*Es una carta abierta al grupo armado que opera en la Sierra Nevada de Santa Marta y con una alta incidencia criminal en la ciudad

La alta consejera para la paz del Distrito de Santa Marta Jennifer Del Toro, escribió una carta a los comandos de las autodenominadas autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, en ella les dice que la lección aprendida es que el Estado nunca debe renunciar ni al uso legítimo de la fuerza en todo el territorio, ni a la satisfacción del bienestar de las comunidades.

“Le escribo esta carta a los mandos de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada para transmitirles un mensaje del conjunto de la sociedad samaria y del gobierno distrital: acojanse a la paz total”. Afirma.

En el grueso del contenido hace memoria y construye un hilo histórico para demostrar que, si bien se ha demostrado una intención de paz, el esfuerzo debe ser superior de tal manera que el gobierno nacional crea y descongele la posibilidad de un nuevo diálogo en una mesa.

“Desde finales de 2022 ustedes han manifestado su voluntad de acogimiento, incluso en este periodo fueron designados mediante resolución presidencial como gestores de paz, y han realizado ceses unilaterales, repliegues, y comunicados. También, en este lapso ha habido notorias afectaciones humanitarias que han causado un inmenso dolor a la ciudad, y han debilitado la confianza del gobierno y de la sociedad en el proceso.

En abril, la Oficina del Alto Comisionado para la Paz respondió a un oficio de nuestra Consejería advirtiendo que los diálogos con su organización estaban congelados; no obstante, el 8 de mayo, el presidente Gustavo Petro anunció en Santa Marta que su gobierno estaba dispuesto a implementar, para el caso de la Sierra Nevada, un proceso innovador de paz urbana.

El 12 y 13 de junio más de 7.000 personas se movilizaron de manera pacífica para hacerse escuchar del gobierno nacional. Pidieron paz y bienestar para sus comunidades. El 22 de junio 1200 personas acudieron desde todas las veredas de la Sierra Nevada para encontrarse en un diálogo social por la paz con el gobierno nacional, la petición fue unánime: paz para vivir bien”.

Según Jennifer Del Toro, sin embargo, todos estos hechos han estado atravesados por una campaña abierta de interferencia y saboteo al proceso de paz “originada en fuerzas políticas regionales que están dispuestas a ‘hacer trizas la paz’, si con ello logran ocultar la verdad”.

En su carta a las ACSN, dice la alta consejera para paz del gobierno de Carlos Pinedo que este mandado ha insistido en abrir la puerta para alguna aproximación constructiva frente a la devastación de la violencia. “En consecuencia, y atendiendo las últimas indicaciones del gobierno nacional a las comunidades de la Sierra Nevada, pedimos a ustedes que utilicen los canales dispuestos por el presidente Gustavo Petro, y presenten propuestas concretas que reflejen su voluntad real de acogimiento al proceso de paz”.

En ese sentido hablando por todos los habitantes de Santa Marta, la señora Del Toro, dice. “Los samarios soñamos con una ciudad de derechos y en paz, con una economía libre del narcotráfico; la ruptura definitiva de los nexos entre política y criminalidad; miles de víctimas restablecidas integralmente en sus derechos, y una Sierra Nevada que se convierte en referente mundial de adaptación al cambio climático”.

Más adelante habla del desafío que existe para alcanzar esta visión es no repetir los errores del pasado. “Apenas en el 2006, 1200 excombatientes entregaron las armas en el proceso de Justicia y Paz, y sus mandos pagaron penas alternativas de prisión. Sin embargo, el Estado no garantizó el control territorial, ni cerró las brechas de desigualdad en las zonas rurales de Santa Marta. En lugar de transitar hacia la paz, reciclamos la violencia, muchos excombatientes reincidieron, y surgieron nuevas bandas”.

Luego de este pronunciamiento, reflexiona y les dice a los alzados en armas. “La lección aprendida es que el Estado nunca debe renunciar ni al uso legítimo de la fuerza en todo el territorio, ni a la satisfacción del bienestar de las comunidades”

Finalmente, en su carta a las Autodefensas de la Sierra Nevada, Jennifer Del Toro, envía un mensaje de esperanza. “Confío que la sociedad será capaz de perdonar el daño causado si se garantiza el derecho de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación integral, y la no repetición.

Jennifer Del Toro, cuenta que fue víctima del conflicto y que por eso es una mujer comprometida con el proceso de buscar una salida a la paz, pero que sin duda para llegar a esa instancia de haber una acción sólida que después una verdadera y honesta voluntad de un camino de reconciliación. “Desde mi condición de víctima del conflicto armado, yo he perdonado. Finalmente, reitero el mensaje de la sociedad samaria: suspendan todas las acciones que afectan a la población, y consoliden su voluntad de paz ante el gobierno nacional.