*La comunidad académica expresó su agradecimiento por la aprobación de la Reforma a la Ley 30, normativa que fortalece y garantiza el derecho a una formación de calidad.

La queja por la desigualdad en la entrega de recursos por parte del Gobierno Nacional a las universidades en Colombia, es histórica, ese hecho se ha dado los últimos 30 años, pero en el 2025, con mucha fuerza llegó al seno del Congreso el proyecto de Ley 212 que busca la reforma de los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992.

«No solo ha sido una lucha histórica de los rectores de las IES de Colombia, sin duda de los jóvenes de la educación superior pública por un nuevo modelo de financiación para las universidades públicas, garantizando recursos adicionales y sostenibles en el tiempo. Con esta iniciativa se pretende garantizar el financiamiento de la educación superior, fortalecer la base presupuestal de las instituciones, ampliar la cobertura y asegurar el acceso equitativo y con calidad para los estudiantes en todo el país». ha venido sosteniendo el rector de UNIMAGDALENA, Pablo Vera Salazar.

A su vez los estudiantes de la Universidad del Magdalena entregaron su mensaje de gratitud a los senadores de la República de Colombia por la aprobación de la Reforma a la Ley 30 de 1992, decisión que representa un paso firme hacia el fortalecimiento de las universidades públicas del país y la consolidación del derecho a una educación superior de calidad, inclusiva y transformadora.

Los universitarios destacaron los avances significativos de la Alma Mater en los últimos años. Gracias a la gestión comprometida del rector Pablo Vera Salazar Ph.D y a la defensa de las políticas orientadas a la inclusión, la Institución ha logrado cerrar brechas de inequidad que durante décadas impidió el acceso de miles de personas a una formación profesional. Pero que sin duda falta mucho más y esta reforma será de gran aliento en lo económico.

«Hoy, más estudiantes de comunidades rurales y sectores vulnerables pueden soñar con un futuro distinto, respaldados por una universidad que ha sabido crecer en medio de la adversidad». Dijeron voceros estudiantiles.

Por ejemplo José Eduardo Padilla Murgas, estudiante de décimo semestre del Programa de Negocios Internacionales, expresó “Era necesario que se diera esta aprobación, ya van 30 años desde su formación y esta desactualizada. Es necesario que los congresistas aceptaran esta Ley porque es fundamental para que la educación pública se siga extendiendo a las diferentes partes del territorio”.

Este avance se celebra como una victoria colectiva que honra el esfuerzo de generaciones de estudiantes, docentes y gestores que han defendido la educación pública con pasión y compromiso.

“Agradecemos que tuvieran en cuenta lo que es importante para nosotros como estudiantes que queremos una educación de calidad, con la infraestructura correcta, los espacios adecuados y con docentes capacitados”, dijo por su parte Keylin Marcela Angarita Vaca, estudiante de noveno semestre del Programa de Negocios Internacionales.

Pero la lucha continua, ahora toca el tramite en la Cámara de Representantes, por eso se hace un llamado respetuoso para que continúe el trámite legislativo de esta Reforma, permitiendo que sea sancionada por el presidente de la República de Colombia, doctor Gustavo Petro Urrego.

«Este paso final será decisivo para consolidar una política pública que dignifique la educación superior y reafirme el compromiso del Estado con las juventudes del país». Asegura el rector Vera Salazar.

Deiber Romo Sánchez, representante suplente de los estudiantes ante el Consejo Superior, al respecto sostiene: “Les pedimos que sigan comprometidos con esta causa por la educación superior de nuestro país, en especial con nosotros que venimos de las regiones y estudiamos en las universidades públicas apartadas de la capital”.

Para el viceministro de Educación Superior, Ricardo Moreno Patiño: «nuestro sistema de educación superior público vive un momento histórico: con la aprobación en plenaria del Senado del proyecto de Ley 212 de reforma del esquema de financiamiento se abre una posibilidad y exigencia de repensar el rol de nuestras universidades en materia de acceso, calidad y regionalización para una sociedad de conocimiento, una oportunidad que coincide con la formulación del Plan Decenal de Educación para la consolidación de la educación superior como derecho, incluyente, pertinente y con visión de futuro».

Finalmente, UNIMAGDALENA reitera su disposición para continuar siendo un actor activo en la construcción de políticas públicas que dignifiquen la educación superior. Con esta reforma, se abre un nuevo capítulo en el que la universidad pública se proyecta como protagonista del desarrollo regional y nacional.