*Desde la empresa de servicios públicos que hasta hace solo días estaba intervenida por el gobierno saliente de Gustavo Petro, se propone traer agua desde Cartagena, cuando estemos a punto de morir de sed.
Este jueves 8 de octubre en el Concejo de Santa Marta se dio uno de los debates para ilustrar a Santa Marta, más importantes del último periodo de sesiones. El concejal conservador Juan Carlos Palacio Salas, citó al gerente de la ESSMAR, David Millán, y a todo su equipo administrativo. Y la gerencia tuvo que responder, de cara a la ciudad, sobre el fantasma que más preocupa: nos estamos quedando sin agua y la empresa está quebrada.
La sesión que se vio en vivo en [ https://www.youtube.com/live/WwCmqxXO3vA?si=gbRnTvZGuBWp8iCx] para quienes estén interesados en ver el debate, fue direccionado por Palacio citante del mismo y el cual dejó al descubierto la radiografía más cruda de la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta.
No fue un debate a futuro. Fue hoy. Y las respuestas se dieron hoy. En el cuestionario del político había una pregunta ¿Dónde está el agua? El concejal Juan Carlos Palacio Salas fue directo y sin rodeos. Le puso cifras al drama que vive cada barrio.
Le recordó a la ESSMAR que hoy el río Manzanares solo está entregando 110 litros por segundo cuando debería entregar 330. Estamos captando menos del 30%. En junio la caída fue del 70,5% y el río Piedras ya perdió el 32% de su caudal.
«Como vamos a enfrentar El Niño entre septiembre de 2026 y enero de 2027 si por red no llega el agua y tenemos que vivir de carrotanques», dijo por ejemplo el político.
Juan Carlos Palacio también disparó sobre el presente económico de la empresa de servicios públicos. ¿Cómo recibieron una empresa con un hueco de casi $200.000 millones después de 5 años de intervención de la Superservicios? ¿Cuál es el recaudo real de 2022, 2023 y 2024? ¿Por qué le cobran a la gente por estimado sin medir?
Estos interrogantes sin duda que generan desde la ESSMAR, un plan que está entre el desespero y la crisis misma. Su gerente David Millán Orozco, respondió frente a los 19 concejales y la ciudad que lo miraba por redes. Y su respuesta confirma la emergencia:
“Estamos en Alerta Amarilla y en Plan de Emergencia desde mayo: La empresa hace seguimiento minuto a minuto a los ríos Gaira, Piedras y Manzanares porque los caudales siguen bajando”. Dijo.
También confirmó que la solución hoy son los carrotanques: Millán confirmó que en solo tres meses tuvieron que repartir más de 51.000 millones de litros de agua potable en 90 barrios del norte y sur porque la presión no da para distribuir por tubería.
El ejecutivo no se guardó nada y expresó que se pedirá ayuda a la Nación a través de la UNGRD (Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo) más carrotanques para intensificar la distribución. «Vamos a necesitar soporte mayor en carrotanques, porque la distribución que no se puede hacer por red la vamos a tener que intensificar», aseguró.

Pero en su intervención sin duda que el bombazo que muestra el tamaño de la crisis cuando anunció que un camino es pedir agua a la ciudad de Cartagena. El gerente confirmó hoy la gestión que ya adelantó con Aguas de Cartagena para traer agua a Santa Marta como medida de contingencia ante El Niño. Una medida que hasta hoy no tenía detalles técnicos ni de costos, y que hoy tuvo que ser explicada en el Concejo.
El futuro de la ESSMAR, en el centro del debate
El debate de hoy jueves no solo fue por el agua. Fue por el futuro de la empresa que nos tiene que dar el agua. Juan Carlos Palacio fue contundente en el recinto y ratificó su postura: “Hoy pedimos que se acabe este fortín político. La Superservicios nos devolvió la empresa quebrada. Tiene que ayudarnos a pagar el déficit que ella misma generó. Santa Marta necesita una nueva empresa, no este cadáver financiero”.
Mientras la ESSMAR defiende su plan de choque y sus proyectos estructurales como El Curval para buscar una nueva fuente de agua, la realidad que quedó clara hoy es que la empresa sigue ejecutando medidas de contingencia mientras los ríos se secan.
Y en el aire quedó la gran duda que dejó Palacio hoy: si las desalinizadoras que anunció el Gobierno Nacional no van, y si El Curval aún está en el papel, el concejal se preguntó ¿la única salida real es traer agua desde Cartagena o depender de una APP con Barranquilla?
Hoy, 8 de octubre, el Concejo le puso la lupa a la ESSMAR. La gerencia respondió. Pero la angustia en los barrios sigue siendo la misma: ¿habrá agua mañana? La citación de Palacio Salas marca un antes y un después. Por primera vez la nueva gerencia de la ESSMAR tuvo que rendir cuentas de cara a su futuro.
Y el futuro, hoy, sigue siendo incierto.
