*La capital del Magdalena en los ojos de Iberoamérica.

El alcalde de Santa Marta, Carlos Pinedo Cuello, cumplió una agenda de alto nivel en Madrid, España, donde puso el nombre de la ciudad en el mapa internacional y consiguió alianzas estratégicas que se traducirán en obras y oportunidades para los samarios.

«Llevar a Santa Marta a escenarios internacionales significa abrir puertas, construir alianzas y generar nuevas oportunidades para nuestra gente», afirmó el Alcalde desde Madrid.

Encuentro clave en Madrid. El mandatario samario participa del II Encuentro de Ciudades Iberoamericanas, un evento que reúne a los alcaldes más importantes del mundo hispano, organizado por la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI) y el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe-CAF-. Allí, Pinedo sostuvo reuniones clave con: José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid y copresidente de la UCCI como Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de la CAF.

Más de 20 alcaldes de ciudades iberoamericanas.

La participación de Santa Marta fue una gran oportunidad para compartir la visión de ciudad que se está construyendo y dialogar sobre los retos y oportunidades de desarrollo de nuestros territorios. El logro más importante del viaje fue la firma de la Declaración de la Alianza Iberoamérica 500+, un compromiso histórico suscrito junto a más de 20 alcaldes que fortalece el trabajo conjunto entre territorios y que proyecta la historia y el patrimonio.

Para Santa Marta, esta alianza es fundamental porque permitirá promover iniciativas para revitalizar el Centro Histórico y poner en valor la riqueza cultural y natural de la ciudad más antigua de América.

El alcalde Pinedo Cuello, agradeció al alcalde de Madrid y a la CAF por impulsar estos espacios que permiten intercambiar experiencias y construir futuro.  «Estamos convencidos de que el trabajo articulado y las alianzas estratégicas son fundamentales para transformar los desafíos en resultados concretos para los samarios», puntualizó Pinedo Cuello.

Con esta gira, Santa Marta deja de mirar hacia adentro y empieza a jugar en las grandes ligas de las ciudades del mundo.