeció a Dios y le hizo el homenaje prometido a su hijo en el cielo.