*Antes de que saliera el sol, Yamile debía comenzar una caminata de casi una hora para llegar al colegio. Ahora, una bicicleta le permitirá recorrer ese mismo camino de manera más rápida y segura.
A las 4:00 de la mañana, cuando en el corregimiento de Zárate todavía reinaba la oscuridad, Yamile Lobo Acuña debía levantarse para prepararse y emprender una caminata de casi una hora hasta la Institución Educativa César Milcíades López, en la zona rural de Plato.
El recorrido no siempre era sencillo. Durante el verano, el polvo y el intenso sol del mediodía la acompañaban de regreso a casa. En época de lluvias, el camino se convertía en barro y llegar al colegio con los zapatos y las medias limpios era prácticamente imposible. Algunas veces, las condiciones del terreno le impedían asistir a clases.
Su madre, Nadibia Acuña, conocía bien las dificultades que debía enfrentar su hija para estudiar. Cada jornada comenzaba con la preocupación de saber si Yamile podría llegar a tiempo y regresar a casa sin inconvenientes.

“Mi hija se levantaba a las 4:00 de la mañana porque tenía que caminar cerca de una hora hasta el colegio. A veces no podía llegar cuando llovía y, si lo hacía, llegaba con los zapatos y las medias llenos de barro. Cuando salía al mediodía, le tocaba regresar bajo ese cipote de sol”, relató.
Pero la rutina de Yamile está a punto de cambiar. Ella hace parte de los 3.521 estudiantes beneficiados con las Bicis de la Alegría, una iniciativa de la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, que busca facilitar el desplazamiento hacia las instituciones educativas y contribuir a reducir la deserción escolar, especialmente en las comunidades rurales y de difícil acceso.
Para Nadibia, la bicicleta representa mucho más que un medio de transporte: significa tranquilidad para su familia y mejores condiciones para que su hija continúe estudiando.
“Gracias a la Gobernación, eso ya no será así, porque con estas bicicletas todo será diferente”, expresó mientras acompañaba a Yamile durante la entrega realizada en Plato.

La emoción también se reflejaba en el rostro de la estudiante. Después de tantos recorridos a pie, tener una bicicleta significa levantarse un poco más tarde, llegar con mayor rapidez al colegio y dejar atrás parte de las dificultades que marcaban su jornada escolar.
“Tener estas bicicletas es un sueño cumplido para los más de 3.500 estudiantes del Magdalena que las recibirán, porque podremos ir a nuestros colegios de una manera más rápida, ágil y segura”, aseguró Yamile.
La entrega de las Bicis de la Alegría es realizada por la Gobernación del Magdalena, a través de la Oficina de Tránsito y Transporte. El programa cuenta con una inversión de $3.572 millones y prioriza a estudiantes de los grados 6.º a 10.º, principalmente a quienes viven en zonas rurales o de difícil acceso.
Las bicicletas llegarán a las cinco zonas del departamento: 921 serán destinadas a la subregión Río; 860, a la Norte; 670, a la Centro; 670, a la Sur, y 400, al Distrito de Santa Marta.

Esta entrega se suma a las 6.800 bicicletas distribuidas en 2023 y da continuidad a una estrategia orientada a facilitar el acceso y la permanencia de los estudiantes en el sistema educativo.
Para algunos, pueden ser solamente dos ruedas, un marco y un manubrio. Para Yamile y miles de estudiantes del Magdalena, representan tiempo, seguridad y la posibilidad de recorrer con menos dificultades el camino hacia sus sueños.
Ahora, cuando vuelva a amanecer en Zárate, Yamile ya no tendrá que enfrentar a pie aquella larga ruta entre el polvo y el barro. Subirá a su bicicleta y pedaleará hacia el colegio, sabiendo que cada giro de las ruedas la acerca un poco más a su salón de clases y al futuro que quiere construir.