*En las redes sociales y el terreno real, se ven las caras de la moneda, ciudadanos de bien preocupados por el futuro del municipio y pistoleros en las calles en su ley, vivir o morir.
Se inicia una nueva semana y no se sabe si la guerra por la disputa del territorio vuelva a dejar victimas mortales, de acuerdo a fuentes de Policía y Fiscalía, en El Retén, como en el resto del departamento, se libra una batalla entre bandas delincuencias organizadas o en formación por un solo objetivo: Tener el control de la venta y distribución de droga que se compagina con la extorsión y el boleteo a personas de bien, en especial comerciantes.
“El 90% de las victimas mortales de los últimos meses ha tenido que ver con tema de posesión, distribución, deudas, ajustes de cuentas y disputa del terreno entre delincuentes como Los Pachencas, Clan del Golfo o Los Primos, y sin duda nuevos pequeños grupos que nacen en cabeza de delincuentes que creen que llegó la hora de hacerse al mando de su propia banda”, dice un experimentado hombre de tarea investigativa de la Policía.
La guerra entre bandas, trae consigo la desnaturalización de la violencia, quien tiene un arma se cree con derecho de disparar ya no solo a su enemigo, sino a quien le de la gana, la intolerancia, el consumo de drogas, hace creer que son invencibles y su mejor trofeo es que los otros bandidos sepan que ellos pueden matar a sangre fría.
Por eso en medio del temor ciudadano, este aumenta cuando mueren personas inocentes como Cristian Daniel Gómez Acosta, ‘El Pibe’, o El Meo’ Rodríguez, para solo dar dos lamentables casos, de como la guerra sucia deja victimas que no tenían que estar en dicha lista.
La ciudadanía se siente impotente, entonces acuden a las redes sociales a expresar su tristeza y dolor, se leen mensajes como el siguiente. “Este año en El Retén no ha sido uno más. Ha sido un año de heridas abiertas, de corazones rotos y de preguntas que siguen sin respuesta. Un año en el que la muerte ha tocado la puerta de muchas familias, sin pedir permiso, dejando silencios que gritan y ausencias que duelen”.
Y sin duda que duelen, porque la mayoría de las víctimas son jóvenes, el gran cultivo de los delincuentes con capacidad de organizar grupos para que a partir del microtráfico nazca una gran empresa que produzca mucho dinero a partir de la ilegalidad, entonces muchos jóvenes reteneros se vuelven drogadictos, luego expendedores, cuando van ver hacen parte de un grupo, ello los vuelve enemigos del otro, entre sus códigos la muerte es el principal, de tal manera que no se diálogo o conversa una situación, entre ellos una bala es el símbolo del poder.
“Hemos perdido hijos, hermanos, amigos, vecinos… Personas valiosas, con sueños, con historias, con futuro. Y lo peor: no los perdimos por enfermedad, ni por destino. Los perdimos por la violencia. Por una violencia que no nos representa, que no nos define y que no queremos seguir viendo en nuestras calles”. Es otro de los mensajes ciudadanos que se leen en Facebook ante la realidad fáctica.
De acuerdo al investigador Lerber Dimas, el microtráfico se convirtió en un gran negocio que deja entre 300 y 600 millones de pesos mensuales que acompañados de la extorsión puede llegar a los 1000. “Estos grupos se dieron cuenta que antes que estar en la mira de la DEA norteamericana y ser extraditados, decidieron crear un negocio local, la venta del menudeo por así decirlo le produce mucha plata y así no están en el radar internacional, eso si la disputa por el manejo del territorio deja muchos muertos”.
Y eso de que deja muchos muertos, de acuerdo a la Fiscalía, es la mayoría de los casos que se conocen en todos los municipios del norte del Magdalena como Fundación, la Zona Bananera, Aracataca y por supuesto El Retén, “la mayoría de las victimas mortales han tenido antecedentes judiciales o son consumidores de droga, ese es un mundo de celos y sapeo, quien está ahí adentro, sabe siempre que la muerte anda detrás”. Asegura la fuente.
Pero hay esperanza ciudadana, que los padres de familia y los mismos jóvenes hoy consumidores de droga, pongan en la balanza la realidad, en una mano regenerarse y luchar por una nueva vida o seguir en ese mundo y encontrar la muerte a la vuelta de la esquina.
“El Retén es más que las noticias tristes. Es un pueblo lleno de vida, de gente trabajadora, de familias que luchan todos los días por salir adelante”, dice con certeza una internauta.
El tema delincuencial es tan serio en nuestros territorios que las autoridades piden a los medios de comunicación, pero en especial a todas esas personas que tienen páginas para informar sin ninguna formación académica, que no se vuelvan cómplices de estas bandas. “Cada vez que en las redes sea WhatsApp o Facebook, especialmente comparten esos panfletos amenazantes que a menudo salen por ahí, lo que hace la gente es ayudar a los delincuentes a promover y proyectar el miedo, dejen de hacerlo”. Dice el comandante de la Policía Magdalena.
Por eso hoy mejor nos quedamos con esta hermosa reflexión que nació de una ciudadana en Facebook: “Pero esta historia aún no termina. Porque en medio de tanto dolor, también hay voces que se alzan. Hay abrazos que sanan. Hay jóvenes que aún creen. Hay comunidades que aún resisten. No todo está perdido… si decidimos cambiar”.
Vamos muchachos, no dejen que a sus 15,16,17, 18, 19, 20 y más años, la droga sea el camino, la vida tiene muchas otras alternativas. No se dejen, DECIDAN CAMBIAR.