*La muerte del adolescente luego de un accidente en un paseo familiar, mantiene a su natal Mamatoco de luto.

La nota   periodística: “Softbol de Mamatoco entre alegrías y tristezas: El domingo se cantará Play Ball” en edgarsalas.com.co y Edgar Salas y la Entrevista en Facebook, provocó a parte de la concebida tristeza producto de su pronta partida, una serie de mensajes que querían demostrar que este jovencito de tan solo 17 años al mejor estilo de Kaleth Morales, por ejemplo, había construido su propio nicho en la vida como para no ser olvidado fácilmente.

El hijo de Juan Alfonso Maldonado Padilla y la valiente Lizeth Katherine Iglesias Jiménez y el hermano de Jisi Beatriz, de acuerdo a quienes lo consintieron, trataron y conocieron, hablan de él, sin duda que fue mucho más que el gran RF de la Novena de Los Padilla, la escuadra del torneo de softbol de Mamatoco, que desde niño vio jugar, creció con ella, hasta que pudo, cuando se convirtió en un hombrecito, vestir un uniforme del equipo familiar, tomar el bate y tocar la almohadilla.

Si Jesús fue más, siempre pintó ser un niño especial, menudo físicamente y grueso en lo intelectual por eso a su corta edad comenzó a conseguir triunfos, primero estudió en el instituto Rafael Reyes, luego en el Instituto Las Américas, allí   se destacó por su facilidad para el inglés, mientras era el dolor de cabeza de sus compañeros.

Creció académicamente destacándose por su oratoria en clases y sus destacadas notas, siempre fue el mejor estudiante, hasta el punto que ocupó el primer lugar de su curso durante todos los años de estudio, coronó este escenario obteniendo el mejor puntaje de las pruebas ICFES lo que le valió el reconocimiento por Excelencia Académica, su conocimiento siempre lo entregó a los demás y fue tutor de muchos de sus compañeros…! ¡Lo que sé que también lo sepan los demás! Decía a menudo.

Sus destacadas notas lo tendrían muy pronto en la Universidad del Magdalena en donde no quería, ser ni médico, ni abogado, Jesús sería un gran ingeniero industrial.  Si bien su vida se apagó demasiado temprano, bateó de jonrón para orgullo de muchos.

Al sepelio de Jesús Gabriel, llegó mucha gente, pero también una abundancia de coronas como símbolo de que significó mucho para esta sociedad, para muchos llamó la atención de ver allí mensajes de la Gobernación del Magdalena, de Carlos Caicedo, de Virna Johnson de otros líderes que veían en Jesús a un potencial líder para construir una mejor sociedad.

Su pensamiento progresista lo llevó a convertirse en el primer alcalde infantil de Santa marta para el periodo 2016-2018, en esa dignidad propuso mejorar la participación de los niños en escenarios de lo público, siempre creyó que la cultura y el deporte alimenta el alma de la juventud para romper el escenario del ocio y el camino de las drogas.

Fue un activo joven para varios frentes, su menudo cuerpo se movió para hacer parte del grupo Cayeye teatro, participó de una escuela de baloncesto y por supuesto en el deporte rey en la familia como es el softbol a partir de la Fundación Kalamari.

“Mi hijo era un joven sin tacha, como nieto excepcional, como amigo inigualable, como hermano único, como ser humano fue de lo mejor”. La valiente Lizeth camina de la sala a su cuarto, revisa que todo esté en su lugar, sabe que Jesús está vivo en su corazón, pero ha pasado muy poco tiempo, para creer que no le podrá abrazar y sentir.

Las palabras son pocas para describir al RF del softbol Jesús Gabriel, “nos enseñó muchas cosas en esta vida, ayudar a las personas sin esperar nada a cambio, amar por sobre todas las cosas”. Dice su hermana que fue su amiga y muchas veces confidente.

“Solo me queda dar mil gracias por todo lo que nos dio en vida y por lo que aún sigue dándonos después de su muerte, lo amaremos siempre y nunca lo olvidaremos”, remata su padre Juan Alfonso Maldonado Padilla.

Este episodio de vida y muerte, me arrastra en el tiempo y voy al año 2015, donde vi cómo se iba de mi lado mi amada Marcela Alejandra, cada vez que un joven muere, regreso al cementerio, sé muy bien que sienten Lizeth y Juan, y para soportar algo que no tiene nombre y nunca se supera, les puedo decir que hay que creer que algo superior y él envíe su espíritu santo para aliviar nuestra pena.

Postada: El próximo 15 de enero, es decir en 6 días mi hija Marcela Alejandra Salas Tamayo, debería cumplir en tierra 30 años, pero no está, hoy estoy seguro Jesús Gabriel será una nueva voz que se sume al coro celestial de su cumpleaños. Amén