*Se llevó a cabo un nuevo debate en el recinto del Concejo de Ciénaga para tratar el tema del escenario cuyo contratista no termina las obras de remodelación de las tribunas a pesar de haber pasado más de un año del compromiso de entrega.
Aunque el tema pareciera el mejor ejemplo del cuento del ‘Gallo Capón’ donde se repite y repite una escena sin que haya un fin, la historia sobre este contrato es más que llamativo y fundamentalmente que a los ojos de la comunidad, la dirigencia, el concejo y la prensa hay un claro mensaje de incompetencia, desidia administrativa y posible corrupción, no hay una sola señal que instituciones como la Fiscalía, La Procuraduría, La Contraloría, muestren que les interesa el tema.

El estadio Julio Silva Bolaños, una obra de los años 80’ albergó emocionantes historias del mejor beisbol, no solo de Ciénaga, sino del Caribe y porqué no de Colombia, su riqueza histórica es innegable para el deporte de la pelota caliente, por eso cuando se anunció que al escenario ubicado en la calle 9 con carrera 24 del barrio Las Margaritas, lo iban a intervenir antes que se cayera en pedazos, hubo fiesta y algarabía.
De acuerdo a lo dicho en el nuevo debate del Concejo, porque se señala que por lo menos van 3, en el gobierno de Luis Tete Samper, se hizo el contrato para la reconstrucción de las tribunas y se entregaron más de 800 millones de pesos al contratista para que hiciera el trabajo en por lo menos 5 meses. El gobierno de Tete feneció y la obra no fue entregada. Al llegar Luis Fernández Quinto al mando, al contratista se dieron varios millones más, sin embargo, cada vez que los concejales visitan el escenario, este sigue sin concluir y un año después a pesar de que se dice que va está a un 80% nadie cree en esa cifra.

Como dato curioso, nadie sabe quién es la persona responsable de la obra y aunque lo citen al Concejo nunca va de tal forma que el tema se ha convertido en nuevo cuento macondiano en donde a pesar de que le escriben y escriben el personaje nunca responde las cartas.
Al nuevo debate propuesto por la concejal Roby Quinto, llegó solamente la secretaría de infraestructura y desarrollo económico sostenible, un gran nombre para un gran funcionario, pero no fue así, Yucelis Rada Barbur, esta vez no llenó las expectativas del recinto. Ella una Ingeniera Civil de profesión, Especialista en Gerencia de Proyectos de Obras Públicas y con más de 12 años de experiencia en la formulación y presentación de proyectos de inversión pública. Optó por el silencio acogiéndose a la Quinta enmienda de la constitución de los Estados Unidos, cuando luego de leer un informe, no quiso responder los interrogantes que nacieron precisamente a lo expuesto por ella.
El sinsabor del debate está en que de acuerdo a concejales como el presidente Carlos Padilla, Rodrigo Auqué, Diego Serrano, Alex Miranda, Orlando De La Rosa y Roby Quinto, el gobierno de Becho, tras el comportamiento de su secretaría de infraestructura le ha dado la espalda a la niñez, deportista del béisbol, a los padres de familia que exigen tener su estadio, a la sociedad como un todo y si defender de manera insólita poniéndose del lado de contratista de marras.
De acuerdo a lo leído por la secretaria Yucelis las obras del estadio Julio Silva que ha tenido por lo menos 5 prórrogas se estará entregando en el mes de marzo, es decir en menos de 25 días, y aunque allá en la obra lo que se conoce es que hay un albañil youtuber que con media bolsa de cemento le echa vainas a los concejales y manda a comer mier… a los periodistas, todos creen que será una nueva fecha fallida.

Aunque se ha querido perder el norte sobre los hechos, al retomar el camino, no se puede olvidar que quien primero debería exigir que la obra se concluya es el exalcalde Luis Tete Samper, de quien se dice entregó el contrato a fin de pagar un favor político y por ello la vaina se embolató demasiado fea.

Aunque no se pronuncie sobre el caso, existe una obligación ética y moral del alcalde actual Luis Fernández Quinto, que su gobierno ‘Ciénaga más Social’ salga en defensa de los afectados y no se monte postura a través de una de sus dirigidas en favor de un contratista que a todas luces se burla del pueblo cienaguero.
Que bueno sería que, desde la Fiscalía, La Procuraduría y la Contraloría le prestaran atención al caso, porque si por ahora les ha parecido insignificante todo lo ocurrido, es posible que le llame la atención el anuncio que en ese lugar existen hechos extraordinarios como fenómenos naturales inexplicables y entonces estemos hablando que al estadio Julio Silva Bolaños han llegado seres de otras dimensiones o que quizás estas graderías son en verdad una nave espacial, entonces toque convocar a la NASA, La DEA y el FBI ¡En Macondo todo se vale!