*El profesor murió a los 75 años, nos dolió a todos aquellos fuimos pedidos en casa por él a nuestros padres a fin de ir a hacer lo que más nos gustaba y él nos permitía jugar fútbol.
En su titánica tarea durante cuatro décadas, quizás no vio brillar en el fútbol profesional a sus pupilos, pero logro algo mejor estructurar seres humanos con ética y moral para siempre. Eso fue lo que anoche supo valorar el alcalde el alcalde Checho Serrano y se queda en la historia plasmada, ya existe la cancha de fútbol ‘Pello López’.
El profesor Pedro López, fue tan bueno en su tarea que para atender 10, 20, 30 y hasta 40 muchachos al tiempo, se necesita estar sobrio, por eso un trago de ron lo emocionada y si se tomaba dos más ya estaba listo, por eso, siempre su lucidez marcó su pauta de vida.
Cesar Ortega, el hijo de don Guillermo un hombre de corazón, gran corazón era un elemento necesario en la línea de juego de la calle, tenía a diferencia de Geiner Pérez una potente pegada al balón y no solo con la derecha, sino también con la izquierda, teníamos un serio problema, Cesar alineaba con nosotros para enfrentar al peligroso y peleonero equipo de Jorge Caballero ‘Cocorita’ todavía no entiendo porque a Jorge le pusieron ese apodo, cuando han debido colocarle ‘el gallito canagüey’ que hombrecito para gustarle la pelea.
A Cesar, le envidiaba esa forma de patear con ambas piernas y de hacerlo con tanta fortaleza, era un pequeño Roberto Carlos, si queremos comparar, y fue en esa época cuando llegó a nuestros oídos el nombre de un docente era Pedro Antonio López Pertuz, el profesor ‘Pello López’, se anunció que estaría convocando para armar un equipo y que habría que ir al Campo, a la emoción de César y yo se sumó otro de esos jugadores con mucho talento Libardo Scott quien había llegado exportado desde las lejanas tierras de Algarrobo, un calidoso mediocampista con una superioridad individual única.
El profesor Pello López, siempre fue un mar de cariño y felicidad para todos nosotros, recuerdo de faenas idílicas como un partido jugado contra Fundación en una hermosa canchita ubicada detrás del lugar de ferias, allí tras una descolgada por la derecha y ante la salida del arquero, le levante el balón (sombrerito) gollll golll Lácides Romo Lacho, entró a la cancha me cargo, me beso y el profesor Pello me gritó ¡Edgar José, así se hace ¡
Pello López, se emocionaba con lo que hacían en la cancha sus 30, 40 o 50 hijos nuevos que le regalaba el fútbol, discutía con Ramón García Garzón, ‘El Papi’, que por que solo hasta las 11 de la mañana para jugar los niños, sacaba plata de su bolsillo para el agua y que nadie muriera de sed en el descanso del primer tiempo, vigilante de decir ante cualquier despedida… ¡Directo para la casa ojo ¡
‘Pello López’, formó como docente y como persona a una camada de muchachos de El Retén sin querer queriendo de manera única, su decencia, su liderazgo sutil, su respeto hacia el otro, jamás dieron oportunidad a un cuestionamiento, dijo que el qué quería jugar lo hacía y nunca hubo presión, hasta el punto que jamás presionó en casa y ninguno de sus hijos fue amigo del balompié de forma afiebrada como lo fuimos nosotros. Otra cosa que entendió Checho Serrano y entonces en lugar de la almohada le dijo a Ana María el nombre y ella dijo, esa, última palabra.
El profesor, atendió la inocencia de niños y la irreverencia de los grandes, lidio con todos, con la fregadera de pipelòn, “arbitro pítele ya a esos pelaos, que vienen los grandes”, discutió por un gol con todos los Madero al tiempo, respaldo los equipos de sus colegas como el profesor Eladio Caballero, ‘Yayo’ y perdió los estribos por pura emoción dos tres cervezas que obligaban llevarlo a casa a dormir. El profe también merece el título de Pello El Grande.
Por cuarenta años el profesor Pello, construyó un tejido social único que muy seguramente, unos en voz baja, otros a voz en cuello, lo reconocen, este licenciado en educación física fue profesor por cuarenta años, cuatro décadas… Con Úrsula procrearon a tres buenos muchachos Carlos Alberto: Licenciado en matemática, Juana María: Contadora, Javier Enrique Ingeniero de sistemas. Allí estaban anoche y hasta el gran Tío Pello, su sobrino, Checho Serrano, los nombra y le dice, “esta cancha es de ustedes también en memoria de su padre y tío.
Pedro Antonio López, el profesor Pello López, nació el 18 de octubre de 1942, empezó su carrera docente en 1972, durante 40 años entre un mundo de niños y adolescentes repartiendo enseñanza y amor, fue un gran hombre, ¡Que viva Pello López el grande! !Que viva Checho!