*La gobernadora del Magdalena llegó esta mañana de miércoles al Mercado Público para acompañar la apertura del comercio, pero se encontró con todo cerrado, el miedo pudo más.
La mandataria intentó liderar con el ejemplo la reactivación económica en Santa Marta, pero nadie se atrevió a abrir su local. La cultura de la amenaza sigue mandando este segundo día de crisis en Santa Marta.
Y es que la voluntad de la gobernadora Margarita Guerra, está lejos de la realidad que provoca una estructura armada como los Pachenca, pero sin duda que si está cerca del ideario que la situación debe cambiar y para siempre tal como lo propone el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella. «El Estado siempre será más grande que cualquier estructura criminal».

El presidente Abelardo De La Espriella, empezó siendo duro, muy duro contra toda clase de organización criminal y a las ACSN de Santa Marta le mandó a la tumba en menos de 20 días a dos de sus jefes máximos, su postura no va a cambiar y seguirá siendo implacable de voz y hechos. ,
A lo que profesa se ha sumado la gobernadora Margarita Guerra y de seguro, vendrán más bajas, más muertos y con ello la búsqueda que la sociedad hoy asustada, comience a levantar la cabeza, los 30 años de humillación es posible que comience a tener fecha de vencimiento.
“Cuál es mi mensaje, vamos a unirnos, vamos a luchar por un cambio superior, aquí estamos nosotros, la Policía, el gobierno, no nos podemos seguir poniendo un horario laboral por los bandidos, porque entonces no va haber fuerza pública que valga”. Asegura Margarita Guerra.

Para la mandataria esa unidad de fuerzas, tiene mucho que ver con la presencia de la Policía en el Mercado Público, el corazón económico de la ciudad, “la orden del presidente que es brille la institucionalidad para ello nuestros uniformados deben ser consciente de ello”. Sostuvo.
La Gobernadora permanece en el lugar y poco a poco fue contagiando con su mensaje de unidad, la cultura paraca debe ser derribada, su voz se regó y luego de hablar con las personas que se encuentran en los alrededores de los almacenes y trata de motivar la reapertura, comenzaron a llegar comerciantes, su voz tuvo eco, del silencio y el miedo, se paso a la insistencia y la esperanza.

El gesto simbólico de la Gobernadora chocó de frente con una realidad mucho poderosa hasta hoy: la cultura paramilitar de la amenaza sigue estando muy vigente en Santa Marta. No es falta de voluntad del comerciante. Es terror. Es el miedo a que abrir hoy signifique una vacuna, una amenaza o una retaliación mañana. Sin embargo ella es una golondrina a la cual se comienza a sumar otras alas…!Cuando el comercio se une, nadie los para!

A esta hora la mandataria se reúne con dirigentes que integran los gremios económicos y hay una sola consigna ¡Santa Marta tiene que salir ganando!