*La Alta Consejera para la Paz y el Posconflicto de Santa Marta dejó por escrito su visión de como enfrentar la vida para que no existan más Bendito Menor y Bebecita.

“Se han escrito miles de publicaciones sobre la muerte de Naín Pérez y Rosa Tarazona, por eso este mensaje está dirigido a miles de niñas y jóvenes que los veían como ídolos y modelos a seguir; y a las madres y padres que creían encontrar en ellos un puente hacia una vida mejor”. Comienza escribiendo la funcionaria samaria.

Cuenta en su X que en una sesión con estudiantes de grado once, en una vereda de la Sierra Nevada, una niña de quince años dijo que no quería estudiar: quería ser una patrona. “Esa niña tiene un modelo. Y no lo inventó ella. Con un matiz que conocemos bien quienes trabajamos en prevención: para muchas mujeres jóvenes, la puerta de entrada a las dinámicas criminales no es el fusil, sino el vínculo afectivo, el amor romántico.

¡El novio que ofrece protección, estatus y una vida que parece más grande!

Para Jennifer Del Toro, que sin temblarle la lengua dijo hace poco que la ‘Paz Total’ de Petro fue un rotundo fracaso, lleno de mentiras y falsos ofrecimientos a pesar de la voluntad del gobierno Pinedo y las comunidades, contó también.

“Durante 2025 recorrí la Sierra Nevada, colegio a colegio y vereda a vereda, promoviendo una estrategia para que los jóvenes rurales accedieran a educación superior gratuita, sin barreras por el puntaje del ICFES y en su propio territorio”. Y luego hizo una confesión.

“No había contado esto antes; pero el programa estuvo a punto de sucumbir, no por falta de cupos o recursos, sino porque costaba encontrar jóvenes que quisieran estudiar una carrera profesional. La razón que escuché una y otra vez no era económica, muchos jóvenes estaban siendo influenciados por las opciones que lucían fáciles”. Aseguró.

Y continuó

Durante meses circularon los videos de Naín y de la Bebecita: camionetas, motos de alto cilindraje, mensajes intimidatorios, la estética completa del poder rápido, editada y publicada por ellos mismos. Ese material era un eficaz mecanismo de reclutamiento y legitimación del crimen, sin gastar un peso.

¿Por qué funciona? Se pregunta la Alta Consejera.

Y responde. “Porque la criminalidad empieza a ganar cuando el barrio admira la camioneta y no pregunta de dónde salió; cuando la familia celebra el dinero rápido y no averigua a costa de quién; cuando preferimos callarnos; cuando aceptamos que lo ilegal es otra forma de salir adelante”.

Esa validación silenciosa es el suelo donde crece todo lo demás. Vuelve a afirmar.

“No hay estructura armada que se sostenga durante décadas en un territorio sin algún grado de tolerancia, miedo, dependencia o convivencia social alrededor de ella. Y este asunto requiere una reflexión colectiva de toda la sociedad sobre la ética, sobre lo que concebimos como éxito y sobre la necesidad de romper con la validación del crimen”.

Luego dice.

“Mientras recorría la Sierra buscando jóvenes que quisieran estudiar gratis en la universidad, en la oficina atendíamos casos de adolescentes que llegaban a Santa Marta desvinculados de grupos armados de otros municipios. También conocí familias que tuvieron que salir custodiadas de la ciudad porque un hijo se había vinculado y luego quiso desertar”.

¡Nada de esto se corrige con sermones ¡

La señora Del Toro, sostiene. “La respuesta institucional debe ser vigorosa: presupuestos robustos para prevenir el reclutamiento, uso, utilización y vinculación de adolescentes y jóvenes a dinámicas delictivas; acompañamiento familiar y psicológico; oportunidades de empleabilidad con participación de gremios y empresas; especialmente en las zonas bajo disputa de grupos armados”.

Luego informa. “Esperamos desde hace más de dos años la sesión de la CIPRUNNA en Santa Marta, con participación del @MinInterior y de @MarnIris, y reflexiona. “Confiamos en que los mecanismos de coordinación previstos por la ley para prevenir el reclutamiento por fin funcionen”.

Luego de su interesante postura en la red X, Jennifer Del Toro, la Alta Consejera de Paz afirma.  “Finalizo reconociendo sin tibieza el resultado de la Fuerza Pública en la persecución de alias Bendito Menor, uno de los delincuentes más buscados del país. Las víctimas tienen derecho a que el Estado persiga y castigue a los responsables de la violencia”.