*El hoy aspirante a la presidencia de la República ha tenido un tenso cruce de mensajes con el ministro del Trabajo y deja claro que no va a permitir que desde el poder burocrático lo perraten.

En el inicio de su campaña por conseguir 690 mil firmas de ciudadanos, necesarias para poder inscribir su aspiración presidencial, provocaron en la prensa nacional el interés de entrevistar a Carlos Eduardo Caicedo Omar, uno de esos medios fue El Colombiano de Medellín, entre otras uno de los periódicos más críticos del gobierno del presidente Gustavo Petro.

El titular de la entrevista es sin duda llamativo: “Petro les incumplió a las regiones, ha habido más retórica que resultados”: exgobernador Carlos Caicedo. Ante él no pasaron muchas horas para que hubiese reacciones, la más fuerte la del ministro Antonio Sanguino, quien precisamente fue muy cercano al exgobernador cuando candidato al Senado, aspiración que finalmente no se le dio y terminó ahogado.   

“Apreciado candidato @carlosecaicedo: bienvenida la competencia en la izquierda, pero recuerde que el afán electoral no puede aplastar la premisa ética de un debate leal y argumentado. Suficiente tiene el país con las falacias de la derecha para debilitar al Gobierno del Cambio liderado por nuestro Presidente @petrogustavo que con dignidad le ha cumplido al pueblo y a las regiones. Le recuerdo la reforma constitucional del Sistema General de Participaciones logrado por nuestro gobierno y la inversión histórica en las regiones. Que la urgencia de votos no le nuble la razón”. Le escribió el político nacido en el departamento del Cesar.  

Pero recordemos exactamente le dijo a El Colombiano Caicedo antes de entregar su respuesta a Toño. El periódico le preguntó ¿Petro le ha cumplido a las regiones? ¿Le cumplió al Magdalena? Y el hombre de Fuerza Ciudadana respondió: “Pienso que hubo mucha propuesta y al final los resultados son escasos. Creo que el saldo es negativo en cuanto a las regiones, y particularmente en el departamento del Magdalena que conozco muy bien. La presencia de la entidad más fuerte que posee Colombia, el Gobierno Nacional y del instrumento de desarrollo que representa el Plan Nacional de Desarrollo, debe hacerse sentir de manera equitativa en las distintas regiones: en la Andina, la Amazónica, la Orinoquía, la Pacífica y el Caribe. La presencia ha sido, seguramente, a partir de los programas bandera, pero grandes proyectos que rompan con la desigualdad y el acumulado de pobreza histórica aún están por verse”.

Y complemento hablando en exclusiva del Magdalena. “En el Magdalena se hicieron diversas propuestas; desde mi periodo de Gobierno y el siguiente, que también correspondió a nuestro movimiento; lamentablemente, estamos abocados a unas elecciones atípicas convocadas por el Gobierno precisamente por un fallo judicial lleno de contenido político, que buscó sacar del camino y frenar un proceso de obras y realizaciones con resultados para la comunidad. El Gobierno hizo una serie de propuestas, pero hasta ahora. y lo digo con la autoridad que nos da haber respaldado continuamente al Gobierno, sus ministros han estado ausentes y los programas de los ministerios también. Ha habido más retórica que resultados”. Finaliza Carlos Caicedo en su respuesta al influyente periódico de Medellín

Ahora sí vamos al X de Carlos Caicedo, quien empieza con cariñoso saludo antes de meterle el meke al mentón de Antonio Sanguino. “Apreciado ministro @AntonioSanguino: Permítame recordarle que la izquierda que represento no se mide por discursos desde el poder, sino por los resultados que transforman la vida de la gente. El medio que usted cita tituló de manera que no refleja lo expresado en toda la entrevista. Si se lee más allá del titular, se comprende el sentido de nuestras palabras. No respondo por interpretaciones interesadas de medios críticos o adversos, que buscan avivar la polémica”.

Carlos le recuerda y recalca a Antonio que: “Somos la única fuerza de izquierda que no hace parte del Gobierno y, aun así, hemos sido solidarios con muchas de las luchas emprendidas por el presidente @petrogustavo -como en la coyuntura frente a Trump y en tantas otras-. Ahí están mis intervenciones públicas y mis mensajes en redes, aunque algunos prefieren ignorarlos. Lo hemos hecho sin pedir cargos ni prebendas, porque nuestra lealtad es con el pueblo, no con la burocracia”. Este segundo párrafo es sin duda un recto de derecha al mentón.

