Por: John Pedrozo Pupo*
Es un monumento inspirado en el árbol emblemático de esta población, el Guayacán amarillo o Cañaguate (Handroanthus chrysanthus), que representa la interpretación del pasado transmitida a través de símbolos, libros, monumentos, comida y ritos, (memoria cultural), así como las expresiones, conocimientos y habilidades (tradiciones) y el costumbrismo del municipio de Guamal Magdalena.
Que datos históricos se tiene para hacer esta afirmación y porqué consideramos que el guayacán amarillo es el árbol emblemático de Guamal. Resulta que revisando el documento que hay en la Biblioteca Luis Ángel Arango de Bogotá, se conserva el cuaderno “Apuntes de viaje por el Río Magdalena” del año 1849, en el que Tomás Joaquín de Acosta y Pérez de Guzmán, geólogo, historiador, político y militar neogranadino plasmó sus apreciaciones sobre el tránsito por dicha ruta fluvial en el trayecto que abarca los actuales departamentos del Atlántico, Magdalena, Bolívar y Santander donde describe “entre la población de Margarita tierra de la naranja dulce y Chilloa está el importante pueblo de Guamal, sus habitantes son esforzados y aguerridos. En sus orillas y calles están arborizada por una vegetación de árbol de flores amarilla que parecen como si todos se hubiesen puesto de acuerdo para tenerlas. Igualmente, las descripciones de nuestros abuelos a comienzos de 1900, contaban que las calles de esta tierra colorada eran tapizados por la florescencia del Guayacán amarillo durante el verano tardío”.
En una de sus ramas nos muestra la gastronomía tradicional guamalera expresada como patrimonio cultural intangible en el conocimiento (saberes), en las técnicas, preparación y consumo de alimentos (haceres) como los panes de queso, Marialuisas, cafongo de masa y seco, peto, almojábana, sancocho de bagre, sancocho de bocachico, ternera de vientre ahumada, rungo, chichas, etc.
En otra los bailes tradicionales como cumbia, chandé, zambapalo, vallenato, mapalé, malla, manducas, farotas, saraos, bailes de salones, guaracha, merengue, pajaritos y danzas del carnaval como las de los Goleros, los Negros, las Farotas, los Patos cucharos, las pilanderas, danza de diablos y cucambas, los coyongos, los indios mansos.
En otra a escritores como Antonio Brugés Carmona, Gnecco Rangel Pava, Carlos Delgado Nieto, Bienvenido Rodríguez Rada, John Carlos Pedrozo-Pupo, Carlos Hernández Yépez, Uriel Villalobos Cadena, Luis Carlos Ramírez Lascarro, David Ramírez Lascarro, José Rumualdo Zambrano Cadena, María Isabel García Mayorca, Ramiro García Mayorca, Santiago Pérez Mendoza, Alberto Ávila Bagaroza, Álvaro Zambrano Rodríguez, y Solangel López Rodríguez. En otra rama a los artistas como Julio Erazo, José Garibaldi Fuentes, Epiménides Zambrano Rangel, Indalecio Rangel Flórez, Jimmy Zambrano, Carlos Martínez Ávila, Álvaro Muñoz Alvarado, Luis Correa Torres, Hermanos Martínez Villalobos, Publio Barros, Alberto Nieto, Rafael Chito Ávila Estrada, Aldo Ávila Martínez, Oliverio Ávila Martínez, Luis Rafael Ávila Martínez, Jorge Eliecer Ávila Martínez, Antonio “Chicho” Ávila Martínez, Eliecer Hernández, Eliecer Arnache, los hermanos Meza Álvaro Flórez Ospino y agrupaciones como la Murillera, Yeyo y sus playeros, la Gran banda, Grupeto rojo, Banda Armonía vespertina (Rangelana), banda la Barracera, los Molineros, etc.
En los años treinta y cuarenta, los intelectuales guamaleros Antonio Brugés Carmona y Gnecco Rangel Pava contribuyeron en aumentar el prestigio social del municipio, gracias a sus descripciones e impulso a nivel nacional. Guamal es considerado como uno de los pocos pueblos en el brazo de Mompox que se concentró ese proceso de folclorización, lo que lo convierte en uno de los asentamientos con mayores manifestaciones musicales en el Caribe colombiano.
Definitivamente debemos estar agradecidos ya que estos personajes, artistas, escritores, así como también los bailes populares, y la gastronomía tradicional han contribuido con la memoria cultural de Guamal, y la región. Monumento avalado: por Centro de Historia y Estudios socio-culturales Gneco Rangel Pava y la secretaria de planeación y obras públicas de la alcaldía municipal. Donado: María Deyanira Cortés Beltrán y John Carlos Pedrozo-Pupo.

El Guayacán Dorado es de la autoría de los hermanos: María José y Santiago Pedrozo Cortés
*John Carlos Pedrozo-Pupo, es uno de los más destacados hijos del municipio de Guamal, medicó de profesión con especialización en neumología, también escritor de varios libros y ensayos, historiador, integrante de la Parrandita Samaria, como defensor del folclor vallenato. MD, MSc, FCCP.
