*La derrota del Unión Magdalena anoche frente al Deportivo Cali, ha sido una de las más dolorosas de los últimos tiempos, decenas de baldes de agua fría cayeron encima de una hinchada que gritó de alegría y luego lloró de decepción.

Desde entonces entre placer y penas
Vivo luchando, vivo luchando.
Lucho por cosas que deseo tenerlas
Pero es en vano, pero es en vano.

Este verso de la canción del filósofo de la Junta en su canción Placer y Penas, puede ser el mejor retrato de lo que estamos viviendo, Luis Fernando Iguarán, cuando se trata del Unión no habla como periodista, él es un radical y ortodoxo aficionado que grita, ¡Nos jodimos estamos en la B, juegan para descender, así es imposible nojoda!

Lo de anoche una cosa de otro mundo, el ambiente del estadio nos llevó a las viejas gestas en el Eduardo Santos, se volvió a decir !Somos un equipo chico, pero guerrero, somos el ciclón! Y en verdad sopló, no pasaban los 30 minutos y ya se habían hecho tres goles, el ataque era brillante y Ricardo ‘El Caballo’ Márquez, nos sacó una lágrima, por su cipote gol y por su gestó de llegar donde mamá a ofrecerlo ¡Amarilla, que hijueputa la pagamos entre todos!

Pero el Cali avisó, hizo un gol que mostró nuestra fragilidad en la zona de contención cabeza de área y defensa, por eso el internacional Dairo Pérez Salas dice “El Cali hizo lo suyo. Unión es un equipo irregular que puede tener momentos de inspiración en la ofensiva, pero también momentos de inestabilidad a la defensiva”.

Los gritos con el 3 a 1 eran de júbilo y enloquecido amor por el rojo y azul, por el azul y rojo, el 4 a 3 fue de amargura de vulgaridad en sostenido y acusación bestial, entonces Dairo señala. El discurso de que Unión no quiere seguir en la A, que es mejor la B, que los jugadores se vendieron, y otras cosas más, para mí no tienen cabida, simplemente Unión siempre ha sido un equipo de media petaca que se ha convertido en algunos torneos como animador. Cuando los jugadores sean de primer nivel de contratación, se podrán analizar otras aristas”.

Tiene razón, los que no llegamos a ser profesionales de la pelota, pero entendemos el fútbol, lo notamos con facilidad, el segundo gol se ve transitar a los jugadores del Cali por una alameda en donde todo es lindo y entonces decimos, así de fácil vendrá el tercero, y más que hermosos los goles, son el resultados de grandes debilidades, fuimos en defensa un Bocatto di Cardinale, donde todos los caleños mordieron y no hicimos nada para cuidarlo; como decía Martín Elías. «De este chocolate ni un pedacito»

“Es mi opinión y las opiniones son subjetivas. Difiero de la percepción de muchos colegas. Para mí y el concepto que he recogido en exjugadores, periodistas y aficionados es que ahí hay algo interno en el equipo. Pareciera que hay jugadores que en instantes cruciales de algunos partidos se alejan del compromiso, se quedan mirando, hacen el mínimo esfuerzo, bajan los brazos o se resignan a que todo está perdido.  Hay errores de falta de coordinación entre arquero y defensas que se repiten con mucha frecuencia y se pagan con gol. Solo para mirar lo de anoche, por instantes, en el segundo tiempo, quedaron unos espacios inmensos vacíos, entre el medio campo y la defensa, por donde los del Cali transitaron como Pedro por su casa. En esos mismos instantes se notó mucha pasividad de parte del sistema defensivo. Con Júnior pasó lo mismo, se vio un equipo entregado”. Dice de manera acertada Luis Oñate Gámez, en el debate que nace en el chat de ACORD Magdalena.

Lo de anoche dolió mucho, todos los resultados se le habían dado al Unión, su triunfo lo alejaba del descenso y lo ponía entre los ocho finalistas del torneo, el primer tiempo había sido grandioso, pero el segundo fue un fracaso, pero eso, hombres como Peter Robles aseguran.

“No le echemos culpa a ningún jugador. Ellos no tienen la culpa de que sean contratos para ir a participar en un torneo profesional. La culpa es de quien arma a varios retazos de jugadores para que jueguen en su equipo. Este era una crónica del descenso anunciado antes de la primera fecha. Se tenía con exactitud los puntos que debía conseguir el equipo para mantenerse”.

Este lunes todo es gris, el Unión perdió el partido que aseguraba muchas cosas y lo tuvo en sus manos y se fue como el agua, el sufrimiento está vigente, Agustín Iguarán le dice a su corazón que resista que no sea bobo, que faltan 6 partidos en donde de seguro habrá placer, pero también  muchas penas, así son las cosas con el equipo amado.  

El gol de Ricardo Márquez fue demasiado bello, su dedicación a mamá hermosa, queríamos ganar el partido y no se pudo//