*Un giro hasta hoy de 180 grados la Contraloría de Santa Marta, dejó al exalcalde de Santa Marta y exgobernador del Magdalena a un paso de volver a la arena.
El Auto No. 005 de 2026 acepta los argumentos de la defensa del exalcalde y declara la nulidad parcial de todo lo actuado. El fallo fiscal que lo inhabilitaba por 5 años queda a la expectativa y más cerca de irse a tierra. La izquierda, que hoy no tiene un liderazgo puro en Santa Marta, podría recuperar a su guerrero más fuerte para la pelea por la Alcaldía en 2027.
Santa Marta vuelve a moverse en el tablero político. Y la jugada la hizo la misma entidad que lo había sancionado. La Contraloría Distrital de Santa Marta, a través de la Subcontraloría de Responsabilidad Fiscal y Jurisdicción Coactiva, expidió el AUTO No. 005 DE 2026 del 01 de octubre de 2026, por medio del cual resolvió el recurso de reposición interpuesto por la apoderada del señor Rafael Alajandro Martínez contra el Auto No. 005-26 del 30 de julio de 2026, que le había proferido fallo con responsabilidad fiscal dentro del Proceso No. 036-2022.
¿Y qué decidió? Le dio la razón a la defensa. El documento clave:
El proceso 036-22 investigaba la ejecución del Convenio Interadministrativo No. 011 de 2016, celebrado entre el Distrito y la empresa RECURSOS TECNOLÓGICOS S.A. E.R.T. E.S.P., para la adecuación y funcionamiento del Archivo Central del Distrito.
En primera instancia, la Contraloría había sancionado a Martínez con un fallo fiscal que, en la práctica, lo dejaba inhabilitado por 5 años y por fuera de cualquier aspiración a la Alcaldía o Gobernación. Pero la defensa, el 24 de julio de 2026, presentó un memorial solicitando Nulidad, descargos y solicitud de pruebas después de la imputación del 30 de junio.
La Contraloría, según el propio auto que hoy conocemos, profirió el fallo definitivo sin resolver antes esas solicitudes.
Y eso, según la ley, es grave. En el punto 8.8 del fallo, el despacho del Subcontralor Javier Antonio Polo Vega es contundente: «Esta omisión afecta el derecho de defensa y configura una irregularidad sustancial en los términos del artículo 36 de la Ley 610 de 2000, que contempla como causales de nulidad la violación del derecho de defensa y la existencia comprobada de irregularidades sustanciales que afecten el debido proceso».
¿Qué resuelve el auto?
Tres artículos claves que le cambian la vida política a Martínez:
ARTÍCULO PRIMERO: DECLARA PARCIALMENTE PRÓSPERO el recurso de reposición interpuesto por Rafael Martínez.
ARTÍCULO SEGUNDO: REPONE el Auto del 30 de julio y DECLARA LA NULIDAD PARCIAL DE LA ACTUACIÓN a partir del momento en que debió resolver el memorial del 24 de julio.
ARTÍCULO TERCERO: DEJA SIN EFECTOS el Auto 005-26 del 30 de julio de 2026 y RETROTRAE LA ACTUACIÓN al momento procesal correspondiente.
En palabras simples: el fallo que lo condenaba fiscalmente ya no existe. El proceso vuelve atrás, se deben resolver las peticiones de la defensa, vincular a otros presuntos responsables y garantizar el debido proceso.
El auto aclara: esto no es una absolución anticipada. La providencia «no implica pronunciamiento anticipado sobre la existencia o inexistencia de responsabilidad fiscal». Pero jurídicamente, al quedar sin efectos el fallo, la inhabilidad fiscal que pesaba sobre Martínez desaparece del tablero mientras se rehace el proceso.
Y eso, en año preelectoral, lo es todo. El análisis político: ¿Vuelve el guerrero de la izquierda? Aquí es donde la noticia jurídica se vuelve terremoto político.
Hoy la izquierda en Santa Marta y en el Magdalena está huérfana de un liderazgo puro. El Pacto Histórico está fracturado por rencillas internas, sin agenda concreta en lo local y sin una figura que una.
Y aparece de nuevo el nombre de Rafael Martínez, considerado por muchos, incluso por sus opositores, como un buen alcalde cuando ejerció. Gestor, con discurso, con estructura y con una base que nunca se fue.
Con este auto de la Contraloría, se abre la posibilidad real de que Rafael Martínez quede acto y habilitado para ser candidato, por ejemplo, a la Alcaldía de Santa Marta en 2027. Su nombre pone un abanico de posibilidades y obliga a un gran debate:
¿Debe la izquierda samaria reagruparse alrededor de su cuadro más competitivo? ¿Es Martínez el único que puede darle la pelea a la alianza que hoy lidera el brazo político de Carlos Pinedo Cuello?
Lo cierto es que la decisión del 01 de octubre de 2026 no es solo un tecnicismo jurídico. Es el regreso de un jugador que muchos daban por muerto políticamente. La pelota ahora está en la cancha de la Contraloría, que debe rehacer el proceso. Pero la pelota política ya está en la cancha de Rafael Martínez. Y Santa Marta se prepara para el 2027.