*Con esta jornada, CORPAMAG y las entidades que integran el CIFFAM fortalecen el trabajo articulado para prevenir el tráfico ilegal de fauna silvestre y promover una cultura de conservación entre residentes, pescadores, comerciantes y visitantes.

En el marco del Comité Interinstitucional de Flora y Fauna del Magdalena-CIFFAM-, la Corporación Autónoma Regional del Magdalena-CORPAMAG-, lideró una jornada interinstitucional de prevención y sensibilización para combatir el tráfico ilegal del pez loro (Sparisoma viride), articulando esfuerzos con la Armada Nacional, la Policía Nacional y la Autoridad Nacional de Acuicultura y Pesca AUNAP.

La actividad se desarrolló en el sector de Playa Grande, en atención a una denuncia ciudadana realizada por turistas, quienes, a través de una plataforma de alertas tempranas impulsada por una fundación local, reportaron con evidencia fotográfica la presunta oferta de pez loro en un establecimiento gastronómico del sector. Esta información permite activar de manera inmediata la respuesta articulada de las autoridades para adelantar acciones de prevención, verificación y sensibilización.

Este operativo de sensibilización hace parte de las funciones que ejerce CORPAMAG como autoridad ambiental, en cumplimiento de la Ley 99 de 1993 y en su calidad de entidad que preside el Comité CIFFAM, con el propósito de fortalecer las acciones de prevención, vigilancia y control frente al aprovechamiento y la comercialización ilegal de especies silvestres, especialmente aquellas de importancia ecológica para los ecosistemas marinos.

Durante la jornada se realizó un recorrido marítimo con el acompañamiento de la Armada Nacional, donde se sensibilizó a pescadores, operadores turísticos y turistas sobre la prohibición de capturar, comercializar y ofrecer pez loro para el consumo. Además, se llegó a los restaurantes de Playa Grande donde se informó a propietarios y administradores la importancia de proteger esta especie, así como las implicaciones legales derivadas de su aprovechamiento ilegal.

Es importante señalar que el pez loro no es un recurso pesquero autorizado para su comercialización y constituye una de las especies más importantes para la conservación de los arrecifes coralinos. “Esta especie es conocida como el “jardinero de los arrecifes”, el Sparisoma viride se alimenta de las algas y microorganismos que crecen sobre la superficie de los corales, permitiendo que estos permanezcan saludables. Cuando sus poblaciones disminuyen a causa de la sobrepesca, las algas proliferan sin control, provocando el deterioro y la muerte de los corales, lo que afecta no solo a numerosas especies marinas que dependen de estos ecosistemas, sino también a las comunidades costeras que encuentran en los arrecifes una fuente de alimento, sustento económico y protección natural frente al oleaje y las tormentas” indicó Julieth Prieto, Bióloga Marina de CORPAMAG

Adicionalmente, esta especie desempeña un papel fundamental en la formación de las playas. Al alimentarse de organismos calcáreos presentes en los arrecifes, genera arena a través de su proceso digestivo, pudiendo producir entre 40 y 200 kilogramos de arena al año por individuo adulto, lo que convierte su conservación en un factor estratégico para la protección de las costas del Caribe colombiano.

Como parte de la estrategia de educación ambiental, las entidades participantes entregaron material pedagógico con información sobre la función ecológica del pez loro, la legislación vigente y las consecuencias ambientales y jurídicas de su captura y comercialización.

La autoridad ambiental recuerda a la ciudadanía que quienes capturen, pesquen, comercialicen o promuevan el aprovechamiento ilegal del pez loro se exponen a las sanciones contempladas en la legislación colombiana. De acuerdo con la Ley 2111 de 2021, que fortalece la protección penal de los recursos naturales, y la Ley 1333 de 2009, relacionada con el procedimiento sancionatorio ambiental, los infractores podrán enfrentar procesos administrativos, multas y penas privativas de la libertad que oscilan entre 60 y 135 meses de prisión, además de multas que van desde 134 hasta 43.755 salarios mínimos legales mensuales vigentes (SMLMV), según la gravedad de la conducta.

Con esta jornada, CORPAMAG y las entidades que integran el CIFFAM fortalecen el trabajo articulado para prevenir el tráfico ilegal de fauna silvestre y promover una cultura de conservación entre residentes, pescadores, comerciantes y visitantes.