*La querida iglesia San Juan Bautista tiene a nuevos inquilinos para hacer más fuerte la fe

El sacerdote Héctor David Jiménez Oliveros, jamás está quieto, siempre cree que a la casa de Dios le falta algo para alegría del Señor, por eso termina una campaña y empieza otra con el único fin de que la parroquia de los reteneros cada día luce más bella a los ojos no solo de la gente, sino del Altísimo.

Sabe hacer equipo y por ello logra objetivos de donde no se creían posibles, hace solo días arribó a El Retén el señor obispo de la Diócesis de Santa Marta, Monseñor José María Bacci Trespalacios, junto a él los párrocos Arnaldo Ferreira y Jairo Correa de Aracataca para inaugurar el nuevo Bautisterio, conocido popularmente como la Pila Bautismal.

Este hermoso y sagrado monumento contó el apoyo de muchos reteneros para su concreción, para destacar al hijo adoptivo del pueblo Joaquín Serrano, gracias por su valioso aporte y sin dudas aquellos que se sumaron a la gran causa, para que podamos ver nuevos hijos de Dios mojados por las aguas vendidas en El Retén y así elevarse a la cristiandad.

Pero el padre Héctor, siempre piensa en más uno de los pupilos que más insiste en una iglesia más bella es Helmuth Altahona, por eso siempre está ahí … ahí. Una de las madrinas de la iglesia es la profesora Enedith Villareal, gracias a ella también llegaron tres nuevas esfinges para engalanar la San Juan Bautista.

Llegaron entonces El Divino Niño, un Sagrado Corazón y Santa Marta patrona de la Diócesis a fin de engalanar los nichos de las paredes de la iglesia, “gracias a todos por su bondad, gracias por querer a la iglesia, gracias al obispo por acompañarnos a mis hermanos los padres Arnaldo y Jairo y sin duda a nuestra querida feligresía, a nuestra comunidad, que nos impulsa cada día a seguir adelante como mi amiga Liliana García, vamos por más para nuestro templo”, dice con emoción el padre Héctor Jiménez.

A las manos prodigiosas de Julio Cabarcas ‘Menticol’, gracias por su trabajo de albañilería y al restaurador Álvaro Mosquera, por su talento. El pueblo retenero agradece su labor.

¿Qué hay en la mente del padre Héctor ahora, no se sabe, pero seguro algo está craneando para seguir poniendo bella la iglesia San Juan Bautista de El Retén?