*Es jueves y el domingo ya es la consulta del Pacto Histórico, en ella reina la incertidumbre jurídica que llevó a la UP y al Partido Comunista a retirarse para mantener su carácter partidista y permitir que el Polo Democrático la lidere.

Restan solo 72 horas para que la gente de la izquierda y quien quiera salga a votar en la consulta que definirá al candidato único del Pacto Histórico, con miras a las presidenciales de 2026; sin embargo, en lugar de estar pensando en cómo terminar de consolidar apoyos, movilizar a sus bases o cautivar a los indecisos, en las huestes del petrismo se vive un cada vez más enrarecido ambiente político de cara al domingo que está a la vuelta de la esquina.

La confusión e incertidumbre corren por cuenta del galimatías jurídico que tiene en ascuas a sus militantes y principales dirigentes. El interrogante es de primer orden: ¿La consulta tendrá carácter partidista o interpartidista? No es una duda menor; no obstante, ayer miércoles (22 de octubre) el Pacto habría encontrado la fórmula para zanjar la discusión.

Dado el laberinto jurídico en el que quedó el proceso –y que le impediría al ungido del domingo medirse en marzo próximo en otra consulta con el denominado Frente Amplio, que congrega a otras fuerzas de centro izquierda–, ayer los partidos Unión Patriótica (UP) y el Partido Comunista decidieron bajarse de la consulta.

Así, el proceso –en el que compiten el senador Iván Cepeda y la exministra Carolina Corcho– únicamente estaría en cabeza del Polo Democrático, es decir, sería una consulta entre militantes de un único partido y ya no entre varios movimientos. La jugada es estratégica.

La parroquia electoral

Pero dejemos el tema Pre-Presidencial quieto y vayamos a algo más cercano al territorio, la otra consulta, que al final es una sola, del Movimiento Político Pacto Histórico, que busca identificar los candidatos que van a estar en sus listas para Senado de la República y Cámara de Representantes.   

Luego del periodo de modificaciones, 520 precandidatos quedaron postulados para participar en la consulta de este domingo 26 de octubre. De los 520 precandidatos, 373 son a la Cámara de Representantes, 144 al Senado de la República. De estas, 517 quedaron postuladas para la escogencia de candidatos a las elecciones del Congreso de la República que se realizarán el 8 de marzo de 2026. Es decir, en la modificación sólo hubo tres cambios.

De ese pocoton de aspirantes hay dos del Magdalena Carmen Patricia Caicedo Omar y Stalin Ballesteros García. Ella considerada por sus fans como una lideresa del Caribe, es ambientalista, animalistas y sin duda con un gran bagaje político, fue concejal de Santa Marta, en dos ocasiones, por poco que es la primera representante a la Cámara de la izquierda del Magdalena, era la ganadora de todas las encuestas para las elecciones de Alcaldía de Santa Marta en las pasadas elecciones, antes que el Consejo Nacional Electoral le tumbara su aspiración por inhabilidad. Ella creyó, según sus cercanos, que desde adentro ayudaron a que se cayera su aspiración y decidió alejarse del movimiento político de su corazón Fuerza Ciudadana.

Por ser una mujer muy cercana al presidente Gustavo Petro-Fue gerente de la campaña Petro Presidente en el Magdalena-, de tal manera que terminó en su gobierno y el año pasado (2024) asumió la asesoría de la Agencia Nacional de Tierras en el Caribe, impulsando la Reforma Agraria Integral y logrando el acceso efectivo a tierras para cientos de familias campesinas.

Patricia, como le gusta que le llamen, aunque se llame Carmen, siempre ha sido una mujer de izquierda y hoy toma las banderas de lo que llaman el progresismo, participó en movimientos históricos como A Luchar, fue dirigente nacional del Polo Democrático Alternativo y del Partido Verde, además de ser fundadora del Observatorio Ambiental del Magdalena Grande e impulsora de plataformas feministas y ambientalistas en todo el Caribe colombiano.

Es la número 100 en el tarjetón de la consulta y por el Magdalena y otros departamentos de Colombia ha llevado una propuesta legislativa que la componen seis ejes estratégicos para consolidar y profundizar el proceso de transformación nacional: Fortalecer el Pacto Histórico y el Gobierno del Cambio, a través de consolidar un Frente Amplio Progresista.  Profundizar y defender las reformas estructurales, una Reforma Agraria Integral, más mujeres con poder real, Medio ambiente para la vida y Acuerdos con los pueblos indígenas de la Sierra Nevada.

Stalin Ballesteros García por su parte es en esencia un comunista pura sangre, docente universitario y Petrista a morir, es economista de profesión y magíster en Relaciones Internacionales. Samario de nacimiento, ya fue candidato al Senado por el Pacto Histórico en las elecciones de 2022, aunque no logró un escaño. Su perfil académico y su vinculación como docente de la Universidad del Magdalena le han dado cierto prestigio en círculos académicos y sociales de la región. Tanto que al inicio del gobierno de Gustavo Petro llegó a ser director  de Colombia Compra Eficiente, donde expresó su interés por transformar las prácticas de corrupción que afectan el manejo de los recursos públicos, sin embargo con los días en ese cargo, terminó salpicado en un escándalo precisamente de corrupción, cuando el periodista Daniel Coronel reveló una conversación donde Stalin hablaría con el representante a la Cámara David Racero donde se discute la distribución de cargos como si fueran fichas políticas. Stalin Ballesteros García es el número 72 en el tarjetón.

Las dos campañas son supremamente distintas, Patricia tiene musculo financiero, hace reuniones con mucha asistencia, vallas publicitarias, equipo de imagen, que le toma maravillosas fotos, globos, gorras, gaseosas y sonido, Stalin se resume a sus redes sociales, a hablar de Stalin su tocayo y la defensa a ultranza de todo lo que huela al presidente Gustavo Petro,

Ya llega el domingo 26 de octubre, día de la consulta del Pacto Histórico para el Senado y Cámara, veamos cómo le va a Patricia y Stalin.