*Líderes estudiantiles de UNIMAGDALENA, luego del pronunciamiento del señor rector, salieron en respaldo de la iniciativa por la Reforma a la Ley 30.
El rector de la Universidad del Magdalena, Pablo Vera Salazar, un incansable portador del mensaje que la repartición de los recursos de la Nación a las universidades públicas es demasiado inequitativa, ahora más que nunca es un abanderado de promover la reforma necesaria para que haya un cambio sustancial de los aportes a cada universidad.
“La Universidad del Magdalena se suma al llamado nacional para aprobar el Proyecto de Ley 212 de 2024, que actualiza los artículos 86 y 87 de la Ley 30 de 1992 y establece una nueva fórmula de asignación de recursos para las universidades públicas, con criterios de calidad, inclusión y desarrollo regional”. Ha dicho el ingeniero Pablo Vera con motivo de la iniciativa que cursa en el Congreso Nacional.
En su pronunciamiento el doctor Vera Salazar, ha sido enérgico, pero conciliador, para que los congresistas del país, les den la mano a universidades como la del Magdalena que por años han sufrido por la falta de recursos, a diferencia de unas cuantas que toman casi la torta completa de la repartición.
“Es el momento de instar al Congreso para que sea modificada la Ley actual, que representaría para la Alma Mater del Magdalena equidad, sostenibilidad y más oportunidades. “Esta reforma garantiza una financiación justa, progresiva y sostenible, vinculada a criterios de calidad, inclusión, cobertura y desarrollo regio”. Sostiene.

El eco al rector Pablo Vera
No se demoraron mucho las reacciones a lo dicho por el rector Pablo Vera Salazar. Líderes y representantes de movimientos estudiantiles de la Universidad del Magdalena expresaron su respaldo a la Reforma a la Ley 30, que busca mejorar las condiciones de la educación superior en Colombia, mediante una financiación sostenible.
Keilyn Marcela Angarita Vaca, estudiante del Programa de Negocios Internacionales y líder estudiantil del colectivo SoyUnimagdalena, hizo referencia a la importancia de esta reforma para el futuro académico y profesional de miles de jóvenes.
“La Ley 30 representa para cada uno de nosotros, los estudiantes, una oportunidad hacia la mejora, hacia un futuro de calidad, innovación y compromiso. Nos va a permitir que los jóvenes que hoy están en los colegios y los que apenas están ingresando a la Universidad, tengan la certeza que el día de mañana van a salir formados como buenos profesionales”.
Por su parte, José Eduardo Padilla, Murgas, estudiante de negocios internacionales e integrante del colectivo estudiantil ‘Contigo Unimag’, explicó por qué se hace necesaria la actualización de la Ley 30 para el beneficio de los estudiantes de universidades públicas.
“Siento que la Ley 30 tiene mucho tiempo sin ser actualizada al contexto actual que está la educación superior a nivel nacional. La educación ha avanzado en todos los territorios, pero necesitamos para que esto siga aumentando, siga teniendo una innovación y un crecimiento potencial, es necesario que el Gobierno Nacional invierta en las universidades públicas, no solamente en las instituciones centrales”.

Deiber Alexander Romo Sánchez, representante estudiantil ante el Consejo Superior y líder del movimiento ‘Unimagdalena Intercultural’, se refirió a la necesidad de descentralizar el sistema de financiación para que la distribución de los recursos de Nación hacia las universidades públicas sea más equitativa.
“Desde que se creó esta ley nos hemos visto afectados por la distribución de los recursos hacia las universidades públicas. Estamos en una desventaja en las transferencias que hace el Gobierno Nacional comparados con otras universidades más antiguas o de orden nacional, que se llevan gran cantidad de los recursos mientras que nosotros estamos en las regiones, con mayores complejidades que traen las mismas situaciones socioeconómicas, culturales e históricas de las regiones apartadas del centro del país”. Aseguró el estudiante.
Los líderes estudiantes también dijeron que, pese al panorama actual, la Universidad del Magdalena ha podido avanzar y disminuir la brecha que impedía el acceso a la educación superior de miles de jóvenes que veían imposible el hecho de recibir una formación de calidad.
“Necesitamos que la financiación sea más justa más equitativa para poder seguir cerrando más esas brechas y apostarle más a la calidad y al bienestar universitario porque uno de los mayores retos que enfrentamos en la educación superior es la permanencia y eso se asegura a través del bienestar universitario que se le pueda brindar a los estudiantes”, agregó Deiber Romo Sánchez.