*El jefe de Estado llegó esta tarde a la ciudad y desde la Universidad Sergio Arboleda, dijo estar dispuesto con expertos ayudar a solucionar el problema de escasez de agua.

Durante la presentación de su estrategia “Santa Marta: El Milagro del Agua”, el mandatario aseguró que no vino a tapar a nadie y que ya tiene listas las denuncias que llevará personalmente a la Fiscalía General de la Nación.

“Caiga quien caiga, no vine a tapar a nadie”, afirmó De La Espriella, al señalar que existe una estructura que se ha lucrado de la sed de los samarios y que estaría bloqueando las soluciones definitivas al desabastecimiento.

La denuncia: Un negocio que vive de la sed

El Presidente fue directo: el problema del agua en Santa Marta no es solo técnico, es también un problema de corrupción. Señaló que el negocio de los carrotanques, que debería ser una medida de emergencia, se convirtió en un negocio millonario y permanente.

Según reveló, su equipo ya tiene pruebas de presuntas irregularidades en la contratación, el reparto y el cobro de los carrotanques, y esas pruebas serán entregadas a la Fiscalía para que se investigue a los responsables, sin importar su cargo o su apellido.

Este anuncio se da en medio de una crisis histórica: ESSMAR reporta un déficit de 616 litros por segundo y pérdidas técnicas del 62% en la red.

La solución: “Es estructural, no de pañitos”

De La Espriella insistió en que su propuesta no son pañitos de agua tibia. “La solución que les traigo es completamente estructural”, dijo. Explicó que conformó un equipo técnico y que la estrategia se basa en los tres frentes anunciados por el Ministerio de Vivienda:

1.  Recuperación de pérdidas: Auditoría total de la red para acabar con fugas y conexiones ilegales.

2.  Alianza regional por el agua: Articulación entre Nación, Distrito, Gobernación y sector privado.

3.  Proyecto de agua para el futuro: La solución de largo plazo que garantice caudal.

Para financiarlo, mencionó a un aliado clave: Sergio Díaz-Granados, samario y presidente de la CAF-Banco de Desarrollo de América Latina-, con quien gestionaría recursos internacionales para la recuperación de la ciudad.

Por ahora, el Gobierno no ha detallado el costo total, ni el cronograma, ni el reemplazo definitivo al descartado proyecto de desalinizadoras, que el propio Presidente calificó como “técnicamente no viable”.

Lo que sí quedó claro esta noche en Santa Marta es el mensaje político: el Presidente aterrizó en la ciudad con dos agendas: el agua y la seguridad, y en el tema del agua, está dispuesto a desmontar el negocio que por años ha vivido de la escasez.

La ciudadanía ahora espera que “caiga quien caiga” no se quede en frase y se convierta en capturas.