#Contemos una historia
*Quiero contarles una historia a las nuevas generaciones de El Retén, de cómo se hace educación desde el impulso de hombres y mujeres, que teniendo como base el amor por un pueblo han decidido no amilanarse, sino por el contrario juntar ánimos y fuerzas para que el ideario de la educación nunca muera.
En el año 1982 por iniciativa de la junta de acción comunal del barrio Campo Murcia, se consigue una partida de $ 200.000 por intermedio del parlamentario Alfredo Méndez Alzamora con el propósito de dar inicio a la construcción de una escuela que le sirviera como centro de instrucción a los niños de ese barrio y a los sectores periféricos, poblados por campesinos de escasos recursos económicos.
La señora Miriam Yepes, habitante del barrio accede a vender un patio que tenía al lado de su casa por la suma de $35.000 a la acción comunal por intermedio de su presidente Miguel Marín Valdés y su tesorero Emiro Leal. En 1983 se inicia la construcción de dos aulas de 4 x 4 mts, las cuales quedaron terminadas por falta de recursos.
En los años siguientes se siguieron haciendo gestiones por parte de la comunidad, la acción comunal y Gustavo Casalins (q.e.p.d.), líder del barrio sin lograr los objetivos propuestos.
El 3 de marzo de 1988 inicia labores la institución en una casa de familia, propiedad del señor Jesús Mancilla diagonal a la construcción de la escuela, quien la arrienda al municipio de Aracataca por un año. Allí laboraron los profesores: Josefa Esmeral, Martha Altamar y Dunis Villamil con 3 grupos de primer grado en la jornada de la mañana; Julio Villamil y José Ramón Gómez con los grados primero y segundo en la jornada de la tarde.
En 1989 la escuela se traslada a la casa del señor José Lobo en el barrio 26 de julio, la cual resulta insuficiente por lo que el municipio tuvo que arrendar una pieza más en la casa de la señora Lilia Pérez, ubicada en ese mismo sector.
En 1990 la institución cambia nuevamente de local por insuficiencia del anterior y es trasladada al barrio San Isidro. La profesora María José Fernández es nombrada como directora y como docentes los profesores Julio Villamil, Alba Lobelo, José Ramón Gómez Virginia Pedríquez y Ana Sierra con los cursos de primero y cuarto.
En 1991 llega a la institución el profesor Pedro López, como director quien venía laborando en el Colegio Cooperativo el famoso COCOER quien encuentra el problema de la carencia del local para iniciar labores, debido a que el arrendatario se negó renovar el contrato, alegando que el municipio no le había cumplido con el pago del arriendo. Eso motivó a que las matrículas se realizaran en la terraza de una casa que quedaba diagonal al sitio. Después de varias gestiones realizadas por parte del director, los docentes y la comunidad se consiguió que el concejal Gustavo Casalins Romero, morador del barrio pusiera el techo y las puertas a una edificación de su propiedad ubicada en el barrio 26 de Julio, ese año laboran los docentes: Adriana Altahona, Enedit Villarreal, Ana Sierra, Julio Villamil, Luis Sandoval y Yasnirelda Rivera. Las condiciones para laborar en este local eran inhóspitas debido que no ofrecía las garantías mínimas para el desarrollo del proceso enseñanza aprendizaje.
Hoy la escuela Campo Murcia es mucho más grande, pero sin duda que deberá seguir creciendo para albergar sus estudiantes
Solucionando en parte el problema, el director en asocio con la comunidad educativa emprenden gestiones con el propósito de culminar la obra que se había iniciado en 1983. Es así, como el concejal Gustavo Casalins, incluye en el presupuesto municipal una partida con la cual se amplían las dos aulas existentes con un área de 5 x 6 mts y se construyen otras dos de igual dimensiones. Quedando la planta física con cuatro aulas y un baño, todo en obra negra.
En 1992, la escuela se traslada a la planta física propia con el impase de no contar con un solo pupitre solo existían tres tableros de madera de tamaño pequeño, los niños se sentaban en bloques de cemento, bancas y algunas sillas que ellos mismos llevaban; escribían apoyados en sus piernas, en las paredes o en el suelo. Esta serie de inconvenientes se siguen presentando en los años siguientes.
