*Con un éxito rotundo se llevó a cabo luego de la misa de 10 la jornada de integración a partir de un Bingo para recoger fondos para que la iglesia San Jerónimo cada vez sea más cómoda y agradable para sus feligreses.

Desde hace varios días el sacerdote Ramiro Núñez trabajó en silencio y en voz alta también, con hombres y mujeres dispuestos a luchar por un solo objetivo, su iglesia, la casa de Dios.

Y llegó el 1 de diciembre ese día que en cada misa el párroco recordaba a la feligresía que llegaría para reunirse como una sola familia y a partir de allí consolidar un proceso de recolección de fondos.

Decenas, centenares de personas han llegado en el día del Señor, ¡Es domingo de Bingo Señores! La gente se da prisa para encontrar la mejor ubicación, el padre Ramiro se multiplica es el director de la orquesta ¡Que ya traigan los premios para el frente de la iglesia por favor! ¡Mujer pide un taxi para que vaya a buscar el arroz típico que ya está listo! Así también se ve a los que venden los asados, hay sopa de mondongo y carne salá… Todo está dado para que se consolide un proceso de días y meses de preparación.

“El objetivo de este Bingo primero es fomentar la concordia y las buenas relaciones de la comunidad de San Jerónimo del barrio Mamatoco y brindar la mejor atención para todos los que llegan a visitarnos. La parte humana y espiritual de nuestras relaciones con los demás es fundamental siempre”. Dice el padre Ramiro.

La actividad cada vez es más dinámica, ¡Se acabó ya el asado mixto! Se escucha decir al esposo a su mujer que espera del otro lado ¡Trae sopa entonces! Es la respuesta, la vaina es así todo podría acabarse en minutos y hay que tomar decisiones inmediatas.

El grito de ¡Bingo!  se escucha, por parte de la narradora, hay un triple y cuádruple empate, entonces el padre Ramiro dice, definamos con una balota, aquí todo el mundo gana.

“El segundo propósito de este Bingo tiene como propósito restaurar y embellecer las bancas de nuestra iglesia que es un patrimonio y que necesitan una intervención urgente. Igualmente, que haremos una obra de caridad para ayudar a los más necesitados”.

El sacerdote Ramiro Núñez no se atreve a dar nombres de quienes le han ayudado a realizar la actividad, son muchos y pecaría si alguien queda sin mencionarse, la comunidad de San Jerónimo es consciente que son un equipo, que tienen en su sacerdote a un verdadero líder, por lo tanto, hay que recoger todo, ¡limpiar todo…!Que no se pierda una silla por favor¡  

Ya hay que ir pensando en una nueva actividad, con Ramiro Núñez las cosas son así.