*Van 4 días que se perdió todo contacto con el reconocido dirigente de izquierda, la angustia consume a su familia y amigos.

Si hay algo que la gente que conoce a Jorge Luis Agudelo Apreza puede decir, es que es una buena persona, el joven contador público, siempre ha irradiado ese mensaje, y no lo recoge del suelo, Jorge Agudelo padre, siempre en medio de su sabiduría de dirigente sindical, ha exteriorizado respeto, sana discusión y capacidad intelectual.

Hay varios frentes en donde hoy hay una sincera preocupación por su suerte, en un país con alto nivel de violencia, sabemos (y tocamos madera) de que no haya un final catastrófico, una persona que desaparece por cuatro días, podría tener un triste final, pero la fe mueve montañas y a ella se aferra un montón de gente.

El fútbol, ese es un frente que está en oración fuerte por ver de regreso a Jorge Luis, un tremendo jugador en la cancha, su mediana estatura nunca ha sido óbice para tener grandes partidos, celebrar triunfos y filtrar pelotas para emocionantes goles, su dedicación a la política lo alejó de las canchas, pero sin duda allí la familia del fútbol lo reclama sano y salvo.

Las amistades de parranda también, hay un renglón fundamental, esos amigos de un momento de esparcimiento, de tomarse unos tragos para hablar de lo divino y lo humano, el espacio de reír y un gran abrazo, de llorar con una canción que pega en el corazón, ese grupo de personas, quieren que vuelva Jorge para decir ¡Nojoda loco que susto, metete el trago del regreso!

La familia, la esposa, los hijos; los padres, los hermanos, los primos. Esos que hoy no duermen pensando que pasan los segundos, los minutos, las horas y los días, y no aparece Jorge Agudelo, tienen todo el derecho de saber de él. De allí que, si hubo una fuerza de tarea para encontrar al hijo del Chontico Herrera, al padre de Luis Díaz, de decenas y centenares de otros colombianos, el pequeño mundo que quiere de verdad a Jorge Agudelo les pide a las autoridades que actúen y coloquen toda su capacidad para saber de él y lo fundamental que regrese a casa.

La izquierda sana, esa que se construyó con ideas, a partir del sentimiento del pueblo, también quiere su regreso, hace oración por la vida de Jorge Agudelo, esperan el mejor de los desenlaces.

Como las redes sociales aguantan todo, los que, en política, ni siquiera mencionaban su nombre, que no le perdonan haber aceptado la postulación a ser candidato a la Alcaldía de Santa Marta, los que lo dejaron solo cuando aspiró a la Cámara de Representantes,  los que denigraron de su decisión de querer ganar un sitio en la historia política de Santa Marta, también han salido a reclamar su regreso, quienes conocen la historia lo ven como un acto de hipocresía, pero al final ante lo que se vive, también se aceptan sus deseos, que solo Dios juzgue.