En 1995 el Director con la comunidad educativa gestionan ante las fundaciones bananeras (FUNDEBAN Y FUNDAUNIBAN) un proyecto para la culminación de la fachada y la ampliación de los servicios sanitarios. Este proyecto se lleva a cabo con la participación del municipio y la comunidad. Ese mismo año el concejal Víctor Vargas hace entrega de 150 pupitres a la institución y el departamento dona cuatro escritorios para los profesores por intermedio de la jefatura de núcleo.
En 1996 el concejal Víctor Vargas consiguió una partida de $25 millones de pesos con el propósito de comprar una de las casas vecinas para ampliar el local. Ante la negativa de los vecinos hubo la necesidad de remodelar la construcción y hacer una segunda planta con cuatro aulas mientras se realizaba la obra, la escuela se traslada a un local arrendado en el barrio Centro de propiedad de la señora Josefa Esmeral, la cual resultó insuficiente y hubo la necesidad de trasladar un curso al barrio San Isidro a la casa donde vivía la arrendataria, propiedad del señor Juan Lobelo. Ese mismo año el Diputado Humberto Miranda, por intermedio de la Secretaría de Educación Departamental hace entrega de un material didáctico y 47 pupitres universitarios.
El rector Jorge Hernández, a partir de una permanente asistencia a los eventos convocados por el gobierno gestiona recursos//
En 1997, El Retén se separa de Aracataca y la obra queda inconclusa. La escuela es trasladada a un local arrendado por el nuevo municipio al señor Joaquín Serano ubicado en el barrio San Isidro frente a la escuela de niñas.
El municipio de El Retén aporta $17 millones de pesos para la culminación de la obra la cual es entregada al municipio por el ingeniero contratista Roque Fiorentino a mediados del mes de mayo de ese mismo año, momento en el que la escuela regresa nuevamente a su planta física.
En 1998 la institución es favorecida con el plan de mejoramiento de aula con un auxilio de $5`800.000 con los cuales se adquirió un material didáctico, un computador, un televisor y un equipo de sonido los cuales se encuentran en perfecto estado.
En la actualidad la planta física sigue siendo insuficiente, motivo por el cual son muchos los niños que no tienen acceso a ella por falta de cupos. Durante todo este proceso han prestado sus servicios como docentes las siguientes personas además de las ya mencionadas:
Pedro López director, Maribel Puello, LLeana Meriño, Josefa Esmeral, Mireya de la Rosa, Delvis Quiñónez, Mary Luz Cervantes, Yenifer Altahona, Ledys Villafaña, Maribel Marín, Milene De la Hoz, Idalides Torres, Marelvis Mercado, Arleth Castro, Alfonso Pérez, Isis Romo, Ledys Vides, Juana De la Hoz, Jaime Escorcia, Alfaris Garizabal, Eduardo Altahona, Jhonny Frank Cervantes (como secretario), Anays Bermúdez, Yenis García y Mercedes Viloria, (servicios generales, José Vizcaíno (celador).
La historia de la sede Campo Murcia, es el vivo ejemplo de una tarea de mosqueteros, ‘Uno para todos, todos para uno’
Luego asume la dirección de la Institución Educativa el licenciado Juan Barrios Hernández, quien siguió la ruta de mejoras en la Escuela Urbana Campo Murcia hasta el año 2002 cuando falleció trágicamente. De inmediato tomó las riendas de la institución Enedith Villareal Pinzón quien recibe la sede Campo Murcia como sede asociada a la Institución Educativa San Juan Bautista ‘IEDSAJUBA’ hasta el año 2008 cuando asumió por Concurso de Méritos el licenciado Jorge Luis Hernández Arrieta, desde entonces se dan algunos arreglos en la infraestructura por parte de la Alcaldía Municipal de El Retén en cabeza de alcaldes como Jorge Serrano Casalins y John Vargas Lara. Toma la coordinación de la sede el licenciado Felipe Herrera Taffur y este a su vez fue reemplazado por la licenciada Nancy María Pérez Avila hasta nuestros días.
Recientemente los cambios en la infraestructura los ha logrado el actual rector a través del Proyecto de la Gobernación del Magdalena, en cabeza del gobernador Carlos Eduardo Caicedo Omar. Se acaban de invertir $360.000.000 representados en cambio de la cubierta, baterías sanitarias, puertas, ventanas, pisos, iluminación, tableros, ventiladores y mobiliario escolar.
En la actualidad esta sede presta sus servicios a 240 estudiantes de los grados cero a quinto de primaria.
Enhorabuena, Campo Murcia.