Por: Adolfo Larios

*El presidente Abelardo de la Espriella hace tres días, ordenó despejar el bloqueo en el kilómetro 55 de la vía Barranquilla-Santa Marta, en el sector del Puente de La Barra. La comunidad protestaba por cuatro días sin energía. El mandatario anunció un nuevo transformador eléctrico y aseguró que los bloqueos viales están prohibidos.

Esta fue la primera acción de hecho provocada por los habitantes de esta franja de terreno con asentamiento en su gran mayoría de pescadores de su vecina Ciénaga Grande de Santa Marta. Que nos deja una lección que aprendimos, pero que vale pena recalcarla para que llegue a oídos del nuevo gobierno.  

Los bloqueos recurrentes en Puebloviejo revelan un problema que trasciende la carretera. El presidente Abelardo De la Espriella hizo bien al ordenar restablecer la movilidad, ninguna protesta puede convertir a viajeros, en muchos casos enfermos, mujeres embarazadas, niños, trabajadores y transportadores de todo tipo en rehenes de reclamos, por legítimos que sean. Pero también hay que decir y con firmeza que ejercer autoridad no equivale a resolver el conflicto.

Puebloviejo acumula pobreza, como si sobre él cayeran terremotos como el vivido el pasado 10 de agosto, allí encontramos servicios públicos deficientes, necesidades sociales descomunales y una desconfianza institucional que da terror.

Por eso señor presidente, despejar la vía restablece el tránsito, no elimina las causas del bloqueo. Alcaldía, Gobernación y Gobierno Nacional deben asumir sus competencias y construir una intervención integral, con compromisos verificables en energía, agua, infraestructura, educación, empleo, seguridad e inversión social. La protesta debe dirigirse hacia quienes tienen responsabilidades públicas, no contra ciudadanos inocentes.

Doctor Abelardo ya usted siendo electo llegó a la Ciénaga Grande de Santa Marta, que tal que ahora como presidente de todos los puebloviejeros regrese y anuncie un Plan Marshall, esa seria una cipote noticia para este territorio que por años ha esperado la presencia del Estado.

Puebloviejo puede convertirse en una bomba de tiempo. necesita autoridad, pero necesita más Estado. una carretera se despeja en horas, décadas de abandono no se despejan con la fuerza pública, eso se hace con una monumental voluntad política con una gran asistencia social.

Puebloviejo no puede seguir apareciendo en la agenda pública únicamente cuando bloquean la vía nacional. Los bloqueos afectan derechos y deben evitarse, pero la autoridad por sí sola no resuelve las causas del conflicto.

Un presidente costeño que dice trabajar 20 de las 24 horas del día, ojalá dedique algunas a Puebloviejo un municipio de gente sana volcada a las vías de hecho gracias al abandono de ese amor que hoy promueve con emoción el nuevo presidente.