*El precandidato presidencial, dijo que el proyecto que encabeza es contra la violencia, la desigualdad, el centralismo y el engaño político.

Carlos Eduardo Caicedo Omar, quien llegó a recoger en tiempo récord 2.600.000 firmas para inscribir su nombre como candidato a la Presidencia de la República, cierra el año 2025, anunciando que no se somete a ninguna consulta interpartidista, sino que será un candidato directo en la primera vuelta de las elecciones del 31 de mayo de 2026

 El presidente fundador del movimiento político Fuerza Ciudadana, que en el mes de noviembre con su candidata Margarita Guerra pudo mantener el poder en la Gobernación del Magdalena, emitió un extenso comunicado a la opinión pública en donde cuenta de su decisión. “El cambio no se abandona, lo retomaremos con más fuerza. Invitamos a quienes creen en una Colombia más justa a ser parte de esta nueva etapa. El sueño continúa”. Es alguna de las expresiones del líder nacido en Aracataca, la tierra del nobel Gabriel García Márquez.

En el grueso de su mensaje Carlos Caicedo dice: “Después de haber recogido 2,6 millones de firmas ciudadanas, una de las expresiones más amplias de respaldo popular a una candidatura independiente en la historia reciente de Colombia, he tomado una decisión de fondo frente al país: me presentaré directamente a la primera vuelta presidencial. Inicialmente se contempló la posibilidad de participar en una consulta junto a Luis Carlos Reyes y Jaime Araújo, pero esta no avanzó por falta de avales y de condiciones políticas reales para su realización. Posteriormente, hace 6 días recibí una invitación del senador Iván Cepeda para participar en una consulta promovida por sectores del petrismo. Agradezco el gesto y la invitación, pero he decidido no participar. Lo hago con respeto y franqueza, pero también con claridad frente al país. Colombia no necesita hoy una consulta para cerrar filas alrededor de un balance que aún no ha sido asumido con honestidad. Colombia necesita una conversación nacional seria sobre lo que ha funcionado, lo que ha fallado y el nuevo rumbo que debemos tomar”.

Así, como se dice popularmente ‘sin vaselina’, Caicedo, toma ahora sí una distancia definitiva del presidente Gustavo Petro y su gente y a continuación le lanza un nuevo misil a ese gobierno del cual dice hay demasiados camaleones.  

“Ese mandato no fracasó por la idea de transformación, sino porque fue capturado y condicionado por intereses camaleónicos que frenaron las reformas y desviaron el rumbo de lo que la gente esperaba. El error no fue soñar con un país distinto. El error fue subordinar ese sueño a pactos e inercias ajenas al mandato popular. Cuando el cambio se negocia, los resultados no llegan y la esperanza se desgasta. Nuestra distancia es política y ética, no personal”.

Carlos Caicedo, sostiene su discurso en la incursión política que comenzó como candidato a la Alcaldía de Santa Marta, la cual ganó, el sostener su modelo de gobierno por dos periodismo más y luego escalar a la Gobernación del Magdalena, que también ganó y repitió con Rafael Martínez y ahora con Margarita Guerra.  “Sí se puede gobernar con decisión, planificación y resultados cuando el poder está al servicio de la gente. Colombia no puede volver atrás ni quedarse a mitad de camino Colombia ya recorrió el camino de la derecha que prometió orden y dejó más violencia, más desigualdad y un país fragmentado. Ese pasado no es opción. Pero Colombia tampoco puede quedarse atrapada en una transición inconclusa que no se decide a gobernar con firmeza, coherencia y resultados”.

Carlos Eduardo, no tiene pausa para decidir que con Petro ya no hay salida negociada, que debe encabezar un proceso de la que llama la otra ‘Izquierda con Resultados’.  “El país necesita pasar página y abrir un nuevo capítulo. Una izquierda plural y democrática Defendemos una izquierda plural, democrática y no subordinada. La historia latinoamericana demuestra que los procesos transformadores avanzan cuando respetan la diversidad interna, el debate y la autonomía de los proyectos políticos. No creemos en liderazgos mesiánicos ni en la subordinación acrítica a un proyecto que ha abandonado sus principios fundacionales. La izquierda colombiana ha sido, y debe seguir siendo, un proyecto colectivo, con autocrítica y vocación de poder real. Por esa razón, no participaremos en consultas diseñadas para silenciar las voces críticas o maquillar errores. No fuimos elegidos para callar. Fuimos elegidos para decir la verdad y ofrecer un camino distinto. Una izquierda con resultados Venimos de gobernar. Venimos de ejecutar. Venimos de transformar realidades. Nuestra propuesta no es teórica ni testimonial: es un modelo probado de gobierno que demostró que el Estado puede servir cuando hay carácter, planificación y orientación a resultados”.

Finalmente, el precandidato que espera que la Registraduría Nacional del Estado Civil en su organización electoral, le de visto bueno a las firmas recogidas para poder aspirar a la presidencia de la República. Dice: “Hoy Colombia tiene la oportunidad de conocer y elegir directamente un proyecto claro: la izquierda con resultados. Que las regiones decidan Proponemos un país donde las regiones tengan poder real de decisión. El centralismo ha asfixiado a ciudades y territorios. Cuando las decisiones se toman cerca de la gente, el desarrollo llega. Colombia necesita avanzar hacia un modelo que fortalezca a sus regiones y reconozca su diversidad. Confrontar ideas, debatir proyectos Por todo lo anterior, he decidido presentarme a la Presidencia de la República el próximo 31 de mayo, con una propuesta de izquierda independiente, que nace de los territorios y está al servicio del pueblo. Este es un proyecto para la juventud que no acepta un futuro de precariedad; para las mujeres que sostienen la vida y exigen igualdad real; para los trabajadores y campesinos que producen la riqueza del país; para quienes sirven desde lo público con honestidad; y para quienes creen que Colombia puede gobernarse mejor”.