*La situación de crisis de la empresa de servicios públicos de Santa Marta, continua, no se notan cambios que llamen la atención de la ciudadanía.

Un daño debajo de la carretera a la Troncal del Caribe frente al Parque del Agua, ya lleva más de 20 días, es una fuga de agua que corre a veces de manera mínima o a chorros como sucede hace 24 horas, es agua limpia que moja la carretera y la vuelve peligrosa para vehículos y motocicletas.

El daño es identificado después de muchos días y desde la ESSMAR se supone que son ellos, han colocado unas barreras plásticas y vallas, pero no hay ninguna labor que indique que han comenzado a corregir el problema. Si ese problema existiera en Medellín para solo poner un ejemplo en 24 horas al conocer de la fuga la EPM estuviera ya cavando y dando solución al problema.

La lentitud para todos los procesos por parte de la intervenida ESSMAR, es la que ha llevado al caos en materia de rebosamientos del alcantarillado por casi toda la ciudad y la falta de agua potable en las casas en un mayor porcentaje.

Uno de los más vehementes denunciantes de la crisis de la intervenida empresa es el concejal conservador Juan Carlos Palacio Salas, quien desde hace tiempo no pide que la devuelvan al gobierno de la ciudad, sino que sea liquidada. “Negligente, saqueada y derrochadora”, eso es la ESSMAR hoy día”. Dijo en el recinto el dirigente.

Pero en el último debate Palacio agregó la cereza al pastel, aseguró. “Con la salida de la Ingrith Aguirre de la empresa, se crearon tres sindicatos, no uno, sino tres y sin embargo concejal Wiston Vargas, se la dejaron robar.

La empresa de servicios de Santa Marta, fue creada en el año 2016 con el objetivo de garantizar un servicio eficiente de acueducto y alcantarillado, acabando así con el manejo de la empresa Metroagua, pero su revés financiero fue intervenido por el Gobierno del Presidente Iván Duque en el año 2021.

Desde entonces ha tenido 7 interventores a los que Juan Palacio califica de funestos. “Todos han llegado a saquear la empresa, se ha convertido en la cuota política y económica de varios congresistas progresistas, su déficit es de más de 70 mil millones de pesos, se la han robado y los que hacen parte de los 3 sindicatos, no han movido un dedo, siendo cómplices de este tremendo daño a la ciudad”. Aseguró.   

Hoy Juan Carlos Palacio Salas, asegura que la ciudad no necesita que se le devuelva la empresa, sino que se liquide definitivamente. “Hoy pedimos que se acabe este fortín político, que la Superintendencia asuma su responsabilidad y que, a través del Fondo Empresarial, se cubran las acreencias acumuladas desde 2021”.

Para el concejal samario este tema dejo ser de ciudad para tener un resorte nacional por eso solicitó además la citación de la coordinadora nacional de interventores para escuchar el reclamo de los samarios.

Juan Carlos Palacio, en el último debate habló durante 14 minutos, hizo muchos interrogantes y dejó planteado que ante la crisis dejada los últimos años en la empresa de servicios públicos ha dejado a Santa Marta enredada y con un detrimento en la calidad de vida.