*Las nuevas fisuras entre el presidente Gustavo Petro y el exgobernador, precandidato presidencial Carlos Caicedo reconfiguran las alianzas de la izquierda y pone en el radar un nuevo frente.

Esta semana que termina entre todas las noticias explosivas del país, sin duda que, en materia política, la que provocó el presidente de Fuerza Ciudadana Carlos Caicedo Omar, es la más relevante.

El presidente Gustavo Petro, salió a cortar cabellos con una de sus frases que se vuelven luego viral en un consejo de ministros, y sin duda que salió trasquilado. Al cuestionar la legítima elección de María Margarita Guerra como la gobernadora del Magdalena en una elección atípica, Petro no encontró en Caicedo al rival de la jaladera de pelo en la mitad de la calle, sino a un estructurado líder de izquierda que puso a pensar al país político.

El enfrentamiento que mostró las brechas expresadas en voz baja entre el presidente y el líder nacido en Macondo, no solo puso en vilo la posible alianza del Pacto Histórico y Fuerza Ciudadana, sino que abrió un escenario no explorado que sin duda pone a pensar a la izquierda como un todo por lo planteado en la rueda de prensa por Caicedo.

Y es que, si la gente del Magdalena y muchos en el Caribe saben que Carlos Caicedo es el líder de izquierda más ganador de la historia, quizás en la fría Bogotá no lo saben, por eso Caicedo le recordó no solo a Petro, sino a la cúpula zurda que él es el ‘mampano’, tanto así que después de Petro, no hay en el país otro líder tan ganador, lo recordó en las atípicas y ya lo lleva refrendando desde hace 14 años, primero en Santa Marta y ahora en el Magdalena.   

“El pueblo del Magdalena votó por las obras que nosotros hemos realizado, lo que llevó a que ganáramos cuatro elecciones seguidas, con la cuarta elección robada, todo bajo el silencio del gobierno nacional”, le dijo Caicedo en la cara a Petro.

Pero, el grueso del tema está más allá, si el presidente estaba incómodo por el triunfo de Margarita, sin duda que se cayó de la silla con lo expuesto por Carlos Eduardo en la rueda de prensa, fue él a nombre de todos los lambones del Petro que no se atreven a decirlo- a excepción de Francia Márquez- que muchos en la izquierda no están contentos como el rumbo y que ni Benedetti ni Roy Barreras, deben estar subidos en ese bus.

“Son unos camaleones políticos que han venido de la derecha a aprovechar el poder, están en la cumula y la verdadera izquierda aquí no los quiere, ellos no representan los ideales progresistas, pero han recibido la favorabilidad del jefe de Estado”. Dijo sin arrugar la frente Caicedo.

Fue entonces cuando Carlos Caicedo su propuesta que tiene no solo pensando a toda la izquierda, sino de muy mal genio al presidente y un grueso de la gente dándole la razón al exgobernador. “Estamos convocando a la unión de la izquierda en el frente unido del pueblo […] pero no con personas que, como el señor Roy Barrera, han capturado al Estado para saquearlo”.

A lo dicho, ya se sumó Daniel Quintero, el exalcalde de Medellín, son muchos cachacos de la izquierda que ven con buenos ojos esta idea, porque como dijo el líder, así como hay diferentes frentes de derecha, habrá también diferentes frentes de izquierda.

Así mismo, Carlos Caicedo explicó que, si logran conformar dicho frente, la apuesta iría en vía de una representación en el Congreso: “se llevaría una lista al Senado y a la Cámara […] que impulsen una constituyente para la reforma agraria y los derechos fundamentales a la salud y a la educación”, afirmó.

Respecto a la postura del Pacto en Magdalena, fue más allá: “[Hay que] pasar de este modelo acentuadamente centralista –que lo llevan a decisiones equivocadas como votar al lado del Centro Democrático y a Cambio Radical– y transitar a un modelo autonomista en clave de una Colombia federal”.

Para finalizar hay que decir, si lo bautizamos ¡El episodio en Magdalena! Más allá del resultado electoral por la elección de Margarita Guerra, se llegó a un alto nivel en donde un líder del Caribe, le cantó de pie varias verdades al todopoderoso presidente Gustavo Petro, que sacó a flote sus rencores y expuso las fisuras que hoy definen a la izquierda, lo que anticipó un reacomodo cuyas repercusiones se sentirán en las próximas elecciones nacionales gracias a Carlos Eduardo Caicedo Omar.