*En una sesión que empezó a las 9 de la mañana y terminó a las 4 de la tarde luego de un receso al mediodía se llevó a cabo la designación del ingeniero para un periodo de 4 años del gobierno universitario.

Rafael Ricaurte Ebratt, es el estudiante que representa a sus compañeros en el Consejo Superior de la Universidad del Magdalena y fue el primero en decir “que se haga la voluntad de mis compañeros”, allí en la mesa de sesión del Consejo Superior de UNIMAGDALENA, depositó su voto que representó a 14.957 estudiantes que siete días prefirieron que el doctor Pablo Vera Salazar, volviera a ser su rector, una votación considerada histórica en Colombia por parte de un colectivo de estudiantes y la más alta de todos los tiempos en la Universidad del Magdalena.

Al voto de Ricaurte le siguió el de los representantes de los exrectores en las manos del querido profesor Gustavo Cotes Blanco, que llegó con una ‘pinta’ bacana y cuyo color de camisa era sinónimo de alegría, el representante de los profesores en donde Pablo Vera arrasó teniendo una votación  superior al 90% y que privó a sus opositores alcanzar el umbral también dijeron sí a su reelección, lo mismo hizo quien representa a los egresados que esta vez no votaron, pero que ante la resonante victoria del doctor Vera respaldaron la voluntad al interior de la alma mater.

Otro voto a favor de Pablo fue el de las autoridades académicas y por último la voz de los gremios en manos de José Manuel Berdugo, quien dirigió con creces el proceso de Consulta en el Comité de Garantías. Ratificó lo que vio el pasado martes 22 de octubre, una Universidad decidida y consciente de respaldar la obra de su rector.

Fuera de las paredes de la U está la Presidencia de la República, el Ministerio de Educación y la Gobernación del Magdalena, los tres por ser actores políticos, tienen una mirada distinta a lo que sucedió en el centro de pensamiento y podrían tomar la decisión que quisieran de acuerdo a su conveniencia. Por esas razones políticas y controversias históricas de todos conocidas, la gobernación se abstuvo de votar positivamente y así lo hizo.

El Ministerio de Educación, desde los fríos despachos de Bogotá hizo caso omiso a la voluntad masiva de la institución de respaldar el gobierno universitario de Pablo Vera y se decidió por la figura del voto en blanco, pero ella no existe, entonces terminó diciendo no, y quien representa a la Presidencia de Gustavo Petro también dijo no.

Este último caso, lo que demuestra una vez más, es la inconsistencia de pensamiento del gobierno nacional actual, que dice una cosa, pero hace otra. Petro se rasgó las vestiduras apoyando a los estudiantes de la Universidad Nacional, “la voluntad popular de los estudiantes debe ser respetada siempre”, gritó solo hace unos días, pero ayer en el Claustro San Juan Nepomuceno, hizo todo lo contrario, tiro a la basura los más de 16 mil votos consignados por los estudiantes de la UNIMAGDALENA, y más por esos caprichos del populismo de izquierda, voto negativo.

“Lo que soy se lo debo a mi mamá y a Dios”, fue lo primero que dijo Pablo Vera Salazar, al saber que había sido designado, por el CS, y agregó. “Vamos a seguir respondiendo con resultados y gestión”.

Una calle de honor bastante desordenada en medio de la emoción recibió al rector para dar un abrazo, un choque de mano y un grito de consigna ¡Eso no va, ya fue! Aplausos y hasta llanto, rodearon el emotivo momento. «Este resultado me llena de satisfacción personal y me compromete aún más con la comunidad universitaria que confió en mí de forma tan contundente», afirmó Vera, con ojos cargados de una emoción que no podía describir.

Pablo Vera destacó que esta votación mayoritaria no solo refuerza su compromiso con la institución, sino que también lo impulsa a trabajar por los 28.000 integrantes de la comunidad universitaria, y por aquellos jóvenes que esperan ingresar a una universidad en constante crecimiento. “La gente votó por esperanza, por resultados, por más gestión y más compromiso”, expresó.

Proyectos y propuestas para una universidad con compromiso.

Con miras a fortalecer la inclusión y accesibilidad educativa en el departamento, Vera anunció su enfoque en proyectos de impacto social, como el programa “Talento Santa Marta”, que busca garantizar acceso a la educación superior a jóvenes locales, y el proyecto “Talento Mujer Excepcional” y “Talento Senior Magdalena”, destinados a promover la educación entre mujeres y adultos mayores.

Además, reafirmó su compromiso de avanzar en la creación de sedes interculturales en diferentes municipios del Magdalena, independientemente del apoyo del gobierno departamental, apelando a la colaboración de los alcaldes municipales.

Sin embargo, las declaraciones de Vera no se limitaron al agradecimiento y a la visión de su gestión. En un tono crítico, señaló la falta de participación del gobernador de Magdalena, Rafael Martínez en el Consejo Superior, reprochando su ausencia y sus intentos de interferir en el proceso democrático de la universidad.

“Lamento que el gobernador nunca haya asistido al Consejo Superior ni haya expresado sus opiniones en este espacio, recurriendo en cambio a injurias y calumnias que solo buscan obstruir el desarrollo de la universidad”, manifestó Vera.

La relación entre la Universidad del Magdalena y el gobierno departamental ha estado marcada por tensiones debido a lo que Vera percibe como intentos de desacreditar su gestión y obstaculizar los avances en la institución.

Para el rector, la autonomía universitaria debe ser respetada y valorada por las autoridades. «No vamos a permitir que una minoría obstaculice el desarrollo de la Universidad del Magdalena. Esta es una institución que ha avanzado mucho, y aunque reconocemos que tiene fallas, no dejaremos que este proceso sea desvirtuado por intereses externos», sentenció.

Trabajo con el gobierno nacional

Durante su intervención, Vera Salazar reiteró su disposición a seguir colaborando con el Gobierno Nacional y las autoridades locales, manteniendo su enfoque en el bienestar y desarrollo de la universidad. No obstante, insistió en que aquellos que cuestionen su gestión deberían dirigirse a los organismos de control establecidos, en lugar de recurrir a campañas de difamación.

Finalmente, Pablo Vera resaltó su satisfacción por el respaldo estudiantil, que ha sido fundamental en su designación, y reafirmó que su compromiso sigue firme para mejorar la calidad de vida y las oportunidades académicas en la Universidad del Magdalena.

«La universidad no se detendrá en su crecimiento. Vamos a trabajar con humildad, mesura y agradecimiento, sin dejar que nada empañe la alegría de esta designación», concluyó Pablo Vera.

La designación de Pablo Vera Salazar como rector de la Universidad del Magdalena marca su tercer periodo en la institución, en el que se enfrentará al reto de consolidar sus propuestas inclusivas, defender la autonomía universitaria y mantener una gestión transparente y comprometida con la comunidad académica y el desarrollo de la región.