*En las últimas horas se informó de su deceso, luego de batallar por quedarse entre nosotros por 19 días.

Con motivo de las elecciones para Congreso cuando periodistas y fotógrafos nos concentramos en el viejo colegio Liceo Celedón, fue mi último encuentro con José Puente, siempre el mismo cariño mutuo, ¡Joda José como estas de bello! Buscando su sonrisa fiel, y podría decir tierna… Él respondiendo al hágalo ¡Edgar Salas está igualito vale, no se pone viejo! Nos miramos las canas y dijimos !Empate!

Con José a diferencia de otros fotógrafos como Edgar Fuentes ‘el Papote’, o Isaias Cardenas, no hubo un encuentro parrandero, pero si un cariño mutuo, fue un hombre prudente, profesional, amigo sincero, colaborador, desprendido y entregaba de lo que tenía, “Si necesitas una foto te la doy, a Ulilo se le entregan las mejores” (risas)

Por eso cuando sabemos el cómo José murió, duele el doble, y duele mucho porque su forma de morir no la decidió Dios, sino otra persona que, aunque no se sabe exactamente de los hechos, la voz que más se escucha es que ocurrió por la imprudencia de un conductor.  Entonces se va una persona en la plenitud de su vida, con esposa e hijos y mucho que dar a esta sociedad.  

“El hecho que hoy enluta al gremio periodístico ocurrió el pasado sábado de gloria 4 de abril, cuando José Puente se dirigía en su motocicleta de placas YKJ-22 E, a tomar unas fotografías del Plan Retorno en inmediaciones del aeropuerto internacional Simón Bolívar. Fue en la Troncal del Caribe, a la altura de la entrada a la estación de servicio Zuca, donde un taxi, presuntamente realizando una maniobra prohibida, lo arrolló violentamente. El impacto fue devastador. José Luis fue golpeado de forma lateral, expulsado contra el pavimento y quedó gravemente herido. De inmediato fue auxiliado y trasladado en ambulancia a la clínica Bahía, donde ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos y fue sometido a una cirugía de urgencia por un trauma craneoencefálico severo”. Es la radiografía que se hace en la mayoría de los medios de información digitales.

Aunque nuestro amigo y colega, logró salir del procedimiento quirúrgico, su estado se mantuvo crítico. Durante 19 días, su familia y el gremio se aferraron con fe a un milagro. Sin embargo, su cuerpo no resistió más. Un paro cardiorrespiratorio apagó su vida, dejando un profundo vacío. Falleció en brazos de su esposa Jenny, en un momento cargado de dolor desgarrador.

Con su lente José Puente dejó historias, remembranzas, objetivos, figuras, debates, y mucho más de esta sociedad convulsionada, fue un reportero grafico de los buenos y siempre habrá que recordarlo.

Aunque se pide justicia, se reclama que no haya impunidad, que aparezca el responsable, es poco, porque la verdad que todos quisiéramos ver a José Puente de vuelta, entre nosotros, para que siguiera tomando fotos y entregándonos su sonrisa jovial, sincera del amigo fiel, del Señor fotógrafo.

#PazEnTuTumba