*Como era de esperarse la decisión del presidente Gustavo Petro de decretar día cívico el martes 18 de marzo, provocó una gran controversia política, jurídica y popular.
Con 12 años de mandato en manos de la izquierda en Santa Marta y hoy con ese poder administrativo en el departamento, se da por descontando que la capital del Magdalena será una de las ciudades con una de las más nutridas asistencias a la marcha que respalda las reformas de ley que propone el gobierno de Gustavo Petro.
Sin embargo, también hay que decir que si hay un alcalde que quiere tener una excelente relación con el gobierno nacional ese es Carlos Pinedo Cuello, cuyo propósito final es que la Nación le apoye en su objetivo de ayudar a solucionar la escasez de agua potable en Santa Marta, de tal forma que es uno más que se suma a la jornada de protesta pese a ser un hombre de ideas distintas, pero de manera salomónica, Pinedo se califica como un demócrata

«Soy un demócrata. Carlos Pinedo Cuello trabaja sin parar de lunes a lunes. Todos los funcionarios quedan en libertad de salir a protestar pacíficamente, si así lo desean, es un derecho legal y constitucional. De esta manera el jefe de gobierno distrital, se queda trabajando, pero los trabajadores podrán salir si así le gustan, a marchar”. Así las cosas, desde la Alcaldía de Santa Marta, saldrá un puñado importante de ciudadanos a marchar.

Amigos de Patricia Caicedo dicen que ellos irán vestidos de blanco y esperan ser unos 500, como se sabe la dirigente exconcejal y excandidata a la Alcaldía de Santa Marta, hoy es la Asesora para la Agencia Nacional de Tierras-Caribe del gobierno nacional, por lo tanto, tiene una obligación doble de hacerse notar.
Sin duda que exalcalde y exgobernador del Magdalena Carlos Eduardo Caicedo Omar, es uno de los referentes para pensar que buscará que mucha gente salga a la calle y respalde esta apuesta del gobierno Petro, más allá de alguna posición idealista, ambos están de un mismo lado, la izquierda progresista. Así lo demuestra en su cuenta oficial de X.

“Desde el Partido Fuerza Ciudadana, saludamos y respaldamos la convocatoria realizada por las centrales obreras CUT CGT Colombia y CTC Colombia, las confederaciones de pensionados (CDP y CPC), sindicatos, colectivos y sectores sociales para movilizarse este 18 de marzo en defensa de las reformas que el pueblo colombiano reclama y que los partidos de derecha, con asiento en el Congreso, han bloqueado sistemáticamente. Nos unimos a esta gran jornada porque solo a través de la movilización popular podremos garantizar un futuro más justo, equitativo y digno para todo», dice el dirigente que para todos estará en la baraja presidencial desde las fuerzas alternativas.
Se calcula que una convocatoria de Carlos Caicedo, significa que, desde El Banco, pasando por Guamal, entrando a Santa Ana, Plato, San Sebastián, mirando a Algarrobo, Pivijay, Fundación, Aracataca, El Retén, Zona Bananera, Puebloviejo, Sitionuevo y la propia Santa Marta, puede reunir fácilmente 1.500 personas. De esta manera podemos decir que Santa Marta, podrá contar entre 2 y 3 mil personas para esta jornada, si el numero inferior, se tendrá que evaluar y preguntar si se fracasó en la convocatoria o no.

Los que dicen que NO a la convocatoria de Petro
El momento también tiene detractores, hay críticas de sectores independientes y de paso de alcaldes, Federico Gutiérrez (Medellín), Alejandro Eder (Cali), Jaime Beltrán (Bucaramanga), Carlos Fernando Galán (Bogotá), Dumek Turbay (Cartagena), Alexander Baquero (Villavicencio), Johana Aranda (Ibagué) y los gobernadores Dilian Francisca Toro (Valle del Cauca), Andrés Julián Rendón (Antioquia) y Adriana Magali Matiz (Tolima), quienes además ya anunciaron que no acogerán la medida.
La mayoría de los dirigentes que decidieron no aceptar el día cívico argumentaron que no es momento de detener las actividades. Sin embargo, manifestaron que darán todas las garantías para que los ciudadanos que deseen participar lo hagan.
“Como alcalde, solo puedo tomar la decisión en el sector público del Distrito y eso hago: tenemos una gran responsabilidad con Medellín, la gente confía en nosotros y no vamos a parar (…) No existe mejor política social que la generación de empleo”, afirmó Federico Gutiérrez.
En la misma línea, el alcalde Jaime Beltrán dijo: “Bucaramanga es una ciudad productiva, con deberes en el servicio ciudadano que no pueden parar, por eso el municipio no se acogerá al decreto del día cívico del Gobierno Nacional del próximo martes”.
Alejandro Eder, por su parte, hizo un llamado a que se respete la independencia de poderes y señaló que las instituciones democráticas son las que deben resolver los desacuerdos. “Uno puede entrar a una discusión de si era necesaria o no una marcha o la llamada a una consulta. Yo creo que siempre deben primar las instituciones democráticas”, le dijo a EL TIEMPO.
Otros mandatarios como Dilian Francisca Toro y Carlos Pinedo, pese a que no apoyan la medida del Gobierno, anunciaron que dejarán que los funcionarios decidan si asisten a las manifestaciones. El Concejo de Bogotá también anunció que funcionará como en un día común y corriente. Sin embargo, en ciudades como Barranquilla, el alcalde aún no ha definido si el distrito adoptará o no el día cívico.
Pese a esto, la convocatoria ha ido ganando adeptos. Al respaldo que han manifestado desde algunas centrales obreras se suma el anuncio de seis organizaciones indígenas, que ese día llevarán a cabo una minga nacional. “Expresamos nuestro apoyo a la movilización convocada en el país para defender las reformas estructurales que exige la población colombiana”, señalaron desde el Cric, la Opiac, el Aico y la Organización Nacional Indígena de Colombia.

El debate jurídico
Como señala el Departamento Administrativo de la Función Pública, un día cívico es una jornada en la que “por regla general” los servidores o funcionarios públicos no trabajan. Ahora, la pregunta que surge ante la negativa de los alcaldes y gobernadores es si es obligatorio atender dicha jornada. Para el abogado Duván Castañeda, los días cívicos decretados por el Presidente no son de descanso obligatorio ni son un día festivo, por ende, ningún mandatario local está en obligación de permitir que los empleados públicos falten.
“Un día cívico es una fecha que decreta el Gobierno para conmemorar hechos importantes o para promover la participación de los ciudadanos en actividades relevantes”, dijo el jurista, quien añadió: “La medida del presidente Petro implica que las entidades del Gobierno central suspenden sus actividades, pero los gobiernos locales y el sector privado pueden decidir si se acogen o no a la decisión”.
La última vez que el Gobierno convocó una jornada de esta naturaleza fue el 19 de abril de 2024, supuestamente para el cuidado del agua; sin embargo, la iniciativa generó críticas ya que coincidió con el cumpleaños del presidente y el aniversario de la fundación del M-19.
Para el penalista Francisco Bernate, el día cívico solo tiene impacto para el funcionario del orden nacional, de manera que los alcaldes y gobernadores “pueden disponer lo contrario sin que esto acarree alguna consecuencia legal. Lo anterior, toda vez que el decreto aplica solo para las entidades que hacen parte de la Rama Ejecutiva. Los mandatarios de municipios y departamentos son autónomos al ser las máximas autoridades en sus jurisdicciones”