*La gran mayoría de los colombianos, observa, lee y se pregunta que tan jodida está la vaina en medio de la confrontación que hace rato, mucho rato, dejó de ser el camino hacia el paraíso.
El de ayer miércoles 3 de abril del 2024, fue un día cerca a lo que sucede en el fútbol, vibrante en materia política, (Junior 3 Botafogo 1), el tema central la salud de los colombianos, un tema de marca mayor y en donde hay mucha distancia, pero también puntos de encuentro y que bueno sería que se pudiera llegar hasta allá, pero en un país donde se vive de los ‘intereses’, de seguro que no será nada fácil.
Nos preguntamos, si el gobierno del presidente Gustavo Petro y su gente dice estar trabajando para y por el pueblo, si los 9 senadores que le hundieron su reforma que transitó por el Congreso por 12 meses, aseguran que lo hacen para y el bien del pueblo, ¿Por qué entonces no se ponen de acuerdo por el bendito pueblo?
La base de la propuesta que se hundió, exponía en 152 artículos los cambios al actual sistema de salud, que rige en Colombia desde 1993. De acuerdo con Petro y su ministro de Salud, el nuevo sistema se sostendría en cinco pilares que plantean un sistema preventivo que, implica la cobertura integral de todos los factores que determinan la salud de los colombianos. Esto va desde la satisfacción de las necesidades sanitarias básicas, los diagnósticos oportunos, el tratamiento de la enfermedad, su recuperación y los cuidados paliativos. Y en esa línea, se proponía una salud territorializada en la que la familia tendrá el sistema para todos sus miembros con puntos de entrada configurados en los llamados Centros de Atención Primaria (CAPS), que atenderán, en promedio, a 25.000 personas.
Sin embargo, para muchos entendidos de manera juiciosa los 9 senadores que se unieron para hundir ayer dicha propuesta tienen una visión distinta, y aunque en el proyecto había una que otra coincidencia, en la mayoría no, definida en 6 puntos:
- Es regresivo en términos de derechos adquiridos. Coarta la libertad de elección, ya que los usuarios no podrán elegir el prestador de servicios de salud, no determina de manera clara y precisa la ruta de atención al paciente ni la entrega de medicamentos. No garantiza la continuidad de la atención para los pacientes de alto costo poniendo en riesgo la salud y la vida de millones de colombianos.
- Ausencia de aval fiscal e insostenibilidad financiera. La reforma a la salud no tiene concepto positivo del Ministerio de Hacienda para su implementación, contrariando la ley en tal sentido, adicionalmente no es clara la cuantificación de los costos de implementación, ni sus fuentes de financiación.
- Desconoce los logros del sistema de salud. Ocasionando incertidumbre respecto de la responsabilidad por la atención de los usuarios, caos en la remisión de pacientes, pago de incapacidades y licencias, además omite regular el procedimiento de medicina laboral. Hoy en día un colombiano tiene aseguramiento en salud desde antes de nacer, la reforma no lo reconoce y no lo plantea así.
- No resuelve los retos del sistema de salud actual. Si todo lo relacionado con la salud no está cubierto, el gasto de los hogares en salud aumenta, los colombianos tendrán que destinar más recursos para garantizar su salud y esto aumentará los índices de pobreza. No mejora las condiciones del talento humano en salud, no resuelve la eficiencia y celeridad requeridas ni elimina brechas de atención en zonas rurales y dispersas.
- No garantiza la transparencia en el manejo de los recursos. Centraliza el dinero de la salud en una sola entidad de carácter público, sin las auditorías que la dinámica del sector exige, proponen volver a un seguro social, a pesar de que los colombianos no quieren que los recursos sean administrados únicamente por el Estado.
- No representa un consenso nacional. Desconoce las preocupaciones de la sociedad civil, las peticiones de los pacientes y usuarios, no recoge las propuestas de los expertos y los distintos actores del sistema.
