*Aunque no hay nuevos reportes de posibles victimas mortales heridos por los enfrentamientos entre bandidos del Clan del Golfo y Los Pachencas sigue latente el terror.
“En nombre del pueblo Arhuaco, la asociación ASOARHUACO, organización sin ánimo de lucro que trabaja en beneficio de más de 700 familias en la cuenca de Aracataca, Fundación y Don Diego; expresa su profunda preocupación por la grave situación de orden público que se registra en sectores de la Sierra Nevada de Santa Marta y que está afectando la tranquilidad y la seguridad de las comunidades que habitan este territorio ancestral”. Dice un comunicado emitido por este colectivo indígena ante la situación.
Agregan que en medio del fuego cruzado producto del enfrentamiento entre grupos armados, se han conocido reportes sobre menores de edad heridos, indígenas fallecidos y personas desaparecidas pertenecientes a las comunidades de Serankwa y Dwanwimaku. Estos hechos han generado un clima de incertidumbre y zozobra entre las familias indígenas, quienes históricamente han mantenido una posición de respeto por la vida y por el equilibrio del territorio, conforme a los principios del Sen Zare (Ley de Origen).

En efecto al hospital Universitario Julio Méndez Barreneche, fueron trasladados 7 arhuacos adultos y 5 menores que fueron recibidos por un grupo de médicos y especialistas que los atendieron inmediatamente, teniendo a la gobernadora Margarita Guerra como la protagonista del liderazgo del proceso para que el Ejercito pudiese evacuarlos de la zona de guerra.
Una fotografía que muestra a la mandataria con un niño aborigen en brazos siento bajado de un helicóptero se convirtió en el símbolo de la crisis que se vive en la parte alta de la montaña. De acuerdo con el reporte que la gerente del Hospital, Nora Anillo son atendidas 12 personas, entre ellas 7 adultos y 5 menores de edad, quienes resultaron afectados.
“La mayoría de los pacientes presentaron lesiones de tejidos blandos y heridas superficiales, las cuales recibieron manejo médico inmediato mediante limpieza de heridas, curaciones, analgesia y seguimiento clínico”. Comentó la gobernadora Guerra. Igualmente, algunos pacientes requirieron estudios diagnósticos complementarios para descartar lesiones de mayor complejidad. Dentro del grupo atendido se identificaron 2 pacientes con lesiones de mayor consideración, quienes permanecen bajo vigilancia médica permanente; no obstante, se encuentran hemodinámicamente estables y sin compromiso de sus funciones vitales.

Para ASOARHUACO, todas estas dinámicas de violencia, ajenas a la cosmovisión y forma de vida de los pueblos de la Sierra Nevada, ponen en riesgo la estabilidad social, cultural y espiritual de la región.
“Ante esta situación, ASOARHUACO hace un llamado urgente al Gobierno Nacional, a las autoridades competentes y a los organismos de derechos humanos para que se adopten medidas eficaces que permitan garantizar la protección de las comunidades indígenas y la preservación de este territorio de gran importancia ambiental, cultural y espiritual”. Dice el comunicado emitido.
Que agrega: “Reiteramos la necesidad de que se respete la neutralidad de los pueblos indígenas frente al conflicto armado y se reconozca el derecho de las comunidades a vivir en paz dentro de su territorio ancestral. La Sierra Nevada de Santa Marta es reconocida a nivel mundial por su riqueza natural y cultural, y ha sido protegida durante generaciones por los pueblos indígenas que la habitan. La preservación de su equilibrio es una responsabilidad compartida que trasciende fronteras y generaciones. Al conflicto armado, se suman amenazas que desde hace años afectan el equilibrio del territorio: la guaquería, la tala y otras actividades que continúan deteriorando los sitios sagrados y la armonía de la Sierra”.
El comunicado se cierra con el siguiente mensaje: “ASOARHUACO reafirma su compromiso con la defensa de la vida, la cultura y la paz, y continuará trabajando junto a las comunidades para proteger el territorio y fortalecer los procesos de desarrollo propio del pueblo Arhuaco”.