*Junto a 7 personalidades y 2 instituciones, en la Quinta de San Pedro Alejandrino el Concejo Distrital de Santa Marta impuso la Gran Cruz de Bastidas, máxima distinción institucional de la ciudad.
Jacobo Pérez Escobar, es sin lugar a dudas el más ilustre hijo de El Retén, aunque todos lados se escriban o digan que nació en Aracataca, a sus 100 años de vida (nació el 4 de junio de 1925) él reafirma que es un retenero a carta cabal.
El Concejo de Santa Marta bajo la presidencia de Pedro Gómez Añez, en el año 2025, determinó que los escogidos para recibir la máxima distinción de la ciudad como es la Gran Cruz de Bastidas, tendrían que ser postulados en una convocatoria pública de merecimientos con ocasión del quinto centenario de Santa Marta.

De tal manera que no sabemos quién decidió postular a Jacobo Pérez Escobar, el que estudió en el colegio público del pueblo y luego sería bachiller del Liceo Celedón y graduado de Derecho y Ciencias Públicas en la Universidad Nacional de Bogotá.
“Hoy honramos a quienes han sido faros de ejemplo. Estamos sembrando los cimientos de una ciudad que mira al futuro con liderazgo, visión y memoria viva”, dijo en su discurso el alcalde Carlos Pinedo Cuello.
Por su parte, el presidente del Concejo Distrital, Pedro Gómez Añez, hizo una profunda reflexión sobre los desafíos sociales y culturales de la ciudad: “Santa Marta, rica en biodiversidad y memoria, reclama un modelo de desarrollo justo, participativo y sostenible”, dijo, al tiempo que hizo un llamado a fortalecer los vínculos colectivos y el pensamiento crítico.

Cuando la presentadora Inés María Zabaraín, hizo la lectura del porqué entregar a Jacobo Pérez Escobar la Gran Cruz de Bastidas, un sonoro aplauso se escuchó al frente del Altar de la Patria de la Quinta de San Pedro Alejandrino. El hijo de El Retén quien, al graduarse con honores, ganó una beca para convertirse en doctor en la Universidad de Paris en 1954 con la tesis ‘Teoría de la Unipluralidad de la Quiebra en Derecho Internacional’, es también el negro más adelantado de su época.
Jacobo Pérez Escobar en su larga lista de acciones, empezó por ser concejal de Aracataca, secretario de Hacienda y Gobernador del Magdalena, pavimentó las primeras calles de El Retén y dejó sentadas las bases para que se construyera la Casa de la Cultura, su deterioro en el tiempo, llevó al actual alcalde Jesús Galindo a derribarla y allí pronto se levantará el nuevo edificio del Palacio Municipal.

El cargo más importante de Jacobo Pérez fue el de Secretario General de la Constituyente del año 1991 y que hoy rige los destinos jurídicos de Colombia, aunque también fue director del Ministerio de Gobierno, magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Conjuez de la Corte Constitucional y muchos cargos más que lo convierten en el hijo más ilustre de El Retén.
Jacobo Pérez Escobar, a sus 100 años de vida sigue siendo un hombre lúcido, si bien como es natural los años le pesan para caminar, pero su vitalidad es un gran ejemplo, “esta condecoración lo único que hace es certificar que he hecho las cosas bien en mi vida y a estos largos 100 años la recibo con orgullo”, aseguró.

Jacobo Pérez Escobar, es el segundo hijo de El Retén en recibir la Gran Cruz de Bastidas, en el año 2015 por nominación del concejal Jaime Linero Ladino (qedp) la recibió el comunicador social-periodista, Edgar José Salas Ballesteros. A quien en un encuentro cálido en la Quinta de San Pedro le entregó su libro, Constitución de 1991 la Farsa del Capitolio Nacional. Allí llegó junto a su hija Martha Elena y Nicolás Malpica Pérez (nieto), Nurys Castillo Pérez (sobrina), Alicia Malpica Pérez (nieta) y Carlos Vargas Cuéllar (esposo de su sobrina sobrina)

Junto al distinguido abogado recibieron la Gran Cruz de Bastidas, el contralmirante John Henry Ruiz Murcia; el magistrado de la Corte Suprema de Justicia, Juan Carlos Espeleta Sánchez; el compositor y experto en telecomunicaciones Roberto Hernández Hernández; la presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Santa Marta, Silvia Elena Medina Romero; la exreina y activista Taliana Vargas Carrillo; el ambientalista Abel Rivera García; y la promotora social Carmen Abondano de Dávila. También fueron reconocidas la Universidad Sergio Arboleda y la empresa Banasan por su aporte académico, social y económico a la región.

Con este acto, el Concejo Distrital exaltó a quienes han puesto su conocimiento, liderazgo y sensibilidad al servicio de Santa Marta. La Gran Cruz de Bastidas se consolidó no solo como un reconocimiento, sino como una invitación a seguir construyendo una ciudad solidaria, moderna y consciente de su legado.