*De convocarse a sesión este martes 25 de marzo hay más preguntas que respuestas en el seno de la corporación colegiada.

La última sesión de la Asamblea terminó de manera brusca, la señalada como espuria mesa directiva integrada por Angela Cedeño, Marta García y Candy Sánchez, se levantaron de sus sillas de manera abrupta y se retiraron cuando su colega Linda Cabarcas puso sobre la mesa el tema de la seria acusación por acoso sexual en contra del secretario general Daniel Hernández Meneses, que ellas eligieron en pasados días y que terminó con su expulsión de la Universidad del Magdalena.

Todos creían que la salida del recinto de las tres mujeres, significaba ir a una reunión urgente a fin de tocar el delicado tema y que luego convocar una nueva sesión ese mismo día o al día siguiente para explorar en el seno de la Asamblea como sacaban de la corporación a su elegido, pero no, no hubo nada de eso.

Las dos resoluciones emitidas por la Vicerrectoría Académica de la Universidad del Magdalena,  en donde el rector Pablo Vera Salazar, siempre ha enviado un mensaje de ser implacable en los casos de abuso o acoso de cualquier índole, demuestran que el abogado Daniel Hernández, acosó y amedrentó en redes sociales a una joven estudiante que tuvo el valor de denunciar el hecho y que contó con el eficiente respaldo de una psicóloga para que luego se tomara la decisión de desvincularlo laboralmente de la institución.   

Las resoluciones que respaldaron la valentía de la estudiante fueron la No 515 del año 2024 y luego ratificada por la No 189 del pasado  del 28 de enero, del presente año. A toda la sociedad y en especial al mundo político le llama la atención el silencio sobre este escándalo de las señoras Cedeño, García y Sánchez, y mucho más de Rosita Jiménez y Mallath Martínez, todas con un algo en común, dicen ser fervientes defensoras de los derechos de las mujeres y han atacado con vehemencia cualquier señal de ataque a sus pares. Pero esta vez al conocer el caso de su secretario general Daniel Hernández Meneses, su mutismo da miedo.

Quien si se pronunció horas después de conocer lo hecho por el abogado Hernández Meneses, fue la Secretaría de la Mujer y Equidad de Género del Magdalena, quien a través de un comunicado a la opinión pública, manifestó su profunda preocupación y rechazo ante la elección del nuevo secretario de la Asamblea Departamental del Magdalena, diciendo que la escogencia de una persona sancionada por acoso sexual,  enviaba  un mensaje de impunidad que revictimiza a quienes han sufrido violencia de género, perpetuando situaciones que normalizan y protegen a los agresores.

“Es inadmisible permitir que una persona expulsada de la cátedra de la Universidad del Magdalena por haberse probado que acosó sexualmente a una estudiante, hoy ocupe una alta posición en la Asamblea Departamental, ya que la lucha contra la violencia hacia la mujer exige coherencia y acciones firmes por parte de todas las instituciones y actores políticos en el departamento”. Dice el primer párrafo del documento.

Que avanza diciendo: “Resulta aún más preocupante que cinco diputadas, quienes en reiteradas ocasiones se han manifestado como defensoras de los derechos de las mujeres, hayan respaldado tal elección. Lo que contradice los principios que expresan representar y evidencia una total falta de compromiso con la lucha contra la violencia de género, lucha que debe estar encaminada a promover una sociedad más igualitaria y respetuosa de todas y todos”.

El comunicado termina diciendo. “Desde la Secretaría de la Mujer y Equidad de Género del Magdalena, reafirmamos nuestro compromiso total con la protección de los derechos de las mujeres y la erradicación de todas las formas de violencia de género. Razón por la cual exigimos que las instituciones públicas estén libres de agresores y que se tomen medidas concretas para garantizar que los espacios de poder sean seguros y respetuosos con las mujeres”.

Sin duda a la pregunta ¿Cuándo piensa sacar de la gaveta para ser estudiado el proyecto de Ordenanza sobre el superávit presentado por la Gobernación? Nace otro interrogante, ¿Qué piensa hacer con el caso de su secretario general encontrado responsable de acoso sexual contra una estudiante de la Universidad del Magdalena?