*En su cuenta de X el jefe de Estado denunció un nuevo hostigamiento contra su hija menor en un parque de Orlando y dijo que continuaba la persecución.
Para nadie en Colombia es un secreto que una de las principales armas para que Gustavo Petro Urrego llegará a la presidencia de la República fue la agresiva campaña de sus simpatizantes a todo lo que oliera a oponentes, de sus ‘bodegas’ digitales nacieron miles de mensajes de odio, ofensa y ataque de clases por ejemplo contra el expresidente Iván Duque y todo lo que fuera partidos políticos contrarios a su ideología.
Como se dice popularmente ¡Espera el vuelto! Es lo que hoy vive en carne propia el mandatario, nadie ha dicho que esta bien, que griten a su hija en un estadio de fútbol o ahora en un parque de diversiones ‘gringo’, nadie puede aprobar, como tampoco se puede aprobar toda la mofa y el odio destilado contra aquel que piense distinto a la familia presidencial.
“Esto pasó con mi hija en un parque en la Florida, EE. UU., al que fue mi hija con su familia. Así la trató una señora colombiana de derechas. No contentos con el acoso que sufrió en el estadio de Barranquilla, continúa la persecución de la ignorancia derechista contra una menor de edad. El fiscal en silencio”, denunció el mandatario a través de su cuenta de X (antes Twitter).
Si se mira con detenimiento el video la voz de la mujer va dirigida en especial a Verónica Alcocer que va con Antonella, la cual sigue oronda porque de seguro habría una atracción esperando y las colas son largas, pero Antonella si se queda, y se le escucha a la mujer decir que con ella no es su mensaje, la adolescente le mira y guarda silencio, diferente al estadio Metropolitano en donde si mienta madre.
La mujer le dice a la familia presidencial “Oye qué tal los panamericanos, bien no, sabroso paseando, sabroso paseando y quejándose del capitalismo”, la frase tiene un gran sentido en el Caribe colombiano y quizás en algunas ciudades del interior del país. No hay duda que de Barranquilla pa’ abajo hay inconformidad porque se siente que este gobierno muestra poco cariño por la ciudad más pujante de Colombia en los últimos 8 años.
Al presidente en su cuenta de X le importa un carajo lo de los Panamericanos y aquello de que siendo de izquierda y luchar por los más pobres, su familia se goce un parque donde una entrada cuesta 500 mil pesos y una botella de agua 25 mil pesos, Petro se va por lo que si le duele en verdad.
“Este odio ignorante es inducido. Lo leen y se introduce en las campañas del desprestigio, lo escuchan en comentarios mediáticos. Su odio es provocado por personas poderosas que tienen intereses económicos. Son víctimas de la manipulación”. Precisamente, como decíamos al principio este mensaje de odio fue el que provocó una seria fisura entre los colombianos y del cual saco buen provecho la campaña de Petro Presidente. Hay que decirlo honestamente, es la misma medicina que dieron a cantaros en aquellas elecciones.