Así las cosas tras haber prosperado la propuesta de archivo de la reforma, los congresistas afines esperan tener una última estrategia apostando por apelar la decisión. Según el artículo 166 de la Ley 5 de 1992, si un proyecto es hundido en su totalidad o archivado indefinidamente, “se podrá apelar la decisión ante la Plenaria, que previo informe de una Comisión Accidental, decidirá si acoge o rechaza la apelación. En el primer evento, la Presidencia remitirá el proyecto a otra Comisión Constitucional para que surta el trámite en primer debate, y en el último se procederá a su archivo”.
Cabe destacar que, en caso de no prosperar la apelación y presentar nuevamente la reforma, esta deberá comenzar de nuevo todo el proceso de legislatura en la Cámara y luego el Senado. En este caso, el Gobierno deberá esperar hasta la apertura del próximo periodo legislativo, el 20 de julio, para presentar el nuevo proyecto.
Está por verse qué tipo de decisiones asumirá el Gobierno ante un nuevo round reformista, si recogerá las inquietudes de los congresistas opositores, como se intentó con la reforma alternativa de Fabián Díaz. Asimismo, queda en el aire las consecuencias que tendrá para los impulsores de la reforma esta derrota, tomando en cuenta que la reforma a la salud le ha representado a Petro importantes sacrificios a nivel ministerial, como ocurrió con Alejandro Gaviria y Cecilia López, críticos de la propuesta de la exministra Corcho, quien corrió con la misma suerte de sus contradictores.
Las intervenciones
Al tiempo que se daba el largo debate en la comisión séptima, se intervenían a las EPS Sanitas y minutos después a la Nueva EPS, ¡esto es un desorden! Diría Poncho Zuleta. En medio de la incertidumbre, el presidente Petro a dicho: “Prestadores de salud y afiliados a Sanitas seguirán con servicios y pagos al día, no se dejen engañar por quienes intentan desinformar sobre el estado de los servicios de salud que se prestan en la EPS intervenida por la Superintendencia Nacional de Salud”.
A través de su cuenta de X, el presidente Gustavo Petro envió un mensaje de confianza y tranquilidad a los afiliados a la EPS Sanitas en todo el país, luego de la decisión de la Superintendencia Nacional de Salud de intervenir esta entidad.
“Tanto prestadores de salud de Sanitas como los afiliados seguirán con sus servicios de salud y sus pagos al día. No se dejen malinformar por exfuncionarios irresponsables que se llevaron copia de la base de datos para engañar”.
Según el presidente la Superintendencia Nacional de Salud intervino la EPS Sanitas y ordenó la toma de posesión de sus bienes y negocios a nivel nacional, por problemas en su situación financiera, el incumplimiento del indicador patrimonial y el creciente número de quejas de sus usuarios.
Por otra parte, el primer mandatario explicó en sus redes sociales que el problema no es que una EPS atienda a la mayoría de los pacientes, sino que “al no atender a todos los que lo necesitan, y para lo cual ha pagado el gobierno, se rompe el derecho a la salud, se pierden los recursos y puede surgir la muerte en el paciente no atendido”.
Petro aprovechó el bololó para tirar sus puyas, “mientras el gobierno anterior acabó con 13 EPS, el Gobierno del Cambio busca reordenarlas y acabar con la corrupción interna”. También dijo que se han perdido 12 billones de pesos del presupuesto público que el Gobierno Nacional giró a varias EPS el año pasado, “no puedo permitir que se evaporen los impuestos de los colombianos”.
Finalmente, el mandatario aseguró que su gobierno asume la función constitucional de reordenador del sistema de salud. “En las EPS intervenidas habrá no solo un interventor sino una junta asesora configurada por representantes de las clínicas hospitales y proveedores a los que debe dineros la EPS y representantes de los pacientes. Al paciente debe restablecerse su derecho a elegir su médico(a) como opción preferencial y libre y complementariamente lo hará, la IPS de recepción. Se invita a alcaldes y gobernadores a construir las redes regionales de clínicas, consultorios y hospitales con el ministerio de salud, ninguna IPS pública o privada acreditada, debe ser excluida. Adres construirá el sistema tarifario que sirva de base a las auditorías. Se invita a las EPS que cumplan requisitos a ser auditores de cuentas ajenas a su propia actividad”.