*La gobernadora encargada del Magdalena Ingris Padilla y los exgobernadores Carlos Caicedo y Rafael Martínez participan de una nueva jornada de inauguraciones y colocación de primera piedra para el inicio de obra.

Un sabor agridulce tiene esta vez el ambiente de fiesta natural que nace cuando de inaugurar una obra pública se trata, ante el anuncio: ¡El Tsunami de Obras que inició Caicedo no se detiene! El Gobierno del Cambio con Resultados le cumple a la Subregión Norte. Este 5 de septiembre entregamos dos grandes obras para la salud y damos inicio a una más para la educación: Centro de Salud de Tucurinca, Hospital de El Retén y el inicio de obra del Colegio Humberto Velázquez – Zona Bananera. Tiene una arista especial.

Como se sabe a principio de año el entonces gobernador Rafael Alejandro Martínez, en rueda de prensa anunció que presentaba ante la Asamblea del Magdalena un proyecto de Ordenanza a fin de recibir la autorización del uso de por lo menos 500 mil millones de pesos, medio billón de pesos, recursos del Superávit que tiene el Departamento del Magdalena.

Ese día el gobernador dijo, “ese es un proceso de trámite, la Asamblea debe autorizar la utilización de dichos recursos propios que servirán para construcción de obras la finalización de otras, el desarrollo de muchos programas del resorte de este gobierno y algo fundamental para dotar las nuevas obras como los centros universitarios, hospitales, centros y puestos de salud”.

Esa declaración fue en el mes de febrero y estamos en septiembre, dicho proyecto de Ordenanza ha sido enviado en tres ocasiones a la Asamblea, dos veces por Rafael Martínez y una por Ingris Padilla, y en las tres ocasiones liderado el proceso por la presidenta Angela Cedeño, sus compañeras de mesa directiva y otros aliados como Rafael Noya García, hoy precandidato a las elecciones atípicas, han ‘bloqueado’ como lo bautizó Fuerza Ciudadana, la aprobación de esos recursos.

Precisamente en una reciente entrevista radial, Noya le dijo al periodista, “ahí tenemos medio billón de pesos para ir a todos los municipios del Magdalena y ver las necesidades”, caso curioso, porque el mismo hoy exdiputado, exigía a la señora Cedeño que no fuera mezquina con el Magdalena y aprobara esos recursos que eran para obras en beneficio del pueblo.

Su declaración llevó a Rafael Martínez a explotar.  “Por fin confesaron las verdaderas motivaciones del por qué, durante 7 meses, bloquearon los recursos del superávit e impidieron que se invirtieran en obras para la salud, la educación, la atención al adulto mayor y la prevención de inundaciones y desastres en el departamento del Magdalena, incluida Santa Marta”.

En medio de su enojo agregó. “Más de 500 mil millones destinados a financiar obras de salud fueron bloqueados. Nunca fueron razones jurídicas ni legales. Su única motivación fue tratar de hacer politiquería e intentar comprar conciencia”. Dijo, además, que los magdalenenses ya saben el por qué no se han podido poner en funcionamiento hospitales y los nuevos puestos de salud de ocho municipios. Ese día Rafael Martínez lo calificó de traidor.

Rafael Martínez reiteró a su vez. “La salud ha sido tomada como rehén. No por la escasez de recursos, ni por la incapacidad técnica, sino por la decisión deliberada de ocho diputados que, por razones politiqueras, han frenado el avance de tres hospitales claves: los de Pijiño del Carmen, San Zenón y El Retén. Una situación que solo puede describirse como criminal”.

Si,  ese es el lado oscuro de la  inauguración de este viernes 5 de septiembre,  por lo menos 8 mil millones de pesos para la dotación del nuevo  Hospital de El Retén han sido frenados de manera miserable por los diputados de la mesa directiva, cuestiona el mismo pueblo, la presidenta Angela Cedeño, las vicepresidentas Martha García, Candy Sánchez y sus aliados Rosa Jiménez, Amed Zawady, Alberto Gutiérrez y por supuesto Rafael Noya García, son los nombres sobre la mesa. La cereza en el pastel es que se ha probado y reprobado por la justicia que esta mesa directiva es ilegal, sin embargo como el ‘caballo cochero’ las damas han seguido adelante.

El de Noya es un caso especial, hace meses acusaba de mezquinos y estar en contra de los intereses del pueblo a sus colegas y hoy respalda estos actos. Su cambio se dio el día que tenía que votar para conformar una nueva mayoría y no fue a la sesión. Hoy ya sin credencial es uno de los que aprueba este golpe en contra de la vida de miles de personas, acto que ha sido calificado como deshonroso.  

El gobierno departamental en cabeza hoy de Ingris Padilla García, decidió inaugurar a pesar de esta situación el hospital de El Retén, en su sabiduría sabrán que hacer, porque luego de la celebración y la última canción de Diego Daza y Rolando Ochoa, debe pensarse e informar, de qué manera en la nueva estructura se comenzará a prestar servicios y a salvar a vidas.

Que quede fijada por los siguientes días esta última declaración del saliente gobernador Rafael Alejandro Martínez. “El caso más simbólico y doloroso es el del Hospital de El Retén. Una obra prácticamente finalizada, una infraestructura que ya podría estar salvando vidas y brindando atención a cientos de habitantes, pero que hoy está cerrada, sin dotación, sin personal, sin servicios, porque el dinero necesario para su funcionamiento permanece congelado en las cuentas de la Gobernación, a la espera de una aprobación que no llega. Y no llega porque, como lo denuncian los propios comités populares, hay una ‘actitud mezquina y casi criminal’ por parte de la mayoría de los diputados de la Asamblea”.