“La senadora del Pacto Histórico emitió un comunicado de prensa, luego de conocer que el Consejo de Estado admitió una demanda en contra de su credencial.

Con la expresión: «Nuestra curul es legítima y está respaldada por el mandato de 74.982 colombianos”, la líder samaria respondió cuando le dijeron que fuentes informadas cuentan que detrás de la demanda en su contra hay un sector político aliado de la derecha en el Magdalena que intenta quedarse con el control del Pacto Histórico en el departamento.

Patricia Caicedo, se convirtió en la tercera votación del Pacto Histórico en Colombia para la campaña al Senado de la República, y sin duda una de las voces más influyentes, como también una de las politicas regionales más cercanas al presidente Gustavo Petro.

La expresión del comunicado también da a entender que podría haber un ‘fuego amigo’, al interior de una de las colectividades más inestables de la política nacional, en donde los liderazgos en vez de aplaudirse, se trata de tumbarlos, y de ello en esta izquierda progresista hay más de un ejemplo.

«El Consejo de Estado admitió para su trámite una demanda que solicita la nulidad de la elección de la senadora Patricia Caicedo como integrante del Senado de la República para el periodo 2026-2030. La admisión de este tipo de acciones constituye una etapa procesal ordinaria y no representa un pronunciamiento sobre el fondo del asunto ni anticipa una decisión favorable a las pretensiones del demandante». También se dice en el comunicado con el fin de enviar un mensaje de tranquilidad a los miles de seguidores de la senadora recién posesionada.

EDSNoticias.com.co, fue un poco más allá, y de acuerdo con juristas consultados por este medio, la demanda plantea una controversia relacionada con actuaciones internas surtidas durante el proceso de selección de candidaturas del Pacto Histórico, una etapa que hizo parte de la conformación de la lista y que fue agotada antes de la inscripción oficial de los aspirantes.

«El demandante sostiene que Patricia Caicedo no debía participar en el proceso por considerar que no hacía parte de las fuerzas fundadoras del movimiento y cuestiona la existencia de actuaciones internas posteriores a una observación emitida durante la etapa de evaluación de precandidaturas.

Sin embargo, omite un hecho determinante, y es que la posición que finalmente ocupó Patricia Caicedo dentro de la lista no fue producto de una designación discrecional, sino del resultado de la consulta democrática realizada por el propio Pacto Histórico, en la que obtuvo la mayor votación entre las mujeres aspirantes al Senado». Se aseguró.

Y es cierto porque posteriormente, más de 70 mil colombianos respaldaron con su voto esa candidatura en las elecciones al Congreso, otorgándole una representación democrática que hoy se expresa en la curul que ocupa en el Senado de la República.

“Tenemos absoluta tranquilidad frente a este proceso. Nuestra candidatura surtió los procedimientos internos establecidos por el movimiento y posteriormente fue respaldada por decenas de miles de ciudadanos en las urnas. Nuestra legitimidad nace de ese mandato democrático y defenderemos esa voluntad popular en todas las instancias correspondientes”, también dijo la senadora Patricia Caicedo.

Otras fuentes consultadas, plantean la teoría que el trasfondo de esta controversia estaría relacionado con las disputas políticas que se vienen presentando al interior de algunos sectores del Pacto Histórico en el Magdalena desde las elecciones atípicas a la Gobernación, donde confluyeron sectores de la derecha local que hoy buscan el control del partido en el departamento.

Y finalmente se ha dicho que la demanda también se interpreta dentro de ese escenario de tensiones locales y de reacomodo político, en momentos en que Patricia Caicedo ha consolidado un crecimiento sostenido en el panorama regional y nacional. «Patricia Caicedo, aunque no lo quieran reconocer, es el primer actor y la cara más importante del PH de aquí a las elecciones territoriales donde se escogen alcaldes y el nuevo gobernador». Dijo un analista que ante el clima que se vive, prefirió la reserva de su nombre.