*La segunda fecha se jugó el pasado 7 de febrero este 21 se volverá a tocar el balón para una emocionante tercera jornada.

Es bueno recordar que la segunda fecha del torneo Inter-Padres puso a jugar a Elisita Diazgranados frente a Cristiano La Esperanza y ganó el primero 1×0, en un tremendo duelo de 5 goles La Presentación le ganó al colegio SMART 3×2, Bilingüe dividió honores con Divino Niño 0x0, Ateneo Moderno venció 3 goles por 1 a la Milagrosa, Bureche le ganó a Divino Jesús por la minina diferencia, Ciudadela Educativa COOEDUMAG derrotó a Diocesano 3×0 y   San Luis Beltrán le gano al IDPHU 3×2.

En este último partido Yesid Cuello, el eterno capitán del IDPHU hizo un gol, su corazón lo siento de tal manera que dio un aviso, ‘Yeso’ salió a 100 para la Clínica Mar Caribe y allá otro que salió corriendo para atenderlo, el médico Rodrigo Mendoza lo primero que le dijo fue, “Yesid juego del Elisita Diazgranados, hoy ganamos 1×0 y estoy feliz, tú también vas a ganar este partido y para que la alegría sea doble”.     

Los momentos de angustia, preocupación y de oración fueron largos y el fútbol se detuvo para que la vida de Yesid no dejara de caminar, el susto fue total, pero el señor Cuello, el profesor, el padre, el esposo, el hijo, Salió caminando de la clínica Avidanti donde sería su segunda estación y hoy está en proceso de recuperación.  

“En los últimos días viví una experiencia que me confrontó profundamente. Estuve en riesgo. Sentí miedo. Entendí lo frágil que puede ser la vida. En una sala de cuidados intensivos uno descubre algo que a veces olvida en la rutina: no somos dueños del tiempo, ni del próximo latido. Todo es gracia”. Escribió a sus amigos y al mundo que oró por él.

“Hay momentos en los que Dios permite una pausa inesperada. No para destruirnos, sino para hablarnos. No para quitarnos la vida, sino para devolvernos el sentido de ella. En medio del miedo comprendí algo: Cuando todo se reduce a lo esencial, solo queda Dios. No quedan los cargos. No quedan los títulos. No quedan las agendas. Queda la fe. Queda la oración. Queda la certeza de que estamos en Sus manos”. Siguió escribiendo el director del programa de Administración de Empresas de la UNIMAGDALENA.

La Palabra dice: “Porque yo sé los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor— planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.” (Jeremías 29,11)

“A veces el propósito de Dios no se entiende mientras lo atravesamos, pero se revela cuando sobrevivimos a él. Hoy puedo decir con gratitud: Dios me sostuvo. Me dio una nueva oportunidad. Y cuando Él te permite continuar, es porque tu propósito aún no ha terminado. Esta experiencia me recordó tres cosas:

1.         La vida es un regalo, no una garantía.

2.         Sin Dios somos vulnerables; con Dios somos sostenidos.

3.         Entregarle nuestra vida a Él no es debilidad, es sabiduría”. Sigue escribiendo.

“Hoy es un momento para darle gracias a Dios por permitirme compartir esto, estoy seguro de qué fue solo por su misericordia y voluntad que estoy en casa recuperándome con la mejor medicina, el amor de mi familia. A ellos también quiero agradecerle, a mi esposa por su compañía y su fortaleza, por su entrega movida nada más por la promesa hecha en el altar, en la salud y en la enfermedad; a mis hijos, que son mi motor y mi más grande motivo”. Poeta y goleador.  

“Luego mi madre y mis hermanos, que me acompañaron en cada momento y nunca me hicieron sentir solo, a Valmi por estar siempre pendiente y no quiero dejar por fuera a ese ejército de hombres y mujeres de Dios que con sus oraciones mantuvieron la esperanza de mi pronta recuperación, mis hermanos y hermanas Emaús de todas partes, a mi Parroquia, Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa y en especial a mi guía espiritual el Padre Juan Jo”. El capitán agradece.

A todo el equipo médico y humano de las Clínicas Mar Caribe y Avidanti por sus cuidados, por su trato humanizado, por sus atenciones oportunas y profesionales, por la compañía brindada durante mi estadía, estoy seguro de que cada uno de ellos, Médicos, Enfermeras, Auxiliares, personal de servicios, fueron parte de ese ejército de ángeles que Dios envió para mi cuidado.

Debo también agradecer tantas manifestaciones de cariño, solidaridad y buenos deseos expresados por mis amigos, estudiantes, docentes, por la Universidad del Magdalena, mi segunda casa, por los amigos que me ha regalado el bendito fútbol y mucha gente que de alguna manera sintió la necesidad de expresarme una palabra y/o un mensaje de aliento y esperanza en esta situación vivida, he leído todos y cada uno de los mensajes y son bálsamo que reconforta y hace mucho más llevadero este momento.

No sabemos cuánto tiempo tenemos, pero sí sabemos en manos de quién queremos estar. Hoy más que nunca entiendo el Salmo 118: “No moriré, sino que viviré para contar las obras del Señor”.  Si estás leyendo esto, tal vez Dios también te está llamando a algo: a detenerte, a reconciliarte, a valorar lo esencial y a entregarle tu vida antes de que Él tenga que detenerte para recordártelo.

Si te leemos Yeso y te contamos que este sábado atento juegan:

La Milagrosa vs SMART, CAJAMAG vs Ciudadela Educativa COOEDUMAG, Ateneo Moderno vs Divino Niño, Bureche vs La Presentación, Cristiano La Esperanza vs san Luis Beltrán, IDPHU el equipo de Yesid contra Bilingüe y Diocesano vs Divino Jesús. Descansa Elisita Diazgranados.