*En las últimas horas con una gallardía poco vista en la esfera política el líder del movimiento significativo de ciudadanos Primero Ciénaga extendió su mano al exalcalde y precandidato a la Asamblea José Rafael Serrano ‘Chintico’.

Quizás ya nadie se acuerde, la mente es frágil, pero en el año 2017 entre el 6 y el 10 del mes de septiembre visitó el país Francisco el Papa. Su sabiduría latina lo tenía al tanto de la realidad social de Colombia y por eso nos dijo ¡colombianos atrévanse a dar el primer paso!

Ese “primer paso” al cual nos invitaba el Papa Francisco no era más que caminar hacia la reconciliación y la paz, un primer paso para salir de una situación oscura, confusa y pesimista, para abrirnos a una sociedad llena de entusiasmo y de esperanza para ser una sociedad que cree en sí misma.

Al leer el comunicado emitido desde la campaña política de Carlos Padilla Peña, luego de unas fuertes declaraciones en su contra por parte del popular exalcalde ‘Chintico’ Serrano en la emisora Delfín Stereo, la respuesta del hombre de Ciénaga Primero no pudo ser más ejemplarizante.  

“Es importante poner el interés superior de Ciénaga por sobre cualquier aspecto político o personal, toda vez que urge la reconciliación entre todos los actores de nuestra sociedad, muy a pesar de las dificultades y desacuerdos que hemos enfrentado en el pasado”. Es lo primero que dice Padilla.

Pero más adelante viene lo bueno, Padilla convierte su espíritu precisamente como en ese momento pidió el Papa Francisco y le dice a ‘Chinto’. “Reconozco que nuestras posturas políticas han sido divergentes y en ocasiones hemos intercambiado palabras, señalamientos y acusaciones hirientes, pero hoy existe la suficiente madurez para pasar la página y dirigirnos a construir, proyectar y transformar a Ciénaga”.

Y es que Francisco dijo a su llegada a Bogotá “sin importar el pasado y las diferencias podamos vivir como una Nación, en la cual el perdón y el amor sean fundamento de un mejor futuro”. ¡Póngale a Nación el nombre de Ciénaga y ahí está loco!

“Es necesario resaltar que las tensiones políticas pueden ser intensas; sin embargo, jamás ello debe justificar la falta de respeto, o mucho menos la calumnia, improperios que siempre he debido afrontar y soportar por mi indeclinable decisión de defender los intereses de las comunidades de este amado terruño, pero claro está que ello no será obstáculo para mantener nuestra férrea defensa de los bienes de este colectivo de personas soñadoras y expectantes de un mejor futuro llamado Ciénaga”. Agrega un contundente, pero sincero mensaje a uno de los actores políticos más importante de todos los tiempos como es Chintico Serrano.

El Papa Francisco en su mensaje lleno de misericordia, nos dejó la enseñanza de reconocernos como humanos y por lo tanto de comprender que ninguno de nosotros tiene la autoridad para juzgar al otro. Creo sinceramente que Carlos Padilla estuvo en Cartagena cuando llegó Francisco al leer este párrafo.

“Resulta fundamental para mí, reconocer que -a pesar de nuestras diferencias- ambos compartimos el objetivo común de mejorar nuestra sociedad y buscar el bienestar de nuestros conciudadanos. Tal vez, podamos encontrar puntos en común y trabajar juntos en las causas afines y en lo que estemos de acuerdo, le extiendo doctor Serrano, mi mano sincera para un saludo y un diálogo constructivo”.

Finalmente, en su comunicado que muestra a un hombre verdaderamente conciliador Carlos Padilla dice: “Entiendo que la política puede ser una arena emocional y desafiante, pero creo firmemente que la verdadera grandeza y sabiduría política residen en la capacidad de dialogar, debatir y encontrar soluciones constructivas para los múltiples problemas que enfrentamos; y poder así brindar soluciones a las necesidades insatisfechas de las comunidades”.

La invitación de Padilla Peña no es común corriente a José Rafael Serrano y lo invita a trabajar juntos para que Ciénaga sea Primero desde el corazón. “Estoy convencido que aunando nuestros liderazgos podemos mostrar un ejemplo a la sociedad y a las nuevas generaciones, independientemente de nuestras emociones y visiones particulares; y de esta forma, cumplir con nuestros deberes políticos y trabajar por el bienestar de todos los ciudadanos. Espero que podamos dejar atrás el pasado y comenzar una nueva etapa basada en el respeto mutuo y la colaboración constructiva”.