*El cerrado triunfo de Rafael Noya García en Santa Marta provoca un análisis más al acontecer político para lo que se viene.

Se dice, se comenta, como diría Raúl Caballero Rolón, el hombre de ¡Avanzamos en Radio Magdalena! Que más de un aliado del alcalde Carlos Pinedo Cuello, pide que se echen funcionarios del gobierno porque no se cumplieron las metas de lo que se esperaba en el respaldo a Rafael Noya García.

Si bien el alcalde no puede interferir en política por lo tanto no se le puede inmiscuir en estos asuntos, si es claro que se puede hacer un análisis de su brazo político, y son todos aquellos que lideran y hacen parte del movimiento ‘Si Se Puede’, que a la postre lo convirtió en alcalde de Santa Marta.

Lo primero que se puede decir, y esto es cosecha del escritor, es que Pinedo Cuello, es un político de raza, no es cualquier aparecido, tiene la estirpe del Pinedismo y que es sinónimo de valentía, coherencia y sabiduría política, primero su padre Miguel Pinedo Barros, luego su hermano Miguel Pinedo Vidal, el único ‘juglar’ del Magdalena grande que aún canta con voz propia en la política regional y ahora Carlos, heredero de un trabajo de años de cercanía con la gente.

Lo segundo, al no haber una tercería valiosa y diferente, pues no había de otra que votar por Rafael Noya, y Si Se Puede, se echó al hombro este ejercicio, que entre otras no es su fin último, pero que servía para medir fuerzas. Y a fe que el simulacro sirvió, y sirvió de mucho, Rafael Noya, un candidato básico, poco creativo y de acuerdo a las encuestas, menos conocido por ejemplo que el ‘Mono’ Martínez, terminó ganándole a su rival Margarita Guerra, por una mínima diferencia, pero ganó.

Tercero, en el hipotético caso que esta elección hubiese sido para Alcaldía, entonces el Pinedismo tendrá la credencial con el ajustado triunfo. La atípica dejó  una gran enseñanza, que empieza con comenzar a pensar que el movimiento ‘Si Se Puede’ debe tener un gran candidato, versátil, inteligente, creativo, cercano a la gente y popular con el que se pueda ganar otra vez la Alcaldía de Santa Marta.

Cuarto, las elecciones tendrán el ingrediente que ediles, concejales y aspirantes a la Asamblea, empujaran el barco con mayor fuerza, nada parecido a lo hecho para Noya, a su vez, Fuerza Ciudadana, debe ser consciente que perdió y de seguro desde ya inicia su estudio de cómo poder cambiar el resultado del domingo pasado y para ello también tendrá que buscar el candidato ideal para dar esa pelea.

Quinto, no se puede olvidar que Carlos Pinedo Cuello, más allá de las discusiones jurídicas que terminaron dándole el triunfo, enfrentó a la maquinaria del gobierno naranja, sentado allí por 12 años, toda una maquinaria aceitada por la alcaldesa Virna Jonhson y sin embargo empujó 85.372 votos en las urnas, una cifra nada despreciable, teniendo en cuenta que no tenía el poder que el otro sí. Y además fue la votación más alta de un oponente a la maquina naranja, en la última década.

Así las cosas, aún falta mucho camino por recorrer de aquí a las elecciones territoriales por la Alcaldía de Santa Marta, no hay de otra toca esperar.