Caicedo hace memoria y agrega. “Pero no podemos tapar el sol con un dedo. Desde 2018, tras la consulta presidencial en la que participé, cuando Gustavo Petro me superó, lo apoyamos sin reservas. Invitamos a los más de 515 mil colombianos que votaron por mí a respaldarlo frente a Fajardo y, posteriormente, Fuerza Ciudadana aportó cerca de 500 mil votos decisivos a su elección presidencial de 2022. A cambio, el pueblo del Magdalena -que creyó en el cambio- esperaba que se honrara la palabra. Mientras tanto, departamentos que apoyaron a Rodolfo Hernández han sido tratados con una generosidad desbordada. Eso no es ética; eso es favoritismo”.

Pero Carlos Caicedo en una especie de la pelea es peleando, no se esconde nada. “Un favoritismo que también se refleja en la designación y empoderamiento en el gabinete y los territorios a políticos tradicionales de carrera que cambian de bando sin pudor: ayer con Uribe, hoy con Petro, mañana con quien les ofrezca más. Camaleones que llaman.  No confunda, señor ministro, la Ley de Participaciones -un avance legislativo que aplaudimos-con los compromisos de campaña suscritos ante el pueblo. En política, la palabra dada es sagrada. Nosotros cumplimos, y por eso decimos con convicción: somos una izquierda de resultados, no de discursos o justificaciones”.

Y finaliza diciendo: “Y una cosa más, ministro: si su intención es hacer política electoral, hágalo con libertad, pero con coherencia. Renuncié al cargo, como lo hice yo cuando apoyé la campaña a la Gobernación del Magdalena de Rafael Martínez. No utilice la visibilidad institucional para lanzar ataques partidistas. Eso lo prohíben la ley y la decencia pública. Renuncie y debatamos en la plaza, de cara al pueblo, sin escudos ni privilegios. El Magdalena y las regiones no piden privilegios: exigen justicia. Y mientras esa justicia no llegue, seguiremos diciendo la verdad, con lealtad al pueblo, no al palacio. Porque nuestra causa no depende del favor del poder, sino de la confianza del pueblo que no se rinde”.

La vaina fue tan seria que hoy todo el mundo político habla de esta ‘coñasera’ en X entre dos líderes de la izquierda nacional. Y Sanguino no se quedó callado y volvió a escribir y lo hizo con sorna al principio y amor de izquierda al final:

“Ay Carlitos! @carlosecaicedo: Mi papel en el gobierno del cambio, que tú atacas por cálculos electorales, y que revela mi coherencia con mi historia personal demostradamente comprometida con una revolución profunda, no es servirte de sparring en esta coyuntura que exige la más sincera y leal unidad de las fuerzas alternativas, lejos de personalismos, sectarismos y prepotencias insulsas. Tus reacciones altisonantes son una nada ante las reformas laboral y pensional que transforman la vida de millones de trabajadores. encomendadas a mí por el Presidente Petro. Es la izquierda con resultados que no tiene propietarios. Aquí seguiré honrando y defendiendo el mandato de los 12 millones de colombianos que votaron por @petrogustavo y el cambio en el 2022. Y guardando en mi corazón las batallas que nos han unido en nuestra historia personal compartida”.

Sanguino al final se despide con una pregunta: Buena suerte en la contienda cuando dice que usted representa una izquierda con resultados, ¿es porque está alejado de otras izquierdas como la de Gustavo Petro?

Por supuesto que Carlos Caicedo no se iba a quedar callado ante el segundo mensaje del ministro de Trabajo y le respondió: “La unidad que invoca el ministro Sanguino no se decreta; se construye con justicia y transparencia. No hay transformación verdadera si la crítica se confunde con traición. No he atacado al Presidente; lo respaldo en sus causas justas, pero eso no significa que deba compartir incoherencias que gente como tú aplaude, sin importar la historia de lucha de las fuerzas progresistas”. ¡Fueraaaa!

Caicedo Omar, nacido en Aracataca, donde se recuerda que en Macondo aun los hombre se partían la cara a puño limpio, remató. “Decir que los reclamos justos de las regiones “son una nada” revela más del subconsciente, ministro. Las regiones a las que tú, siendo del interior, apelas al decir que eres costeño y reivindicarte de ella por conveniencia, ¿no son “nada”? ¡Son todo! Menos diminutivos; más respeto y más trabajo por ellas”.

Esta vez Caicedo pegó abajo y arriba, un Uppercut bravo cerró la jornada: “Mal haría yo en cogerte de sparring a ti, que eres un ministro que participa en política; mis sparring están en la derecha y en aquellos que se cuelan en la izquierda”. #Continuará